Colunga: Bibliografía y notas para la historia de un concejo (I). Por Omar Pardo

Publicada por Redacción Búscolu el 23/10/2013 00:00:00

Iniciamos la publicación, por partes, de un completo trabajo sobre la historia del concejo de Colunga, del que es autor nuestro colaborador Omar Pardo Cortina, un colungués que ejerce de tal donde quiera que va y es ejemplo de conocimiento y amor por su tierra

I.-. INTRODUCCIÓN.
 
II.-ASPECTOS CLIMÁTICOS Y SU   IMPORTANCIA.

  III.- LA CUEVA DE SAN JUAN DE DUD.


I.- INTRODUCCIÓN.

Hasta principios del siglo IX, no se tienen noticias históricas de Colunga (año 803), en el que un magnate  (Fakilo), dona al monasterio de Santa María de Libardón (Sancta María in Liverdonem) la quinta parte de sus bienes “in villas prenominatas Fanum, Colunca, Camauca in Priemeo siue el in Liunattam”. Es el pergamino más antiguo de nuestra Edad Media, que se conserva en la Catedral de Oviedo.

Aproximadamente un siglo más tarde (año 921), Ordoño II, confirmó los privilegios y donaciones que sus antepasados hicieron a la iglesia de Oviedo, añadiendo otras nuevas entre las que se encontraba “in Colunga, villam que dicitur Orres” y varias parroquias de las actuales.

 Colunga, estuvo representada en la asamblea convocada por el obispo Pelayo en 1.115 y el actual término municipal de Caravia, estaba integrado en el territorio de  Colunga, como lo prueba el documento fechado en 1.176 por el que Fernando II otorga a la Iglesia ovetense el Monasterium de Caravia, “quod in regno meo est apud Asturtias in valle de Colunga”.

 La  fundación de la puebla, tuvo lugar en el siglo XIII antes del año 1.294, en tiempo de Alfonso X o Sancho IV.

 Tradicionalmente, es en este punto donde empieza nuestra historia, pero en esta ocasión vamos a romper el molde y situarnos  cronológicamente bastante antes, el período oscuro, menos conocido: la dominación romana, con algunas reseñas prehistóricas de las que desgraciadamente no se puede aventurar demasiado.

II.- ASPECTOS CLIMÁTICOS Y SU IMPORTANCIA.

 Cuando aparece  hace unos 100.000 años el hombre en este territorio, las condiciones  ecológicas eran sensiblemente diferentes a las actuales.

 El interglaciar Riss-Wurm, proporciona al hábital un clima cálido en el que se desarrollaban una fauna y una flora características de este periodo aunque hoy no sea posible precisarlas al no contar con vestigios animales ni con análisis de polen de sus yacimientos.
 
 En los años 100.000-90.000 antes de nuestra era en términos aproximados, se extiende el paleolítico inferior en Asturias, bien documentado en el yacimiento de Bañuges (Gozón).

 Gozando de un clima benigno, el hombre primitivo realizó sus asentamientos al aire libre, sólo es posible distinguir una cultura lítica : el Achelense. Del reparto geográfico de los yacimientos de esta época se deducen dos áreas preferentes de localización de grupos achelenses: cuencas interiores de los ríos al lado del agua y próximos a los abrevaderos de caza y otro rasas litorales, tal vez importantes por su economía basada al menos provisionalmente en el aprovechamiento de los recursos marinos. Situar en este período el hacha aparecida en la rasa de Luces, es bastante arriesgado y poco probable ya que es de sílex, escaso y difícilmente localizable y no de guijarros de cuarcita, no obstante en la zona más oriental (Llanes) aparece, quizá no sería pues descabellado pensar que el presapiens habitara en nuestra rasa litoral aunque es una hipótesis  un tanto aventurada.


