Omar Pardo: Colungueses ilustres, tan ilustres como desconocidos

Y en su propio solar, sí. Siempre he afirmado con rotundidad que una de las mayores calamidades seculares de nuestro más que privilegiado solar natal en todos los aspectos ha sido negarse a reconocer tercamente y sin motivo aparente alguno los méritos y capacidades de sus más preclaros hijos (Muchos y muy variopintos), algo sin duda muy poco comprensible desde un punto de vista racional, ya que evidentemente siempre puede contribuir bastante más al progreso una mente clarividente que un zote, pero en fin, así son las cosas y para muestra este botón cuyo expediente a propuesta de un grupo amigos fue presentado tiempo ha a nuestra Administración Local a fin de que se la reconociera como hija predilecta y que acabó de inmediato en la papelera después de una muy, pero que muy somera ojeada superficial, sin explicación ni respuesta alguna...

Así que claro, es bastante más probable que sepan de su vida y milagros el C.S.I.C, La Escuela Politécnica Federal de Zurich, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (M.I.T.) La Universidad de Milán, El Instituto de Física Nuclear de Chicago, La International Atomic Energye Agency o el Instituto Max Planck, por ejemplo que ustedes, sus vecinos, y eso es mal asunto amigos, pero que muy malo eh, qué quieren que les diga, y no solo es algo que no se corrige, sino que con el tiempo - con el abrumador apoyo de la mayoría, eso sí - va a peor y las consecuencias evidentemente son verdaderamente nefastas, ya que encumbrar mediocres, cada vez más mediocres, que es lo que se hace ahora y por aplastante mayoría, nunca condujo a nada bueno, no, como que dos y dos son cuatro; claro que lo de"A gustu del amu palos al burru", esta vez no lo digo porque me dicen que es ofensivo…

¡Pues eso...!