Estamos acstumbrados a que los chavales, o algunos de ellos, pues por diversos motivos en los que no vamos a entrar, rompan lo público.

Lo que sorprende es que lo haya gente no tan joven y, supuestamente profesional, que valore en tan poco el patrimonio público.

Hace unos meses hubo quejas vecinales porque los sumideros de la zona de la carnicería no desaguaban, Las quejas, lógicamente al Ayuntamiento, porque seguro es que estaba mal hecha la obra.

Era imposible que desagües casi en vertical y de 120 mm se atascasen. Hechos los estudios pertinentes se llegó a la conclusión de que estaban cegados por cemento fraguado, procedente de una obra próxima, cuya herramienta lavaban allí, incluso vertían sobrante de las carretillas. Es curioso que los mismos que se quejaban eran propietarios de las viviendas que estaban retejando.

Ahora vuelve a pasar tanto de lo mismo. Varios vecinos se han quejado de que se está lavando material de obra en la fuente de La Regallina y que al decirselo a los obreros no les hacen caso e, incluso se temen malas contestaciones.

La imagen lo dice todo y, seguro que dentro de poco lo dirán las tuberías de desagüe totalmente fraguadas y atoradas.

Quede aquí el testimonio gráfico que nos ha enviado un buscolín y que ilustra su queja y esta noticia.