Luis Rodríguez Menéndez: Entre los restos de un naufragio

Publicada por Redacción Búscolu el 11/09/2010 00:00:00

Hace unos días nos hicimos eco -el único medio que lo hizo-, del naufragio de la embarcación lastrina "Playa de Torimbia" frente a las costas colunguesas. Hemos querido traer a Buscolu.com el testimonio del pescador naufragado.

Su nombre Luis Vicente Rodríguez Menéndez, "Tucu" -sólo para los amigos- de 47 años de edad, natural y residente en Lastres.

Fuimos el único medio que se hizo eco de este naufragio, algo que ha molestado a muchos hombres de la mar que ven en este silencio en la prensa una falta de interés de los medios por los problemas de la pesca y la mar.

Luis Vicente Rodríguez

-Luis, ¿Cómo ocrrió el naufragio?

-Pues me dirigía hacia la mar donde habitualmente pesco desde hace 10 años. Iba preparando los aparejos, el palangre y cortando la carnada para encarnar. Había marcado el rumbo hacia Vega, que normalmente lo recorro en 1 hora, cuando por causas que aún desconozco (un golpe de mar, un fallo del timón, un mareo) me ví azotado contra las rocas de la costa, de la que suelo navegar separado por unos 300 mts. En un momento la embarcación se batía de un lado a otro en medio del pedreu.

-¿Qué pasó por tu cabeza en ese momento?

-En décimas de segundo evalúo la situación. Veo que estoy en medio del pedreu. Doy "atrás fuerza" para tratar de sacar la barca de allí, pero sin conseguir nada. En ese momento priorizo salvar la vida. Me quito botas y ropa de aguas y me disponngo a arrojarme al mar a ciegas. Por sorpresa, otro golpe de mar arranca el puente de la embarcación de cuajo, como si fuera de papel de fumar. El día anterior había calma pero ese día comenzaba una notable marejada.

No lo pienso dos veces y me dispongo a tirarme al agua, pero un nuevo golpe de mar, que no veía venir, pues era noche cerrada y  sólo sentía rugir, me azota contra el otro costado lleno de aparejos, con suerte de no clavarme nada. Un gran bandazo del barco me proyecta a la mar, a más de dos metros de donde estaba, algo que me salvó la vida ya que el mismo golpe elevó la barca y la dejó caer sobre la zona sobre la que pensaba saltar, habiéndoseme caído encima.

-¿Sentiste pánico? -

-Imagínate. Las 5,40 de la mañana. Noche oscura y cerrada. Sin ver dónde estaba, empapizado con una gran bocanada de agua salada resquemando en mis pulmones y con dificultades para respirar. Temí lo peor. Me ví morir. Me acordé de mi familia en unos segundos.

Nado como un loco en favor de las olas, entre rocas, me voltean y machacan hasta que consigo hacer pie. Cerca de mí, la lancha comienza a hundirse en un pozo entre las rocas, aunque su madera debía ser bendita pues estuvo azotándose durante días contra el pedreu y solo ahora ya empieza a quedar el motor y poco más.

-¿Qué hiciste al verte a salvo?

-Pensé que comenzaba a amanecer y traté de hacer señales a los barcos que estaban en la zona para que dieran la alarma de naufragio pero que viesen que yo estaba bien. Corrí en un momento, descalzo, cerca de tres Km entre rocas, arena y asfalto hasta que fui localizado por un pescador deportivo -Chato de Colunga- que se dirigía en su coche hacia su embarcación. Éste informa por radio a los otros pescadores cercanos de que estoy bien. Yo avisé  a la Torre de salvamento marítimo de Gijón para informarles y que evitasen enviar medios de rescate pues me encuentro bien y el coste del helicóptero y demás medios es costoso.

 

Punta Penote, lugar del naufragio

-¿Avisaste a la familia?

-No, como tengo algún familiar enfermo preferí no preocuparles e informarles directamente, como así hice.

-¿Qué conclusiones sacas de esta experiencia?

