Quien más posee, más éxito tiene. Bajo esta premisa los consumidores compran más en rebajas para aumentar su estatus social al menor coste posible.

En la actualidad las rebajas se han convertido en un hábito, o hasta en una tradición, debido a la gran promoción que desde hace años reciben a raíz de los grandes beneficios económicos que suponen para algunos sectores. Además, el hecho que sean después de Navidad, temporada en la que se pasan muchas horas comprando para los demás, hace que se tengan más ganas de comprar para uno mismo.

Las rebajas han pasado de ser un periodo para comprar lo necesario al menor precio a comprar mucho por menos precio, consiguiendo gastar muchas veces más dinero de lo previsto. Este cambio se debe a la filosofía consumista actual que convierte a quien más tiene en una persona con éxito. Por eso, y por las limitaciones económicas de cada uno, se busca la ganga para conseguir el éxito y aumentar el estatus social al menor coste posible.

Existen varios factores que influyen en el hecho de comprar más de lo planificado: 

-idealización del ahorro: con lo que uno se ahorra puede comprar más cosas

-maximización del ahorro: fijarse en lo que se ahorra y no en lo que se gasta

-oportunidad antes que necesidad: compramos aunque no lo necesitemos

-difuminación del gasto: el pagar con tarjetas de crédito da la impresión de gastar menos

Habitualmente aparece el sentimiento de culpa y/o arrepentimiento al darse cuenta que realmente no eran necesarios los objetos adquiridos o al ver que se ha invertido demasiado dinero. Para evitar la compra compulsiva durante las rebajas, los psicólogos proponen diferentes trucos como la creación de un listado previo de los artículos que se quieren adquirir, la preparación de un presupuesto y/o realizar los pagos en efectivo.