FAPAS cuestiona las restricciones al uso de cámaras de fototrampeo en Asturias y defiende su utilidad para el seguimiento científico del lobo y otras especies.

El Fondo para la Protección de los Animales Salvajes (FAPAS) ha planteado nuevas críticas al sistema establecido en Asturias para el uso de cámaras de fototrampeo con fines científicos en espacios naturales protegidos.

Según explica la organización, actualmente los investigadores que desarrollan trabajos en estos espacios deben contar con la presencia de un agente ambiental durante la instalación de las cámaras y la posterior retirada de las tarjetas. FAPAS señala además que las imágenes son trasladadas a los centros correspondientes para su descarga y posterior visionado, dentro del procedimiento establecido por la Administración.

La entidad considera que este sistema limita la posibilidad de desarrollar estudios independientes sobre la fauna salvaje y reclama que los datos obtenidos mediante diferentes proyectos puedan ser utilizados para contrastar los resultados de los seguimientos oficiales.

El valor del fototrampeo

FAPAS destaca el uso de las cámaras de fototrampeo como una herramienta para el seguimiento a largo plazo de especies silvestres. Estos dispositivos permiten registrar de forma continuada la presencia de animales en determinados puntos y obtener información sobre su distribución y comportamiento.

En el caso del lobo, la organización señala que las imágenes pueden aportar datos sobre la composición de los grupos familiares, la presencia de ejemplares solitarios y las variaciones que se producen en las poblaciones a lo largo del tiempo.

FAPAS considera que esta información puede contribuir también al análisis de la relación entre la evolución de las poblaciones de lobo y los daños registrados en la ganadería.

Datos sobre la población de lobo

En su comunicado, FAPAS hace referencia a la evolución de los daños registrados en la ganadería y a las estimaciones de población de lobo en Asturias.

Según los datos citados por la organización, entre 2021 y 2025 las cabezas de ganado afectadas por ataques de lobos habrían pasado de unas 3.000 a 3.893. Asimismo, señala una estimación de 50 grupos familiares y una población de entre 412 y 460 ejemplares.

FAPAS asegura que los registros obtenidos mediante sus cámaras durante los dos últimos años muestran, según su interpretación, una mayor presencia de grupos de menor tamaño y de ejemplares solitarios.

La organización sostiene que estos resultados pueden servir para contrastar las estimaciones oficiales sobre la población de lobo y reclama una mayor disponibilidad de información científica sobre la evolución de la especie.

Seguimiento mediante radio collares

FAPAS también se refiere al programa de seguimiento de lobos mediante radio collares vía satélite que, según indica, desarrolla la Administración asturiana en colaboración con la Universidad de Oviedo desde 2017.

La organización considera que esta técnica puede proporcionar información sobre los movimientos de los animales, el uso del territorio y determinados comportamientos, y plantea la conveniencia de conocer los resultados de estos trabajos y su posible incorporación a los estudios sobre la población de lobo.

Nuevos registros de fauna

FAPAS señala que sus cámaras han registrado en los últimos años ejemplares que la organización considera compatibles con hibridación entre lobos y perros. La entidad apunta que este fenómeno puede estar relacionado con alteraciones en las poblaciones de grandes depredadores y reclama que continúe el seguimiento científico para determinar su alcance.

Con estas consideraciones, FAPAS plantea que el fototrampeo científico pueda desarrollarse con mayor autonomía y que los datos obtenidos por diferentes entidades puedan contribuir al conocimiento y seguimiento de la fauna salvaje en Asturias.