La presentación de RUPESTR3D mostrará este 4 de octubre en Ribadesella cómo la digitalización, la inteligencia artificial y la impresión 3D pueden abrir nuevas formas de conservar y divulgar el arte rupestre asturiano.

¿Cómo se transforma una figura pintada hace miles de años en una pieza tridimensional? El Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo, en Ribadesella, mostrará este 4 de octubre una de las respuestas con la presentación de las primeras creaciones de RUPESTR3D, un proyecto que combina patrimonio, digitalización, inteligencia artificial y fabricación 3D.

La jornada permitirá conocer cómo imágenes y documentación del arte prehistórico pueden convertirse en modelos digitales y, posteriormente, en reproducciones físicas. Además, el programa incluirá dos talleres gratuitos, uno dirigido al público infantil y otro para adultos, con un máximo de 20 participantes por sesión.

De una pintura rupestre a un modelo que puede imprimirse en 3D

RUPESTR3D propone un recorrido que comienza con la digitalización y el tratamiento de imágenes, continúa con la generación de modelos tridimensionales y su adaptación para impresión y culmina en la creación de réplicas físicas.

El objetivo del proyecto es explorar las posibilidades que ofrecen estas tecnologías para conservar, reproducir y divulgar el arte prehistórico de Asturias, un patrimonio especialmente frágil y cuyo acceso directo se encuentra condicionado por importantes medidas de protección y conservación.

La presentación del 4 de octubre permitirá conocer los primeros resultados de este trabajo y acercarse de una manera práctica a las tecnologías utilizadas para convertir imágenes y documentación patrimonial en modelos 3D.

Entre las primeras piezas desarrolladas se encuentra la recreación tridimensional de una representación de caballo de la cueva de Tito Bustillo, uno de los conjuntos rupestres más destacados del Principado.

Cinco cuevas asturianas Patrimonio Mundial

Para esta primera presentación, RUPESTR3D centra su trabajo en representaciones vinculadas a las cinco cuevas asturianas incluidas en la declaración de Patrimonio Mundial de la UNESCO: Tito Bustillo, El Pindal, Covaciella, Llonín y La Peña de Candamo.

Estas cavidades forman parte del conjunto denominado Cueva de Altamira y Arte Rupestre Paleolítico de la Cornisa Cantábrica, cuya declaración como Patrimonio Mundial fue ampliada en 2008 para incorporar diferentes enclaves del norte peninsular.

La utilización de modelos tridimensionales abre nuevas posibilidades para estudiar y divulgar unas manifestaciones artísticas cuya conservación exige limitar el acceso directo a muchos de los espacios originales.

Dos talleres para descubrir cómo se crea en 3D

La presentación estará acompañada por dos talleres gratuitos concebidos para que los participantes puedan experimentar directamente con las posibilidades de la creación tridimensional.

A las 12.00 horas comenzará el taller infantil, una propuesta que acercará la creación 3D a los más pequeños desde una perspectiva práctica y creativa, permitiéndoles descubrir algunas de las herramientas y procesos utilizados en el proyecto.

Por la tarde, a las 16.00 horas, tendrá lugar una segunda sesión destinada al público adulto. En ella, los participantes podrán experimentar con la creación tridimensional y conocer con mayor profundidad las posibilidades que ofrecen estas tecnologías cuando se aplican al patrimonio histórico y cultural.

Los dos talleres tendrán un carácter eminentemente práctico y adaptarán la experiencia y los contenidos tecnológicos al perfil de los participantes.

Precisamente, uno de los planteamientos de RUPESTR3D es favorecer el aprendizaje mediante la experimentación y demostrar que estas herramientas pueden acercarse a públicos muy diferentes sin perder el vínculo con la investigación y la conservación patrimonial.

Actividades gratuitas con aforo limitado

La participación en los talleres será gratuita hasta completar aforo, con un máximo de 20 personas por sesión.

Las personas interesadas podrán formalizar su inscripción a través de la plataforma de entradas del Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo.

La jornada se plantea así no solo como una presentación de resultados, sino también como una oportunidad para que el público pueda comprender de forma directa cómo se trabaja con herramientas de digitalización y fabricación tridimensional aplicadas al patrimonio.

Un repositorio digital de modelos 3D

RUPESTR3D contempla además la creación de un repositorio digital de modelos tridimensionales, con el objetivo de conservar y reunir las recreaciones desarrolladas dentro del proyecto.

Este recurso podrá contribuir a ampliar las posibilidades de documentación, estudio y divulgación del arte rupestre, permitiendo trabajar con representaciones digitales sin necesidad de intervenir directamente sobre los originales.

El proyecto prevé igualmente el desarrollo de nuevas actividades divulgativas en distintas ubicaciones, con la intención de acercar estos procesos tecnológicos a diferentes públicos y mostrar nuevas formas de relacionarse con el patrimonio prehistórico.

La combinación de digitalización, inteligencia artificial y fabricación 3D plantea así nuevas vías para reproducir, interpretar y divulgar unas manifestaciones artísticas que, por su antigüedad y fragilidad, requieren especiales medidas de conservación.

Tecnología y patrimonio en Tito Bustillo

El Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo será el escenario elegido para dar a conocer estas primeras piezas y mostrar cómo la tecnología puede convertirse en una herramienta complementaria para la divulgación del arte prehistórico asturiano.

El centro, situado en Ribadesella, desarrolla una labor permanente de interpretación y difusión del patrimonio vinculado a la cueva de Tito Bustillo y al arte rupestre del entorno del Sella, combinando contenidos expositivos, actividades educativas y propuestas de divulgación.

La actividad de RUPESTR3D está organizada por Nebra Eventos, con la colaboración del Centro de Arte Rupestre Tito Bustillo, y está subvencionada por el Gobierno del Principado de Asturias, a través de la Consejería de Ciencia, Industria y Empleo.