El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, presenta un plan ambicioso en la Junta General para transformar la región, destacando la necesidad de mejorar la gestión y ofrecer más oportunidades a los asturianos.

El presidente del Partido Popular de Asturias, Álvaro Queipo, ha destacado que "frente al modelo fracasado de los socialistas puede existir otro alternativo que nos convierta en una tierra dinámica, competitiva y con futuro". Durante su intervención en el Pleno de la Junta General, Queipo presentó un ambicioso plan que incluye actuaciones en veinte ámbitos y 83 medidas para generar más oportunidades, gestionar mejor y reforzar la identidad asturiana, afirmando que "Asturias no está condenada".

Queipo lamentó que "nuestros jóvenes lleven décadas teniendo que coger las maletas" y advirtió sobre las malas perspectivas de futuro de Asturias, que ha sido la comunidad con menor crecimiento durante todo el periodo democrático. "Seguimos teniendo la tasa de actividad más baja de todas las comunidades; solo uno de cada dos asturianos de 16 años o más trabaja o busca activamente empleo", añadió.

El líder popular también se refirió al aumento del precio de la vivienda en Asturias, que ha crecido un 15 por ciento en el último año, la mayor subida de toda España. Desde que Barbón asumió la presidencia, el precio ha aumentado más del 50 por ciento, cuatro veces más que el crecimiento de los salarios.

Queipo criticó las políticas de vivienda del gobierno actual, afirmando que "no se va a resolver el problema de la vivienda con políticas que han probado ser un fracaso". Propuso aumentar la oferta y facilitar el acceso a la vivienda, reduciendo los impuestos asociados a la compra.

Además, el presidente del PP asturiano señaló que los ingresos del Principado por impuestos han aumentado más de un 50 por ciento, mientras que la carga fiscal se ha vuelto más pesada y los servicios públicos están peor gestionados. "Asturias necesita la mayor rebaja fiscal de su historia para ser más competitivos", afirmó.

Queipo también propuso eliminar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones entre familiares directos, ampliar bonificaciones y avanzar hacia una reducción progresiva en el Impuesto de Patrimonio.

En cuanto a la infraestructura, subrayó que "seis de cada diez carreteras asturianas presentan deterioros graves o muy graves" y defendió la necesidad de avanzar en la Autovía del Suroccidente y el tren cremallera a los Lagos de Covadonga.

El líder popular también abordó la situación de los autónomos, señalando que "Asturias pierde un autónomo al día" y anunció la presentación de una iniciativa para apoyar a este colectivo.

En el ámbito sanitario, Queipo indicó que hay más de 185.000 asturianos en listas de espera, un 75 por ciento más que cuando Barbón llegó al Gobierno, y criticó la gestión de las listas de espera en el sistema de dependencia.

Finalmente, concluyó que es necesario simplificar y ordenar una administración ineficiente y mal coordinada, defendiendo siempre los intereses de Asturias por encima de cualquier interés personal o partidista.