TESOROS ARTÍSTICOS DE SÁDABA: El Santo Cristo de la Agonía.

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TESOROS ARTÍSTICOS DE SÁDABA:  El Santo Cristo de la Agonía.

Publicada por PARDO el 05/07/2018 12:02:16

Sobre patrimonio "oculto" y todo eso...

Es la localidad de Lastres en el Municipio asturiano de Colunga uno de los lugares más visitados tanto por los foráneos como por los naturales de la provincia, debido fundamentalmente a su privilegiada situación, su pintoresco paisaje, su empaque marinero y su bien ganada tradición gastronómica sobre todo, y sin embargo muy poco o nada se habla del extraordinario patrimonio artístico y documental tanto laico como eclesiástico que conserva – aunque bien es verdad que deficientemente en algunos casos – la citada localidad.

Tal es así que abordar aunque fuera de forma general un tema tan amplio y complejo sería poco menos que imposible, y es por lo que se tratará aquí de hacer referencia a alguna muestra artística concreta de las muchas que alberga, ésta en concreto referente al Santo Cristo de la Agonía que como todos ustedes saben ocupa un lugar principal en la Iglesia Parroquial de Santa María de Sábada en la parte alta de la localidad.

No es posible al hablar del Santo Cristo de la Agonía referirse tan sólo a la pieza escultórica en sí, ya que el oropel que la acoge no es como suele decirse “moco de pavo” y refiérome tanto al gran retablo de piedra que la custodia de impresionante factura firmado por D. Manuel y Juan Manuel del Busto, su hijo, los grandes arquitectos de la primera mitad del siglo XX en Asturias, como al artístico cordobán de cuero repujado y policromado que le sirve de fondo.

Deben recordar que D. Manuel del Busto era el arquitecto de la conocida familia de Los Pablos de Colunga, tanto por parentesco como por ser el autor de varios de sus proyectos señeros, tales como La Casa Comercio de Los Pablos en la Calle Pidal, o el Panteón neoclásico de la familia Pérez-Ballina en el cementerio parroquial de Colunga por ejemplo, sin olvidar – como no - su intervención en el Proyecto de la actual Diputación Provincial de Asturias o el Palacio de Telecomunicaciones de Madrid, cuyos contratistas eran precisamente Hijos de Pablo Pérez de Colunga, con quienes por matrimonio estaba emparentado como les he indicado.

Es una obra (al gran retablo de piedra me refiero) de 1.943 cuya factura fue diseñada con la intención de contener quizá las dos piezas artísticas de más calado de la Iglesia parroquial, o sea el Santo Cristo de la Agonía y el artístico cordobán de cuero repujado y policromado una de las muestras más significativas y singulares de factura americana (probablemente Limeño de finales del XVIII) que le sirve de fondo.

Por su parte, el Cristo se asienta sobre un leño encargado en 1.938, por motivos evidentes, sobre el cual se ha especulado mucho respecto al origen de la factura artística de la imponente talla, siendo más proclives unos – la mayoría – a encuadrarlo en las corrientes barrocas (principios del XVIII, quizá), y encajándola otros, los menos, dentro de la Escuela renacentista de principios del XVII quizá. Varias son las hipótesis sobre su procedencia, aunque sin duda la más viable y en la que se apoyan sobre todo los más proclives a las corrientes barrocas, es la donación sobre la que existe alguna documentación del último cuarto del XVIII del rico comerciante de la localidad Juan Antonio Batalla, pariente de los Mariqueta y otras principales familias del entorno, afincado en Pontevedra, que como ya saben por determinadas circunstancias fue un asentamiento muy común de muchos comerciantes de la Villa y Puerto de Lastres.

Gran retablo de piedra pues firmado por los más reconocidos arquitectos de la época, artístico y exclusivo cordobán limeño, e imponente talla bien barroca o renacentista del Santo Cristo de la Agonía, eso es uno de los muchos tesoros artísticos que alberga la Iglesia de Sádaba en Lastres, no se lo pierdan, luego si eso se van ustedes a degustar por ahí un buen besugo o un centollo del Cantábrico – franceses no, eh… Que no hay color – a alguno de los muchos y muy afamados restaurantes de la localidad, que lo uno para nada es incompatible con lo otro, que lo sepan… Pues eso.

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