La histórica escalera de acceso peatonal al puente sobre el Sella ha sido demolida dentro de las obras de rehabilitación. En su lugar se instalará una conducción para servicios.
Una imagen habitual del puente de Ribadesella acaba de pasar a la historia. La escalera que desde 1940 permitía acceder a pie a la infraestructura sobre el Sella fue demolida este jueves 24 de septiembre, dentro de los trabajos de rehabilitación que se desarrollan en este importante acceso a la villa.
Durante más de ocho décadas, este elemento formó parte del paisaje cotidiano de Ribadesella. Su desaparición supone uno de los cambios visibles de unas obras de mayor alcance que buscan renovar estructural y funcionalmente el puente de la N-632.
Una escalera ligada al puente desde 1940
La historia de este acceso está estrechamente relacionada con la del actual puente.
Antes de la estructura de hormigón existió un puente de hierro sobre el Sella, inaugurado en 1898 y diseñado por el ingeniero Eugenio Ribera. Aquel paso fue destruido durante la Guerra Civil y posteriormente sustituido por el puente actual, construido por un batallón de presos republicanos e inaugurado en 1940.
Es precisamente a esta etapa a la que pertenece la escalera ahora retirada.
Sin ser un elemento monumental por sí mismo, durante décadas cumplió una función práctica como acceso peatonal y terminó integrándose en una de las imágenes reconocibles del entorno del puente.
No habrá un nuevo paso peatonal en ese punto
Los trabajos realizados en la zona despertaron inicialmente cierta expectación entre vecinos que observaron la intervención y pensaron que podía estar relacionada con un posible paso peatonal inferior bajo el puente.
La idea de una conexión de este tipo permitiría enlazar los paseos Princesa Letizia y Vencedores del Sella sin necesidad de utilizar el cruce de la parte superior.
Sin embargo, la actuación que ha sustituido a la antigua escalera tiene otra finalidad: en ese espacio se está instalando una tubería destinada al paso de servicios entre ambos lados del puente. No se trata, por tanto, de la ejecución de un nuevo paso para peatones.
Una rehabilitación de 7,74 millones de euros
La demolición se enmarca en el proyecto de rehabilitación estructural y funcional del puente de la N-632 sobre el río Sella, una intervención para la que se ha destinado una inversión de 7,74 millones de euros, IVA incluido.
Las obras han ido obligando a modificar la circulación en diferentes fases. El Ministerio ha aplicado durante los trabajos cortes de carril con paso alternativo regulado por semáforos, además de cortes totales puntuales cuando las actuaciones lo han requerido.
En esas fases de cierre al tráfico rodado se ha mantenido, siempre que las condiciones de seguridad lo han permitido, el paso peatonal por el tablero del puente. Este tránsito por la parte superior de la infraestructura es independiente de la escalera ahora demolida y del paso inferior planteado en otras ocasiones.
Un cambio visible en uno de los accesos de Ribadesella
La rehabilitación del puente afecta a una infraestructura especialmente sensible para la movilidad de la villa. La N-632 atraviesa este punto sobre el Sella y su funcionamiento repercute directamente en los accesos a Ribadesella.
Tras el verano, los trabajos regresaron a la parte superior del puente el 9 de septiembre, acompañados nuevamente por la regulación semafórica y las consiguientes afecciones al tráfico.
Mientras las obras continúan avanzando, la desaparición de la escalera deja ya una transformación fácilmente perceptible para quienes conocen el entorno.
Un acceso que acompañó al puente desde 1940 desaparece después de más de ocho décadas, mientras la infraestructura entra en una nueva etapa de su historia.
Las obras de rehabilitación del puente de la N-632 sobre el Sella continúan avanzando en Ribadesella. Foto Portada: Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible.
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