José Enrique Suárez Busta: Sobre los problemas de nuestros pescadores

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Publicada por Redacción Búscolu el 02/09/2014 22:53:40

Algo que debe conocer la opinión pública sobre la pesca del bonito del norte por parte de la flota pesquera del Cantábrico noroeste de España y otros graves problemas de nuestros pescadores

Han pasado 20 años desde que se produjo en el Mar Atlántico un enfrentamiento entre la flota pesquera de España del bonito del Norte a las modalidades de “cacea” y de “cebo vivo”, y que se denominó la “la guerra del bonito” o la “guerra de las volantas”, nombres con las que se le conoce en los anales de la pesca este conflicto en el año de 1994, el cual, se protagonizó contra la flota  francesa , la irlandesa y la inglesa , que se dedicaban estas a la modalidad de la “volanta de superficie”.  Aquel enfrentamiento, finalizó con un litigio internacional que años mas tarde se resolvió a favor de la pesca sostenible que propugnaban nuestros pescadores del Cantábrico Noroeste. Por parte de la Unión Europea se prohibieron las volantas pelágicas,  también conocidas como redes de enmalle a la deriva, o “cortinas de la muerte”, por sus devastadores efectos sobre esta pesquería, y el medio marino en las pesquerías del bonito. 

La flota española alrededor de unos 250 boniteros en aquellos momentos, pasaron a los hechos el 16 de julio de 1994, y a más de 300 millas del puerto de Burela, se pasó de las palabras a la actuación contra un volantero pelágico francés denominado “LA GABRIELLE”, que fue abandonado por su tripulación y conducido por toda la flota española al puerto de Burela, donde fue inspeccionado, y se comprobó que a bordo llevaba más del doble de volantas de las permitidas, aunque el barco tuvo que ser entregado a las Autoridades Marítimas de Francia.

El fallo de los Tribunales de la Unión europea, fue tomar en consideración la tesis de los pescadores españoles que cada verano entre los meses junio a octubre faenan por el Atlántico y el Cantábrico a la búsqueda de los bancos de bonitos del norte para pescarlos por sus medios tradicionales.............. es decir, uno a uno.

Creíamos los pescadores que aquel triunfo calmaría las aguas (nunca mejor dicho), pero desde hace unos pocos años, vemos, que nos encontramos inmersos en otro grave problema y que tarde o temprano se va a producir otra nueva guerra del bonito, aunque en la actualidad, ya va a ser más difícil de lograr los anteriores resultados, pues nos encontramos enfrente a una flota de mayores dimensiones, barcos pesqueros de arrastre pelágico de hasta 70 metros de eslora, de países tan dispares como de Irlanda, Francia, Holanda, Bélgica, Dinamarca, etc., que se dedican a la pesquería del bonito del Norte por medio de la modalidad denominada de arrastre pelágico, y aunque estos últimos años esperaban que los bancos del bonito llegasen a Irlanda para poder pescarlos allí, cada año empiezan a bajar más abajo de sus zonas de faena pesquera, y comenzarán a pescarlos, si no se busca una solución a este problema, donde la flota pesquera de España inicia su pesca, que es cercana a Las Islas Azores en el mes de Junio.

Nos encontramos ante una competencia totalmente desleal por parte de estos grandes arrastreros pelágicos, ya que estamos siendo utilizados como sonda de detectores de pescado, pues la forma de trabajar de estos barcos, es esperar a que nuestra flota detecte el bonito, y entonces, ellos rastrean a través del  Automatic Identificacion System (AIS, dispositivo de seguimiento de los barcos establecido con obligatoriedad por la U.E.). Pero esto no es todo, la actividad pesquera de estos barcos pelágicos, dificulta sobremanera la faena de nuestros pesqueros que lo pescamos con “cebo vivo” o a la cacea, y luego largan sus redes durante la noche. Nosotros pescamos de día, y ya notamos que el pescado se encuentra asustado y huidizo. Además, los patrones de algunos pelágicos, muestran una gran arrogancia, y no dudan en obstaculizar nuestro trabajo, amparados en su gran tonelaje, metiéndose en nuestras largadas y rumbos de pesca.

