El Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza afronta pagos pendientes tras una edición cuyo coste ronda los 95.000 euros y estudia mantener su XI edición en el concejo tras el apoyo recibido durante su campaña de micromecenazgo.

La respuesta de vecinos, familias y personas vinculadas a Ribadedeva ha abierto una nueva posibilidad para la continuidad del Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza (FIBRED) en el concejo asturiano. A pocas horas del cierre de su campaña de micromecenazgo, la organización se plantea volver a intentar que la próxima edición permanezca en el lugar donde el proyecto nació hace diez años.

La campaña se puso en marcha para contribuir a afrontar los pagos pendientes de FIBRED 2026, cuya décima edición ha alcanzado un coste cercano a los 95.000 euros. Aunque la organización reconoce que previsiblemente no se alcanzará el objetivo económico planteado, considera que la movilización registrada durante los últimos días ha introducido un nuevo elemento en el debate sobre el futuro del festival.

Vecinos, personas vinculadas al concejo, familias y amigos del Encuentro Con Los Maestros han realizado aportaciones y difundido la iniciativa. Una respuesta que ha llevado a reconsiderar la posibilidad, hasta ahora sobre la mesa, de buscar otro territorio para garantizar la continuidad del proyecto en 2027.

«No podemos pedir a la gente que luche para que el FIBRED se quede en Ribadedeva y, cuando esa gente responde, marcharnos. No sabemos todavía cómo vamos a conseguirlo, pero después de estos días sentimos que tenemos la obligación de volver a intentarlo», señala María Herrera, creadora y directora del FIBRED y del Encuentro Con Los Maestros.

Un festival de 95.000 euros en un concejo de 1.700 habitantes

Las cuentas de la última edición sitúan el coste del FIBRED 2026 en torno a los 95.000 euros, una cantidad superior a las estimaciones iniciales y de la que todavía quedan pagos pendientes.

La dimensión económica adquiere especial relevancia por las características del lugar en el que se desarrolla. Ribadedeva, concejo del extremo oriental de Asturias con alrededor de 1.700 habitantes, no dispone de una gran infraestructura cultural en la que pueda concentrarse toda la programación.

Cada verano es necesario adaptar casonas, iglesias, plazas y otros espacios patrimoniales para convertirlos en escenarios y lugares de creación. A ello se suman instalaciones de sonido e iluminación, espacios para ensayos y clases, alojamientos, manutención, traslados de artistas y participantes, seguros, producción, personal y otros servicios necesarios para desarrollar las actividades.

Ese modelo forma parte, al mismo tiempo, de la identidad del festival. Durante diez años, el FIBRED ha apostado por demostrar que la creación artística y la formación de alto nivel también pueden desarrollarse en el medio rural, utilizando el patrimonio como escenario y espacio de convivencia.

Un proyecto cultural entre Asturias y Cantabria

Con el paso de los años, el FIBRED ha ampliado su actividad más allá de Ribadedeva y ha establecido un puente cultural con Val de San Vicente, en Cantabria, incorporando espacios como el Auditorio Bajo Deva de Unquera.

El proyecto nació a partir del Encuentro Con Los Maestros y ha ido incorporando formación artística, creación coreográfica, música, espectáculos profesionales, exposiciones, actividades sociales, patrimonio y el Certamen Ribadedeva En Danza.

El Encuentro continúa siendo uno de sus principales ejes. Durante dos semanas, jóvenes procedentes de distintos lugares conviven y trabajan directamente con maestros de la danza y la música, combinando formación, creación y convivencia en el territorio.

Sin financiación del Ayuntamiento de Ribadedeva ni del Principado

La continuidad económica constituye, sin embargo, uno de los principales problemas del FIBRED. Según la organización, durante las últimas ediciones el festival no ha contado con financiación económica del Ayuntamiento de Ribadedeva ni del Principado de Asturias.

La asociación organizadora ha asumido progresivamente un riesgo económico que considera difícil de mantener a largo plazo. El proyecto sí obtuvo durante dos ediciones el respaldo del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (INAEM).

La organización sostiene además que una parte importante de los recursos movilizados por el festival revierte en el propio territorio. Durante las dos semanas de actividad, participantes, maestros, artistas, técnicos, familias y público generan demanda de alojamiento, restauración, transporte y otros servicios.

A ese impacto económico se suma, según los responsables del proyecto, el retorno cultural, educativo, patrimonial y de promoción exterior para Ribadedeva y su entorno.