 Los comienzos de la Glaciación  Wurm, abre el período del paleolítico medio, hace aproximadamente  90.000 años, caracterizado por el complejo industrial de musteriense, el hombre de Neandertal, se mueve en unas condiciones climáticas marcadas por el enfriamiento glaciar y empieza a elegir cuevas como lugar de asentamiento y habitación, la técnica Levallois adquiere ahora un máximo desarrollo.

 Los yacimientos en  cuevas  más importantes en la zona central y Oriental son : La Cuevona del Conde en Tuñón, Arnero en Posada, La Cuevona en Ribadesella, Ardines, etc... y al aire libre aparecen yacimientos en Nava, Siero, Riosa, Las Regueras, Salas, Grado, Oviedo Noreña y Villaviciosa. Así pues geográficamente , aquí se cita Ribadesella y Villaviciosa, no sería descabellado pues aunque no se tengan noticias, pensar en asentamientos de este tipo en nuestro solar.

 Tras el interestadial II-III de la glaciación Wurmiense hace unos 35.000 años, las culturas musterienses darán paso al paleolítico superior. El progresivo enfriamiento del clima por los rigores de la glaciación Wurmiense , facilita la generalización de asentamientos humanos en Cuevas, sin que se hayan encontrado restos de otras posibles modalidades de hábitat, la localización de las sociedades paleolíticas, cubre exclusivamente el área kárstica de la región quedando marginada  la zona occidental asturiana.
 
 Son bastante conocidos los yacimientos en los valles de los ríos en la zona oriental, Collubil, Cova Rosa, Tito Bustillo, La Riera, Bricia, Balmori, La Loja en Cangas, etc.........

III.- LA CUEVA DE SAN JUAN DE DUD.

 En San Juan de Dud, entre Colunga y la Isla, existe una preciosa gruta de treinta metros aproximadamente de longitud constituida por una sola galería abierta en una roca caliza que ofrece a la contemplación del curioso un golpe de vista deslumbrador.

 Sólo tiene una abertura que le sirve de entrada, siendo preciso iluminar su interior para admirar la atrevida bóveda tachonada de estalactitas, sostenida por airosas columnas que se elevan en el centro. Las afiligranadas labores que en su unión  proyectan las estalactitas y estalagmitas formadas en las paredes de la galería y las fantásticas figuras que se
destacan evocando el genio creador de tan grandiosa obra, delicadamente tallada por las aguas en el transcurso de los siglos, ofrecen al  espectador un primer impacto deslumbrador. Según Braulio Vigón esta cueva estudiada desde un punto de vista paleontológico ofrece materiales  “muy interesantes”.

 
Abierta la gruta en la formación jurásica, su única galería está dividida en dos secciones separadas por una fuerte valla de estalactitas y estalagmitas, a cuyo través se penetra con dificultad, forma la primera el vestíbulo por decirlo así de la principal concavidad antes descrita, cuyo suelo formado por estrato de limo arcilloso alternado con ligeras capas de caliza incrustante, ninguna especie de fósiles ofrece. El de la otra, que por su proximidad a la abertura de entrada está casi desprovista de estalactitas, constitúyenla la caliza propia de su formación cubierta por una capa ligera de terreno diluvial, del que se extrajeron varios huesos de “Elephas primigenius “ o mamutt, ejemplar como antes hemos
dicho perteneciente a la familia de los elefántidos, orden proboscidios, largos colmillos, cuerpo cubierto de abundante lana gran corpulencia . No hay en la cueva o gruta pese a todas las leyendas que circulan vestigios que muestren que hubiera estado habitada por el  hombre prehistórico, ningún objeto de su industria que en otras se descubren en abundancia ofrece la de San Juan de Dud.

 No sería descabellada la hipótesis de que los huesos descubiertos del elefante primitivo fueran depositados en ella por aluviones de la era cuaternaria. Se ha inspeccionado mediante una calicata de dos metros de profundidad por uno cincuenta de diámetro abierta al efecto en  el centro de la cueva. (Braulio Vigón : Fuente literal).

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