Esos barcos pescan en una noche lo que uno de los nuestros en toda la costera. ¿Cómo es posible que las  autoridades europeas, que llevan por bandera la sostenibilidad y las artes artesanales, pueden permitir que estas flotas pelágicas que se han modernizado y que aparecen con nuevas tecnologías más agresivas, como las chuponas, que absorben el pescado directamente al barco con un gran número de descartes obycatch -capturas accidentales-?.  Estas embarcaciones pelágicas largan sus artes de pesca durante la noche logrando introducir en su interior decenas de toneladas de bonito -hasta 100.000 kilos en una sola largada- que terminan literalmente aplastados en el fondo de la red. Las redes pelágicas que emplean estos barcos tienen una gran capacidad de pesca y nos preocupa sobremanera la cantidad de ejemplares que arrojan al mar, bien por tratarse de atunes jóvenes, o porque la calidad del pescado es pésima. Un 30 o un 40% de los bonitos que pescan en una red pelágica son descartados y arrojados al mar".  "Las redes pelágicas no son selectivas, y todo el pescado que se cruza en su camino ha firmado su sentencia de muerte”. Aprovechan lo que les interesa y el resto al agua.

Este elevado porcentaje de pescado desechado choca frontalmente con las directrices que pretende establecer la comisaria de Pesca, María Damanaki, en la nueva Política Pesquera Común. Bruselas pretende eliminar los descartes o bycatch obligando a los pesqueros a descargar en puerto todos los ejemplares embarcados durante el desarrollo de la actividad pesquera. "Estos barcos actúan con total impunidad y reclamamos la adopción de medidas urgentes que permitan controlar la actividad de esta flota”.

Los últimos estudios realizados por ICCAT(Comisión Internacional para la Conservación del Atún Atlántico) sobre la situación de la población de atún blanco apuntan una sobreexplotación del recurso desde mediados de la década de los ochenta coincidiendo con la incorporación a la pesquería de buques de arrastre pelágico y volanteros. Un estudio encargado entonces por el Gobierno vasco a AZTI para calibrar los efectos que acarrearía la introducción de las redes de arrastre pelágico en las pesquerías de bonito y anchoa desaconsejó esta posibilidad por los graves efectos que podría acarrear

Además del efecto sobre el stock del bonito, de perjudicar a la flota bonitera del norte de España, la acción de estos enormes barcos altera el mercado tirando el precio, según el sector, al vender a alrededor de 1,20 euros el kilo, -en sus puertos de origen- a lo que tendríamos que añadir otros 0,60 euros por su transporte,  pescado generalmente enfocado a nuestro mercado, tanto para su entrega a las conserveras, como para su venta al fresco en grandes y medianas superficies, así como en pescaderías, bajando en estas ventas al consumidor la calidad de una especie tan preciada como es el bonito del norte, que nuestra flota española captura por medios selectivos.

Generalmente en las pescaderías del Norte de España, venden bonito del Atlántico y del Cantábrico pescado a la manera tradicional, con caña o “cebo vivo”, o a la “cacea” de forma individual, capturándose los bonitos uno por uno y manipulados con esmero para garantizar la calidad del producto, porque «así es como ha sido toda la vida y es el mejor», coinciden las vendedoras. Cuando la pesca es insuficiente, y existe mucha demanda, es cuando sólo en algunas pescaderías, puede llegar bonito de otras flotas y con otros sistemas de pesca, pero hay unanimidad en que «aunque puede ser bueno, no es lo mismo».

El bonito italiano que también  llega a las pescaderías, y por supuesto a las medianas y grandes superficies, es fácil distinguirlo porque es más alargado, menos redondo que el bonito del norte y la carne es más blanquecina. También puede encontrarse bonito de Atlántico, de la zona de las Azores, donde las aguas son más calientes. El bonito proveniente de las flotas francesas, irlandesas, inglesas, belgas , holandesas, etc., es capturado como venimos diciendo por el sistema de arrastre pelágico, que es más barato y algunas pescaderías, pocas, optan por comprarlo, pero no son partidarias porque reconocen que «no es de tan alta calidad». Se vende también del palangre que viene en containers de Sudáfrica y de EEUU y de algún otro país de Sudamérica, y para las conserveras, aunque esto ya es atún que se pesca en el Pacífico y en el Indico, y generalmente se descarga casi todo de los frigoríficos  que lo han cargado de nuestros atuneros, o cuando estos llegan a efectuar reparaciones generales (cada vez menos, por la distancia de los caladeros) en Santa Eugenia de Riveira (Galicia).

