En el día de ayer, fue localizado el delfín que durante la pasada semana deambulo por las inmediaciones del puerto gijones y que varios intentos realizados para proceder a su captura resultaron baldíos.

En estos intentos de captura han participado en distintos momentos embarcaciones de Cruz Roja del Mar, Salvamento Marítimo, Puerto deportivo de Gijon, Motonáutica del Principado  y CEPESMA, a todos ellos deseamos mostrar nuestro máximo agradecimiento por el interés y el apoyo prestado.

El ejemplar fue encontrado en el fondo a unos cuatro metros de profundidad en los aledaños del antiguo puerto pesquero y rescatado por personal de CEPESMA que procedió a su traslado a las instalaciones de ésta organización en Luarca donde se  realizo la necropsia.

En este estudio se pudo constatar una severa infección intestinal que afectaba también al estomago, con importantes ulceraciones asociadas a una parasitacion oportunista de las paredes estomacales.

También se apreciaron importantes cantidades de parasitaciones en las áreas portales de ambos pulmones con especial incidencia en el derecho.

El estado de éstos órganos, con alteración severa de los sistemas linfáticos  adyacentes (adenopatías) inciden en  una septicemia con final mortal, si bien la propia muerte se ha producido supuestamente por una asfixia propiciada por una apnea improntica fácilmente observable en el árbol branquial en el que se constata la expansión de vasos sanguíneos.

Este ejemplar, un delfín listado hembra ( Stenella cueroleoalba )  de 1,60 metros de longitud con importante delgadez y afectado también de parasitacion externa ( ectoparásitos ) nos dieron a entender que estaba padeciendo alguna patología que propiciaba su estancia en aguas del interior del puerto, estos parásitos denominados “copépodos” suelen fijarse a individuos que por circunstancias realizan nataciones lentas y que a su vez también pueden padecen alteraciones inmunológicas, estos se alimentan de la sangre del hospedador aunque no representan riesgos significativos por si mismos.

Se detectó también presencia en el píloro de tres pequeños fragmentos de PVC, el mayor de ellos de 3,2 centímetros de longitud, precisamente en el área de más infección registrada.