El puente de la N-632 sobre el río Sella, en Ribadesella, inicia hoy una nueva fase de las obras de rehabilitación. El tráfico circulará con un carril habilitado alternativamente en ambos sentidos, mientras que habrá cortes totales puntuales coincidiendo con la bajamar.

El Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible inicia hoy una nueva fase de las obras de rehabilitación estructural y funcional del puente sobre el río Sella, situado en el kilómetro 3 de la N-632, en Ribadesella.

Los trabajos se centran ahora en concluir el refuerzo de la cimentación de las pilas situadas en la margen derecha de la ría. En concreto, está prevista la ejecución de los encabezados de las pilas 3 a 7, con la colocación de la armadura y su posterior hormigonado.

La ejecución de estas actuaciones supondrá desde hoy afecciones a la circulación. El puente contará con un corte de carril y tráfico alternativo en ambos sentidos, de lunes a domingo y de manera ininterrumpida, regulado mediante semáforos.

A estos trabajos se sumarán cortes totales puntuales del puente para permitir las labores de hormigonado. Estas interrupciones se realizarán coincidiendo con los periodos de bajamar y tendrán una duración aproximada de cuatro horas.

Los cortes totales serán comunicados previamente mediante carteles informativos instalados en las proximidades del tablero, en ambos estribos del puente.

Cuando se produzcan estas interrupciones, el itinerario alternativo previsto será la A-8 entre los enlaces de Llovio, en el kilómetro 319, y Pando/Bones, en el kilómetro 326.

Durante el desarrollo de las obras se mantendrá el paso peatonal sobre el tablero del puente. También se permitirá el paso de los vehículos de emergencia durante los cortes totales, previa disposición de la maquinaria necesaria para garantizar la seguridad.

Durante el periodo estival, las actuaciones se desarrollaron evitando afectar al tráfico del puente. Entre los trabajos realizados se encuentran el desvío provisional de los servicios afectados y diversas actuaciones de cimentación en la margen izquierda de la ría, aprovechando los periodos de bajamar.

Las obras continuarán durante esta fase con las restricciones previstas, necesarias para garantizar la seguridad y permitir el refuerzo de la estructura del puente.