En fin, vemos que importamos pescado de todas las partes del mundo, y que a los consumidores se les está vendiendo este pescado, por bonito del norte, cuando en realidad no es así, y que, los pescadores españoles del norte de España que muchas veces han recibido un trato vejatorio por sus capturas, podemos mantener con toda seguridad,  que hace ya mucho tiempo que faenan con artes selectivos, cuotas de pesca impuestas por la Unión Europea, y lo que es peor, totalmente abandonados por esta administración y por los políticos de cualquier signo que gobiernan las Comunidades Autónomas del Norte de España que no hacen suyas sus reclamaciones, y en donde se firman acuerdos bilaterales con otros estados de la Unión Europea, en este caso  -por citar uno de ellos- con Portugal, donde para 23 arrastreros de fondo, que no realizan descansos semanales (como es obligatorio para nuestra flota pesquera) y realizan sus descargas mayoritariamente los puertos de Gijón y de Avilés, y donde se les otorgan unas cuotas de diferentes especies de pescado en nuestro Caladero del Cantábrico Noroeste de España, pero faenando  especialmente en la plataforma pesquera de Asturias........... 4.858 toneladas de merluza (Hake, Merluccius merluccius) en virtud del reparto interno de su país, mientras, que la flota de palangre de fondo del Cantábrico Noroeste del Norte de España, que cuenta  con 74 pesqueros, y donde 31 de ellos pertenecen al Principado de Asturias, únicamente cuenta con 950 toneladas. Existen otras 50 embarcaciones volanteras de fondo, y de las cuales 9 pertenecen a la Comunidad Autónoma del Principado de Asturias, con una cuota total de  1.950 toneladas. Por lo tanto,  mientras que nuestra flota en el caso de la merluza que cuenta con unos 124 pesqueros tiene una cuota en sus caladeros de................ 2.900 toneladas, otra flota, en este caso de Portugal, con 23 arrastreros, se le concede....... ¡¡¡¡4.858 toneladas!!!

No olvidemos, que también los anteriores arrastreros (la mayoría propiedad de armadores de Galicia, aunque estos barcos tienen su abanderamiento en Portugal) cuentan con las siguientes cuotas de pescado en el Caladero del Cantábrico Noroeste: Sarda/Mackerel (Caballa-Scomber scombrus)............ ¡¡¡5.998 toneladas !!! y de Verdinho/Blue Whiting (Lirio-Bacaladilla)......... ¡¡¡4.875 toneladas !!!, aparte de otras importantes cantidades para otras especies de pescado, con lo cual, comprobamos que para 23 arrastreros de fondo de bandera de Portugal, se les conceden unas cuotas desorbitadas, ante las escasas que a los pesqueros de arrastre de fondo, artes menores, palangre de fondo, volantas de fondo y de cerco tiene nuestra flota pesquera.

En este acuerdo bilateral los pescadores asturianos (como todos los del Cantábrico) están pagando con la esquilmación de sus caladeros por parte de una flota pesquera de otro país, con lo cual, no existe para esta flota pesquera, la posibilidad de acceder a mejores cuotas, ya que se entregan a otro  país, y en un reparto equitativo de las mismas, un aumento de cuotas pesqueras servirían para mantener dignamente a sus familias, y este reparto, no se debe de consentir bajo ningún concepto. 

Esto es lo que tenemos actualmente en el sector pesquero. Acuerdos nefastos para nuestros pescadores, negociadores que no sabemos los intereses que defienden, entrada de pescado de cualquier país del mundo que compite con lo nuestro de superior calidad, pero que con los precios que lo adquieren, y las ofertas que realizan los Supermercados, pescaderías y  medianas y grandes superficies, no hacen nada más que tirar nuestros precios, de un pescado de superior calidad, mejor tratado y por supuesto pescado con métodos más selectivos con lo que llega al consumidor en mejores condiciones, desgana y abandono total de los políticos que nos representan, para atender nuestras reclamaciones, y pelear ante los organismos europeos y nuestra administración que nos tiene completamente abandonados a nuestra suerte, ninguna información en prensa y en televisión, con lo cual nadie o casi nadie se ha enterado de estos graves problemas que nos afectan, en fin, un verdadero desastre que empieza a desanimar a muchos jóvenes y emprendedores del sector pesquero, y poco a poco, se empieza a abandonar esta profesión, que no debemos de olvidar, que por cada trabajador del mar, son en tierra firme más de 10 puestos de trabajo.

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