Pues que tengo que dar Gracias a Dios por seguir vivo, algo que dudé durante muchos minutos. También que he sufrido en mis carnes la indeferencia que sufrimos todos los pescadores por parte de los medios de comunicación, grandes y pequeños. Salvo vosotros, el buscolu.com, nadie se hizo eco de la noticia y eso que hay muchos medios que os copian noticias originales a vosotros. No es afán  de protagonismo ni falsa modestia, es que la gente debe saber lo dura que es la vida del pescador, mucho más que la del minero, para valorar nuestro trabajo y sepan que nuestra pesca es sana, natural, fresca, sabrosa y de calidad y que nada tiene que ver con la de otras mares de España o extrannjero o de cría en granjas marinas..

- Y que no está subvencionada como el carbón...

Por desgracia así te ven, así te tratan y nuestro producto se vende en el mercado por un desprecio (nunca mejor dicho). Lo lamentable es que muchas veces publican tonterías o mentiras en primera plana. Hoy el sector pesquero sólo es noticia si hay muertes o pérdidas importantes. Eso vende, despierta la lágrima fácil...¡Carroña!.

-Luis, das las gracias a Dios por no haber perdido la vida, ¿pero lo haces con resentimiento?.

Sí, porque no perdí la vida, pero sí perdí todo lo que tenía para dar de comer a mí familia.

-¿Hace mucho que vas a la mar?

-Como muchos asturianos empècé muy joven. Apenas tenía 11 años. Los mejores años de mi vida se los llevó la mar.

-¿11 años?¿Qué podía hacer un niño de 11 años en la mar?

-Empecé con esa edad en un bote llamado "Palomba", propiedad de un señor llamado Pedrinchu. Él iba echando los aparejos y yo llevaba el bote a remo.

-¿Sufriste en tu vida de pescador alguna experiencia parecida a ésta?

-Muches. La mar ye una sorpresa cada día. La peor fue teniendo 18 años. Estaba embarcau en el Hermoso Lastres y nos encontrábamos en la costa francesa. De repente se desató un fuerte temporal ¡qué tien que ver la famosa galerna del 44! Aquí les oles levantaben más de 12 mts. Eren como montañes de agua y espuma. El barcu restallaba por todes les maderes. Por dos veces el patrón tocó el timbre advirtiendo de riesgo de hundimiento. Un golpe de mar arrancó un risón de más de trescientos Kilos y otru la vela. Sin pensarlo, y con la fuerza y la insensatez que dan los 18 años trepé por el mástil para librarla, ante los gritos de los compañeros. Un golpe de mar estuvo a punto de arrancarme del palu, al que estaba aferrau con fuerza. Abajo los hombres lloraben como madalenes, especialmente el difuntu Salaberri. Ya lo dábamos todo por perdido cuando de repente la mar se calmó por completo. La tormenta no había amainado sino que la presencia milagrosa a estribor de un mercante de más de 400 mts paró los golpes de mar y junto a la pericia y experiencia de nuestro patrón y nuestro motorista nos salvó de una muerte segura,  algo que no pudimos hacer nosotrros con varios veleros que fuimos encontrando volcados por el camino de regreso a puerto.

-Escuchándote hablar nos viene a la memoria la entrevista que le hicimos a Simón Gallego, superviviente de varios temporales y galernas. ¿Debe de ser durísimo pensar que se pierde la vida?

-Sólo pasando por ello se puede comprender.

Fuerte temporal (foto archivo)

¿Desde cuándo navegas sólo?

-Desde hace 16 años. Decidí comprar una embarcación para pesca artesanal, de la que se practica en la costa. Soy quizás el único que aún se dedica en LLastres a les "aguyes", "sardines de abareue" y rayes.

-¿Quién ha visto el puerto de Lastres y quién le ve, verdad?

-No estoy en condiciones de "explayame", ya que ahora debo de tratar de recuperar mi medio de vida y nunca se sabe a qué puerta debo de llamar. Me está ayudando mucho Pedro, Secretario de la Cofradía de Lastres, tengo que decirlo. Yo representé muchos años a los pescadores y conozco muchas miserias, pero no es el momento.

