El Consejo Económico y Social (CES) de Asturias advierte del peligro de la sobreconstrucción. El problema mayor reside en Gijón, Oviedo y las villas costeras, a estas últimasar se les achaca «una enorme presión» inmobiliaria que se traducirá en la construcción de 60.000 viviendas más en los próximos años.
El informe del CES asegura que «sin planes territoriales especiales, de alcance supramunicipal», la política regional será «de nuevo papel mojado».
El varapalo del informe ante la debilidad de la política regional en materia de ordenación del territorio tiene su eco en las políticas municipales.
El informe advierte del peligro de los ayuntamientos costeros que caen «ante la tentación» de firmar convenios urbanísticos con los que «obtener importantes beneficios que resuelvan sus problemas de financiación a corto plazo».

En ell último informe de Greenpeace, 'Destrucción a toda costa', en el que se apoya parte del informe, aparecen como puntos negros, en cuanto a construcción desmesurada en el litoral , los municipios de Llanes, Ribadesella, Colunga, Villaviciosa, Gozón, Muros de Nalón y Cudillero.
De ahí saldrán unas 60.000 nuevas viviendas, que están convirtiendo a Asturias en «un mercado emergente en el extranjero». Sin embargo, para el CES, los ingresos en las arcas municipales que reportan los convenios urbanísticos tiene como consecuencia que los planes generales se aprueben «sin perspectiva a medio y largo plazo», cuando las urbanizaciones empiecen a acarrear costes de mantenimiento «demasiado altos» que «dominarán sobre las ventajas». El daño será, entonces, «irreversible».
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