El Hospital Valle del Nalón, en Langreo, ha obtenido por tercera vez consecutiva la acreditación de la Joint Commission que reconoce, a partir de una reciente evaluación externa e independiente de todo el centro, que este cumple niveles óptimos de calidad, tomando como referencia unos estándares derivados del consenso científico y técnico. Esta acreditación de calidad, que ya había conseguido en 2008 y en 2011 y que es una de las más exigentes del sector y de las que gozan de mayor prestigio, lo convierte en el único hospital público de gestión tradicional acreditado en España.

Los evaluadores de la Joint Commission realizaron su labor en el Hospital Valle del Nalón durante la primera semana de noviembre. El informe positivo supone que el hospital mantiene el nivel de cumplimiento de los estándares necesarios para obtener la acreditación durante tres años. Los baremos para la valoración del centro proceden del Manual de Acreditación de Hospitales de Joint Commission Internacional (JCI).

El modelo de acreditación del programa JCI está basado en funciones claves, unas orientadas a la mejora de la atención y seguridad del paciente y otras que establecen los sistemas de gestión y organización. La Joint Commission es la organización con más ex­periencia en acreditación sanitaria de todo el mundo. Lleva más de 50 años dedicada a la mejora de la calidad y la seguridad de las instituciones sanitarias y sociosanitarias. En la actualidad acre­dita cerca de 20.000 organizaciones en todo el mundo, de ellas 486 corresponden a hospitales. En la UE hay 122 hospitales acreditados, ocho de ellos españoles.

Ventajas para pacientes, profesionales y sistema

Esta acreditación presenta ventajas para los pacientes, para los profesionales y para la propia organización sanitaria. Para los primeros implica el desarrollo de un enfoque asistencial que tiene al paciente como eje central, una garantía de calidad y de información objetiva sobre los centros. Además, promueve la efectividad de los procesos de atención más importantes, garantiza los derechos del paciente y fomenta su seguridad. En el ámbito profesional, la acreditación supone implicar a los profesionales en la mejora continua y en la autoevaluación; fomenta la interdisciplinariedad; les permite demostrar la calidad y asegurar la confianza en la organización; e incrementa su prestigio.

Por último, los valores de esta distinción para la organización sanitaria se resumen en avanzar en su deseo de mejorar la calidad; potenciar la coordinación, integración y continuidad de la asistencia en las redes asistenciales y fomentar la homogeneidad de los servicios en todo el sector sanitario. Asimismo, la acreditación introduce un modelo de gestión dinámico y participativo, implica a directivos y profesionales en un proyecto común y supone un importante instrumento de mejora para la organización, al tiempo que ofrece un reconocimiento internacional de la atención que dispensa el centro.