La campaña se convierte en un respaldo a la continuidad del FIBRED

La campaña de micromecenazgo no puede cubrir por sí sola una estructura económica cercana a los 95.000 euros, pero durante sus últimos días ha adquirido para la organización un significado diferente.

Las aportaciones recibidas son interpretadas también como un respaldo ciudadano a la permanencia del festival en Ribadedeva.

«Hay personas que han puesto diez, veinte, cincuenta, cien o doscientos euros de su bolsillo simplemente porque no quieren que el Festival se vaya. Eso tiene para nosotros un valor enorme. No han sido todos los vecinos, pero han sido suficientes para hacernos pensar que quizá todavía merece la pena luchar por quedarnos», explica Herrera.

Un FIBRED más pequeño, una de las opciones para 2027

La permanencia del festival en Ribadedeva todavía no está garantizada. Para celebrar allí la XI edición, la organización considera necesario encontrar nuevas vías de financiación, colaboración privada, patrocinio y mecenazgo, además de buscar nuevamente el respaldo de las administraciones públicas.

Si los recursos no llegan, una de las posibilidades sería reducir la programación.

«Nuestra ilusión siempre ha sido crecer: traer más artistas, abrir más espacios, ofrecer más oportunidades a los jóvenes y conseguir que durante esos días Ribadedeva respire danza y música. Pensar en reducir el Festival no es lo que queremos. Pero, si fuera necesario, quizá sea preferible hacer algo más pequeño antes que abandonar a las personas que nos están diciendo que quieren que nos quedemos», afirma la directora.

Diez años de Encuentro Con Los Maestros en Ribadedeva

María Herrera puso en marcha hace una década el Encuentro Con Los Maestros en Ribadedeva con el propósito de que jóvenes estudiantes pudieran convivir y formarse directamente con figuras de la danza y la música fuera de los grandes núcleos urbanos.

La iniciativa fue creciendo hasta convertirse en el actual Festival Iberoamericano Ribadedeva En Danza. Durante estos diez años, Herrera y la Asociación MJH Diferencias Educativas han mantenido el proyecto pese a las dificultades económicas y la necesidad de buscar financiación para cada edición.

Tras la celebración del décimo aniversario, la posibilidad de trasladar el Encuentro a otro territorio comenzó a estudiarse seriamente y continúa siendo una opción. Sin embargo, la respuesta obtenida durante la campaña ha llevado a la organización a replantearse esa decisión.

«No he tirado la toalla en diez años y no quiero hacerlo ahora. Habíamos empezado a buscar otros lugares porque tengo la responsabilidad de garantizar que el Encuentro continúe. Pero cuando ves que hay vecinos que se movilizan, familias que vuelven a ayudarnos y personas que comparten la campaña simplemente porque quieren que esto siga aquí, es muy difícil decirles que nos vamos. Vamos a intentarlo una vez más», asegura Herrera.

El FIBRED volverá a pedir apoyo a las instituciones

Una vez concluya la campaña, MJH Diferencias Educativas prevé dirigirse de nuevo al Ayuntamiento de Ribadedeva, al Principado de Asturias y a otras administraciones, entidades y posibles colaboradores para intentar encontrar una fórmula que permita dar continuidad al festival.

La organización subraya que la movilización ciudadana no pretende sustituir la responsabilidad de las administraciones ni generar un enfrentamiento, sino abrir una nueva oportunidad para el diálogo.

El argumento que ahora se suma a sus reivindicaciones es el respaldo de ciudadanos que han decidido aportar su propio dinero para que el proyecto cultural permanezca en el territorio.

La decisión definitiva sobre el formato y la dimensión del FIBRED 2027 se conocerá más adelante. Por ahora, la campaña de micromecenazgo afronta sus últimas horas con el objetivo de reducir los pagos pendientes de la última edición.

Independientemente de la cantidad finalmente recaudada, la respuesta recibida ya ha provocado un cambio en los planes de la organización: el FIBRED vuelve a plantearse seriamente continuar en Ribadedeva.

«No sabemos todavía cómo lo vamos a hacer. Vamos a llamar otra vez a las puertas de las instituciones, buscar nuevos apoyos y estudiar hasta dónde podemos llegar. Pero hay algo que sí sabemos: no podemos dejar sin respuesta a quienes han luchado para que nos quedemos. Por ellos, vamos a intentarlo», concluye María Herrera.

La campaña permanecerá abierta durante sus últimas horas en Goteo.