-Qué opinas del precio del pescado que se está pagando a los poescadores asturianos?

-Nuestros pescados deberían tenerr algún tipo de denominación de origen como la Sidra o el quesu, para que el consumidor lo exijiese y lo pagase, pero en esta mar revuelta llena de intermediarios e intereses inconfesables la ganacia es para los pescadores de "otras mares". Sólo decir que salvo contados casos, la mayor parte de los restaurantes de los puertos venden pescado de afuera o de crianza. En buenos restaurantes de Madrid se consumen y pagan a buen precio pescados y mariscos de gran calidad capturados en Asturias y llevados a Galicia desde donde se manda a Madrid como propio de aquella comunidad y con ganancia de sus intermediarios. ¡Qué más quies, manín!.

-¿Cómo ves el futuro pesquero de Lastres?

-Muy negro, por no decir que no hay futuro. Hace 20 años había más de 360 marineros de aquí, ahora apenas llegan a 60 y varios son de afuera pues ya no hay gente en Lastres que quiera dedicarse.

¿Por qué?

-Pues por muchas razones, La primera es que cualquier chaval que quiera ir de peón o ayudante de camarero entra a trabajar y a ganar. Un chaval de Lastres tien que ir 1 añu a la Náutica a Gijón a sacar la Competencia marinera, porque hasta eso nos quitaron -la escuela náutica de Lastres-. El coste de ir, además de no ganar, entre viajes y demás sale  por más de 3.000 €. Otra razón es que apenas hay sitio en el puerto si quieres ponerte por tu cuenta debido al avance de los pantalanes del puerto deportivo con el consentimiento del Principado. Recientemente se compraron en Lastres dos lanchas que no pudieron atracar en su puerto. Una se vendió y la otra anda entre Gijón y Avilés.

-¿Cómo se llegó a esta situación?

-Como representante de los pescadores fui testigo directo del proceso y puedo decirte que nos engañaron e incumplieron todo lo pactado. Cuando se hizo la última reforma del puerto, los pescadores consentimos se reformase el muellín que nosotros y nuestros antepasados habíamos construido con nuestras manos, a cambio de varias compensaciones. El proyecto inicial era la construcción de un puerto poroso en la parte norte del espigón. Se hizo el estudio en Santander del oleaje, la fuerza de la mar,etc denominándose Plan A. Debido a que este plan no era muy seguro para un puerto expuesto como éste (según sus informes) pasan a un Plan B en el cual se nos ofrece a los pescadores lastrinos un paquete con varias propuestas y compensaciones, siendo las más importantes:

1) Alargamiento de la dársena 80 mts.
2) Construcción de un carro para los pescadores lastrinos para realizar las labores de mantenimiento de las lanchas en la punta del espigón.
3) En el puertín de los boteros de Lastres, construcción de un puerto deportivo para las embarcaciones de los jubilados.

El resultado fue:

1) El puerto se reformó pero para convertirlo en un puertón deportivo en que sobran los profesionales  o, símplemente, no tienen sitio.
2) El Carro se construyó dentro del puerto y se le concedió a una empresa privada que al poco tiempo cerró, dejando sólo ruinas.
3) El puertín se quedó para gentes de afuera con motoras, lanchas y demás flota deportiva cuyos amarres se conceden de forma muy discriminatoria y a la que no tienen acceso práctico los jubilados lastrinos pues les cuesta un ojo de la cara y siempre se lo acabarán dando a una gran canoa y no a un bote.

El futuro es meter el puerto de Lastres, junto con el pueblo, en el Museo Jurásico, junto a los dinosaurios, para que estudien su historia pasada pero que ahora solo son maquetas o fósiles.

-Luis, un placer. Te deseamos lo mejor y si las ayudas oficiales no llegan ya buscaremos soluciones solidarias que son las que quedan cuando los despilfarradores organismos oficiales niegan el pan y la sal a los de aquí que lo necesitan mientras que siembra en campo ajeno, para recojer no se sabe qué

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