El presidente del Principado, Javier Fernández, ha subrayado hoy que los partidos políticos que plantearon las elecciones autonómicas celebradas ayer en Cataluña como una suerte de plebiscito sobre la independencia han obtenido la mayoría para gobernar “pero han perdido el plebiscito que nunca debieron haber planteado”. También ha lamentado que el presidente del Gobierno de España, Mariano Rajoy, no hubiera adelantado la fecha de las elecciones generales para rebajar las dimensiones del conflicto: “Siempre pensé”, ha declarado Fernández a la TPA, “que Rajoy tendría que haber convocado elecciones previamente a las catalanas o, en todo caso, ayer tendría que haber habido elecciones generales y así nos encontraríamos con gobiernos en los dos ámbitos que podrían hablar con normalidad y sin embargo, estamos en un gobierno en funciones, con unas elecciones que se van a polarizar todavía más en relación al asunto de Cataluña, hacer el conflicto todavía más intenso y creo que eso es un déficit que hay que aplicar al afán o al interés electoralista del Gobierno de España”.

Lo que sigue son algunas de las reflexiones del presidente del Principado en la televisión autonómica en relación con los comicios catalanes.

    Respeto a la legalidad. ”Quien ha ganado las elecciones tiene, antes que nada, que respetar la legalidad porque es una obligación de cualquier gobernante. Y gobernar porque es para lo que les han elegido, para gobernar, para eso eran estas elecciones. Gobernar es complicado siempre, y en las circunstancias que vivimos, más. Tiene que preocuparse de la sanidad, de la educación, de los servicios sociales, de la promoción económica… Y luego, en tercer lugar, es evidente que tenemos que hablar entre todos, y cuando digo todos me refiero a todas las fuerzas políticas del conjunto de España en relación al problema que tenemos en Cataluña.     La compleja formación de un gobierno en Cataluña. “Formar gobierno para gobernar no va a ser fácil porque estamos hablando de fuerzas políticas con un concepto de la sociedad diferente. Dentro de la coalición están Ezquerra Republicana y Convergencia y desde el punto de vista de sus preferencias sociales, no tienen nada que ver; y con el apoyo de la CUP, más heterogeneidad y más radicalidad y más dificultad. Se presentaron, además, sin ningún programa, una cosa insólita”.     El futuro más inmediato. “Una de las cosas que más me preocupa es qué va a pasar en tan poco tiempo que tenemos ahora porque el hecho de que las elecciones generales estén planteadas por el Gobierno de España para diciembre supone que si los nacionalistas forman gobierno, que calculo que lo formen para mediados de noviembre, hasta que se forme un gobierno en España que tendrá que ser prácticamente en enero, la interlocución entre gobiernos no va a existir. Lo que habrá es un conflicto en el marco de unas elecciones y un barullo que impedirá que se hable con seriedad y con sensatez”.     El fracaso del carácter plebiscitario de los comicios. “Los independentistas no están legitimados con el resultado obtenido, no lo estaban en cualquier caso porque estas elecciones eran para otra cosa. Y lo están menos en cuanto a que el carácter plebiscitario que le quisieron dar ha fracasado en la medida que en Cataluña se ha evidenciado que no hay una mayoría partidaria de la independencia”.     El papel del Gobierno de Rajoy. “Hablamos de un gobierno que está en funciones. Siempre pensé que Rajoy tendría que haber convocado elecciones previamente a las catalanas o, en todo caso, ayer tendría que haber habido elecciones generales y así nos encontraríamos con gobiernos en los dos ámbitos que podrían hablar con normalidad y sin embargo, estamos en un gobierno en funciones, con unas elecciones que se van a polarizar todavía más en relación al asunto de Cataluña, hacer el conflicto todavía más intenso y creo que eso es un déficit que hay que aplicar al afán o al interés electoralista del Gobierno de España”.     Un escenario de tensión extrema. “Prácticamente la interlocución no puede existir, lo que habrá será polarización, conflicto, tensión extrema. Cuando se forme el gobierno que sea estaremos hablando de enero. En este tiempo, el independentismo, el gobierno catalán, puede intentar dar algunos pasos que me preocupan en la medida que no haya en España un gobierno votado y consolidado”.     Los efectos de la crisis catalana en Asturias. “Afecta al conjunto de España, afecta incluso sin elecciones, afecta el hecho de que tengamos una comunidad autónoma con una herida abierta, permanentemente en esa reivindicación y en esa intensificación del conflicto afecta al conjunto y desde el conjunto hay que abordarlo. En relación al sistema de financiación, habrá que empezar a evaluar su cambio de manera inmediata cuando se constituya el próximo gobierno, la situación en Cataluña, donde hacen de ese sistema una de sus reivindicaciones claves con todo eso de que España nos roba y ese tipo de tópicos tan lamentables no es el mejor caldo de cultivo ni el mejor ambiente para afrontarlo”.     En defensa de los intereses de Asturias. “Asturias debe defender sus intereses con una visión de Estado. Los intereses de España son en este caso los de Asturias como los de cualquier otra comunidad y no hay que perder de vista eso”.