Según el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo, se define los factores psicosociales como aquellas condiciones que se encuentran presentes en una situación laboral y que están directamente relacionadas con la organización, el contenido del trabajo, etc. y que tienen la capacidad para afectar tanto al bienestar o la salud del trabajador como el desarrollo de su trabajo.

Sí, así lo establece la Ley 31/1995 de Prevención de Riesgos Laborales, donde queda especificado el tener en cuenta todas aquellas condiciones de trabajo relativas a la organización y gestión del trabajo y que pueden influir en los entornos laborales y directamente en los trabajadores.

Además de lo que establece la Ley, la experiencia que tenemos como MC PREVENCIÓN en las actuaciones que hemos realizado en empresas clientes, es que los resultados obtenidos se reflejan en una mejora del ambiente laboral, aumentado como consecuencia el rendimiento económico de la empresa. Los trabajadores sienten que se les tiene en cuenta en aspectos muy personales y la empresa puede aplicar medidas correctoras para mejorar aspectos organizativos.

Aunque a priori puede parecer que es dificultoso valorar estos riesgos, existe una metodología y unos pasos de actuación básicos, que consiguen recabar toda la información necesaria para desarrollar un plan de actuación personalizado que permita dar respuesta a las necesidades detectadas en la empresa. Como responsable del Departamento Psicosocial de MC PREVENCIÓN, las más de 100 intervenciones que he tutelado en empresas de distintas características, me corroboran que es importante adaptar el procedimiento a la política de cada una de ellas. Uno de los temas más importantes a la hora de evaluar estos riesgos es asegurar que el método aplicado para recabar información garantiza al cien por cien la confidencialidad de las entrevistas y cuestionarios que realizamos a los trabajadores. En nuestro caso las intervenciones han alcanzado a más de 15.000 trabajadores, ya que algunas empresas son grandes multinacionales.

En los últimos años la incidencia de intervención ha aumentado considerablemente por la demanda de las empresas, ya no tan solo en las evaluaciones psicosociales sino de intervenciones cada vez más especializadas y complejas, como pueden ser: la elaboración de protocolos para la gestión de los diferentes conflictos interpersonales, elaboración de planes de igualdad, etc.

Podemos decir que realizar intervenciones psicosociales se ha normalizado dentro de la gestión actual preventiva.

Podemos decir, que han incidido significativamente las campañas que se han llevado a cabo en los últimos años, ya sea la Campaña Europea del 2002 relativa a la gestión del estrés, la Campaña Europea de Inspección del 2012, cuyo objetivo era dotar de importancia los riesgos psicosociales en el trabajo, así como la Campaña Europea del 2014 relativa a los Entornos de trabajo psicosocialmente saludables.

También es preciso comentar la mayor sensibilización por parte de todas las partes implicadas en los entornos laborales, trabajadores, sindicatos y empresarios, para hacer que la gestión de los riesgos psicosociales se convierta en una realidad.