Especies autóctonas como el mero, la caballa, el lenguado o el salmonete podrían verse afectadas por la invasión de una fauna marina procedente del Mar Rojo y el Atlántico sur, siendo las más afectadas las costas andaluzas, aunque el Cantábrico también comienzan a aparecer ejemplares propios de otros mares.

En los últimos años han aparecido en algunas playas ejemplares de cangrejos tropicales de las aguas de Canarias, calamares de varios metros de longitud, e incluso focas del Ártico.

El aumento de la temperatura del mar ha propiciado que ejemplares de la fauna marina tropical se hayan desplazado hasta las aguas del mar Mediterráneo para reproducirse.

Especies exóticas. En la costa de Fuengirola y Mijas se han encontrado tres calamares gigantes de varios metros y un marlín, que es un pez espada de unos cuatro metros y que se cataloga como el mayor de Europa, asegura Juan Jesús Martín, biólogo del Centro de Recuperación de Especies Marinas (CREMA).

Muchos de estos ejemplares procedentes de otros mares y latitudes que han aparecido en las costas de la comunidad andaluza se consideran peligrosos, es el caso del tiburón tigre, que mide cuatro metros de longitud y se caracteriza por su agresividad.

También la pasada semana apareció una raya tembladera denominada `torpedo torpedo´, en la playa de la Fuente de la Salud, junto al Puerto del municipio de Benalmádena. Este tipo de rayas es capaz de producir una descarga de doscientos voltios de tensión cuando se siente amenazada.

Por esta razón, los biólogos del parque Sea Life tuvieron que acudir a su rescate y emplearon guantes especiales para manipular material eléctrico. Esta especie de raya, aunque es común del mar Mediterráneo, se considera peligrosa.

Pero no sólo aparecen animales de las costas tropicales. Destaca la aparición en los últimos años de focas de casco, que suelen habitar en mares fríos.

Fauna amenazada. La llegada de especies foráneas está alterando el hábitat de la fauna autóctona, sobre toda la más próxima a la primera línea de costa, pues en el fondo marino las especies interactúan más