O poco menos, pues eso hoy día sería impensable, y es que con esta moto tan bien vendida del Liberalismo Económico vigente, el pez grande más temprano o más tarde se acaba comiendo al chico, con las nefastas consecuencias que ello conlleva (para el chico, claro), que por cierto es mayoría, pero en fin, así son de surrealistas a veces las cosas, ya ven.

Quizá algunos de ustedes puede que hayan conocido aún esas Pymes, como dicen ahora, esos pequeños negocios locales que parecen quedar tan lejanos en el tiempo ya, lo que demuestra fehacientemente lo raudo y efímero que es casi todo aquello por lo que la mayoría de las veces nos preocupamos en exceso así como quien dice para nada; ya lo ven...