Últimamente el mundo de la apicultura anda un poco preocupado con la desaparición de las abejas. Según nos contaba hace poco un apicultor de Panes, el origen de este mal estriba en las mieles baratas importadas de China, y de algún desaprensivo que se dedica a reconstruir los panales con estas mieles, que transmiten a las abejas españolas unas esporas que hacen que cuando salen a buscar el polen, se fatiguen y las asfixie, no encontrando el camino de regreso al panal y muriendo por el camino. Esto no es lo que ha sucedido en el caso que os comentamos, pues las abejas, en esta ocasión, buscaban piso.
Hace ya una temporada que una vecina del Barrio de Carmen de Lastres está obligada a convivir con una colonia de abejas que han buscado refugio en una grieta formada entre la pìedra de la esquina de su casa y la pared.
Lo ha intentado de todas las maneras, pero no ha conseguido que se vayan y, además, al tratar de fumigarlas con insecticida se vuelven a ella, picándole en la cara.
En la ventana se observa como las vaporizan
Hoy, la vecina lo ha puesto en conocimiento del personal de S.M del Ayuntamiento, quienes avisaron a la Policía local y éstos a su vez, han llamado al 112, personándose varias unidades de este servicio para tratar de desalojar el emjambre de una manera no nociva, a base de inyectarles agua vaporizada.
Despliegue de medios de emergencias
Han empleado la mañana y parte de la tarde pero han conseguido deshauciarlas aunque sin causar bajas.
Uno de los hombres del 112, equipado como un traje de apicultor las vaporizó desde la ventana ante un numeroso público que se congregaba allí para ver las operaciones de desalojo.
Al final todos contentos, aunque las abejas no entienden de desahucios, ni de letras ni hipotecas porque sólo son abejas.
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