Asturias refuerza la vigilancia sanitaria de la fauna silvestre con más de 3.500 analíticas durante 2025 - Asturias

El Principado confirma el descenso de la tuberculosis en jabalíes, mantiene a Asturias libre de peste porcina africana y refuerza el seguimiento de enfermedades emergentes como la gripe aviar o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

La Consejería de Medio Rural y Política Agraria analizó durante 2025 un total de 1.309 ejemplares de fauna silvestre y realizó más de 3.500 pruebas diagnósticas dentro del Programa de Vigilancia Sanitaria de la Fauna Silvestre de Asturias, una herramienta clave para detectar de forma precoz enfermedades que puedan afectar a los animales salvajes, la ganadería o incluso a la salud pública.

El programa, basado en el enfoque One Health, combina muestreos planificados con el estudio de animales encontrados muertos o que presentan síntomas compatibles con enfermedad. Gracias a este sistema, Asturias continúa reforzando su capacidad de respuesta frente a patologías con potencial impacto sanitario, económico y ambiental.

Uno de los datos más destacados del balance corresponde a la vigilancia de la tuberculosis en fauna silvestre. Durante 2025 se analizaron 334 jabalíes, el mayor número de los últimos cinco años, de los que únicamente seis dieron resultado positivo, situando la tasa de seroprevalencia en el 1,85%, muy por debajo del 4,74% registrado en 2024.

Este descenso consolida el trabajo desarrollado desde que Asturias obtuvo en 2021 el reconocimiento como territorio oficialmente libre de tuberculosis bovina y refuerza las medidas destinadas a evitar que especies silvestres actúen como reservorio de la enfermedad.

La vigilancia también se intensificó sobre los tejones, con 68 muestras recogidas en una treintena de concejos, especialmente en zonas donde históricamente se habían detectado focos en explotaciones ganaderas. Estos estudios permiten conocer mejor la relación epidemiológica entre la fauna salvaje y la cabaña ganadera y diseñar estrategias preventivas más eficaces.

En el caso del jabalí, la especie sobre la que se realiza el mayor volumen de controles, el programa volvió a confirmar la ausencia de casos de peste porcina africana y peste porcina clásica, un resultado especialmente relevante en un contexto europeo donde continúan apareciendo focos de estas enfermedades.

La vigilancia sanitaria también permitió detectar seis casos de influenza aviar altamente patógena H5N1 en aves silvestres localizadas principalmente en Gijón, Ribadesella y Valdés, lo que facilitó la activación inmediata de los protocolos de seguimiento y control establecidos.

Además, el programa mantiene la monitorización de enfermedades emergentes como la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, una línea de trabajo que busca mejorar el conocimiento sobre la circulación del virus y los vectores responsables de su transmisión para anticiparse a posibles riesgos futuros.

El desarrollo de este programa cuenta con la colaboración de la Guardería del Medio Natural, los servicios veterinarios de la consejería, el Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Sobrescobio, el Laboratorio de Sanidad Animal de Jove, los titulares y guardas de los cotos de caza, así como diversos centros de investigación y laboratorios especializados.

Desde la Consejería de Medio Rural destacan que este trabajo coordinado proporciona información científica esencial para proteger la biodiversidad, preservar el excelente estatus sanitario de la ganadería asturiana y reforzar la prevención frente a enfermedades que pueden afectar tanto a los animales como a las personas.