Durante los trabajos de reparación de una escalera de piedra en la zona de los puentes, en Lastres, aparecen dos moldes de piedra.
El Personal del Plan Local de Empleo que está desarrollando los trabajos de construcción de aceras y acondicionando espacios deteriorados en los márgenes de la calzada, dentro del casco urbano de Lastres, fueron alertados por los vecinos de que el escalón de piedra que inicia la subida en las proximidades del antiguo Palacio del Piqueru, (fechado entre los siglos XV-XVI),estaba hundiéndose debido a que el ALSA y los caminones se abren en la curva y montan sobre el mismo .
Analizados los daños por el responsable de Sevicios Múltiples del Ayuntamiento de colunga, decidió desmontar íntegramente el escalón, formado por varias grandes losas, entubando y hormigonando el gran hueco existente y colocando nuevamente sobre esta superficie firme las antiguas losas.
Dos de esas grandes losas fueron sustituidas por otras ya que esas, a darles vuelta se descubrió que eran dos extraños moldes tallados en la piedra arenisca.
Estos moldes, de tamaño muy similar, miden aproximadamente 70 cmm de largo x 40 cm de ancho y 30 cm de alto.
Uno de ellos posee una talla regular que rebaja parte de la losa dejando sólo sobresalir un reborde circular de 2 cm de ancho y 2 cm de alto. En su interior se adentra en la losa de forma cónica, como un embudo, pero acabando en dos puntas. Una de las puntas estaba obstruida por una piedra pero ya se lha retirado. La profundidad del cono es de unos 15 cm, pero no se aprecia comunicación con la otra parte de la losa.
Molde con incisión cónica
La otra pieza, de dimensiones smilares, está completamente plana. En la parte, llamemos superior, posee un hueco circular, de unos 20 cm de diámetro, que va abriéndose hacia la parte inferior en forma de punta de flecha, pero a medida que se va abriendo va haciéndose más profuna la endidura hasta alcanzar casi una profundidad de 15 cm
Molde en forma de cerradura
A pesar de que los operarios ya habían vuelto a colocar las losas, el responsable de la obra dio orden de retirarlas y enviarlas al almacén municipal para que en un futuro puedan ser estudiadas por expertos, por si poseen algún valor histórico o artístico, aunque etnológico ya lo tienen desde el momento que se trata de una talla en piedra.
En un edificio cercano, el año pasado, en el interior de una bodega, tuvimos ocasión de ver un gran cofre o arcón tallado en piedra, de magnífica labra, de un metro y pico de largo por unos 80 cm de ancho y otro tanto de alto. Los dueños ya habían tratado de saber cosas sobre él, pero hasta la fecha no tenían grandes referencias.

Palacio del Piqueru
Lo que más llamaba la atención eran dos hendiduras regulares en uno de los laterales, como de haber servido de soporte de algún tipo de artilugio a manera de bisagra que permitiese soportar una tapa.
A nuestro parecer podría tratarse de una pieza unida a la industria de la salazón o de la extracción del aceite de ballena para los candiles, propia de aquellos lastrinos que habitaron la villa allá por el siglo XV.
Lastres es un gran desconocido arqueológicamente hablando, y aunque hay algún yacimiento reconocido y catalogado, y en algunas ocasiones no bien ubicado como el Túmulo de la Raxada, posee unos referentes de asentamientos humanos de los que ya se hablaba en tiempos de Roma, que hace posible que en cualquier momento surjan yacimientos, que en muchos casos, nos consta, son acallados por temor a paralización de obra o, si son valiosos,para expolio.
Hace unos años, con ocasión de las obras de Corsán, personal de la Confederación Hidrgráfica del Norte y del Principado de Asturias tuvieron ocasión de adentrarse en galerías y bóvedas empedradas en la zona del Penayu. Varias sirvieron para canalizaciones del Saneamiento y algunas, esperemos, deben de seguir aún ahí.
Sólo recordar que Mela y Plinio ya hablaban en tiempos de Roma de Noecantrum (puerto en cueva), que algunos estudiosos situaban donde Les LLastres y la Cueva les LLondres, una gran cueva que usaban de refugio de temporales aquellas frágiles embarcaciones que habitualmente fondeaban en la concha natural del puerto de Lastres en el los primeros siglos de nuestra era. Dicha cueva debió derrumbarse, pero aún quedarían vestigios y quién dice que no galerías que se adentraban desde el pedreu hasta tierra, pues no existiría bajada al puerto natural y todo seríia un acantilado.
Gran parte del patrimonio se pierde muchas veces por la falta de sensibilidad o de conocimientos sobre estos temas, o incluso intencionadamente para evitar que se paralicen obras.
Creemos que existe un término medio y que si bien, ante la importancia de un yacimiento debe de paralizarse una obra, la administración debe de actuar con la máxima urgencia para evitar retrasos y perjuicios a empresas que están gastando su dinero, incluso de indemnizarles por los retrasos. De la misma forma, la empresas deberían comunicar el hallazgo de restos de interés.
Por cierto, hace una temporada, durante las obras en el reloj de Lastres aparecieron restos humanos ¿Se sabe algo más del tema?¿Álguien nos puede ampliar la noticia?
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