El viernes 27 de julio, el local municipal de la Asociación de Mayores, antiguo consultorio de Lastres, nos ofrecía una patética imagen, con las fachadas llenas de pintadas ¿reivindicativas?
Somos totalmente defensores de la juventud, de los equipamientos para jóvenes a nivel deportivo, cultural, social; de la instalación de parques para los más pequeños. Comprendemos que las etapas de desarrollo de la persona va desde la infancia hasta el final de la etapa adolescente y que esto conlleva una serie de alteraciones hormonales que hacen que los jóvenes, por naturaleza, sean rebeldes. Es ley de vida y si no serían viejos prematuros. Lo que no es de recibo son estas manifestaciones de protesta fuera de contexto que lo único que hacen es afectar al bien común y a la convivencia y dañar el patrimonio municipal que es de todoslos colungueses.
Sobre este tema quizás sepamos bastante, por eso queremos plantear un razonamiento lógico sin imponer nada. Vamos a tratar de razonar ¿Por qué se retiró la Mesa de ping-pong? ¿Por fastidiar? pues no.
Desde su instalación fue motivo de continuos desperfectos y eso que era supuestamente antivandálica. Esto se lo debieron de tomar algunos como un reto y hasta que no la escacharon y arrancaron la red metálica, no pararon.
Se reparó y al poco tiempo arrancaron los bancos de la zona para ponerlos al lado de la Mesa. No contentos arracaron la Mesa para ponerla donde les apeteció.
Estamos hablando de un equipamiento de 2.000 € y que pesa 220 Kgs.
Con tanto trasiego acabaron quebrandose las patas de hormigón armado y hubo que asentarla con nuevos pernos y resina epoxi. Se respetó la ubicación que habían elegido y allí se ancló POR SEGURIDAD.
No habían pasado dos semanas y el parque anexo que tenía totalmente deshechos mesa, bancos, juegos fue objeto de una reparación integral de más de 1.500 €.
Se volvió a anclar la mesa y a pegar las patas, ya tronzadas, con resina epoxi.
A las pocas semanas la volvieron a desanclar lo que le produjo roturas integrales y una gran holgura, con grave riesgo de desplome ante la mínima presión, y con la amenaza seria de pillar a alguien debajo y producirle lesiones muy graves, y la consiguiente responsabilidad, incluso penal, del responsable del servicio y la civil subsidiaria del Ayuntamiento.
Ante esta situación y la imposibilidad de repararla, por parte de la alcaldía se ordenó la retirada de la misma y su depósito en el almacén de la antigua depuradora de Sales.
No se ha quitado ni puesto ni una sóla coma a lo realmente sucedido.
Al hilo de este acontecimiento hay que recordar que el parque de la Iglesia y su fuente fueron reparados integramente hace unos meses de los múltiples daños producidos por vandalismo. El importe de la reparación, llevado a cabo por Rierastur, superó los 3.500 €. A los pocos días pintarrajearon los juegos, poco después rompieron varios peldaños del trepador y antes del mes rompieron los enganches de los columpios.
En los chigres se ríe la gracia de las pintadas y, despitasdos u olvidadizos, polemizan sobre que no hubo derecho a quitar la mesa de ping-pong. Esto no ayuda, hace falta cooperación ciudadana sino siempre serán rehenes de estos personajes.
La Guardia Civil se inhibe del tema, lo mismo que de los robos en el muelle y puerto deportivo, aunque son implacables en temas de tráfico y en amedrantar a algún que otro pescador ocasional sin licencia. Lo que vale es la recaudación directa, la caja rápida, lo otro trae muchas complicaciones y da mucha lata ¿Verdad?
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