En los últimos diez años, Lastres se ha ido remozando gracias a la obra pública de los Ari, Pel, Ejes Comerciales, pero fundamentalmente por la restauración de viejas casonas.

En los últimos diez años, Lastres se ha ido remozando gracias a la obra pública de los Ari, Pel, Ejes Comerciales, pero fundamentalmente por la restauración de viejas casonas.

Los lastrinos, en gran proporción, se han ido desplazando hacia obra nueva, dispersándose por la Avenida de Oviedo, Casinas, Malvinas y Manso, a la vez que han ido cerrando bodegas y antiguas casas familiares.

Aprovechando esta coyuntura, gentes, en gran medida profesionales liberales de Oviedo, País Vaco y Madrid, se han ido haciendo con estos inmuebles y los han rehabilitado, respetando su antigua configuración.

            

                Rehabilitación de La Rectoral de Lastres

Gracias a estas rehabilitaciones y a las obras de carácter público, hay rincones de Lastres donde se cobinan las rehabilitaciones de viejas casonas con empedrados, que dan como resultado un viajar en el tiempo hacia épocas en que los lastrinos comerciaban con todos los puertos de Europa y España y constituían una sociedad floreciente, culta y de clara influencia europeista.

Estos días hemos podido observar que se está rehabilitando la Rectoral lastrina y que se está haciendo en base a desubrir la vieja piedra de sus muros, retirando las antiestéticas y deterioradas cargas de mortero.

Las Casonas de La Fontana unidas al Palacio de D. Juan, tan sábiamente restaurado por Pedro Castro, el antiguo Jefe de Obras del Ayuntamiento de Colunga, y a la Rectoral que ahora se restaura, forman uno de los conjuntos más bellos e interesantes del pueblo.

Felicidades por esta iniciativa.