Las privatizaciones del servicio de agua y basura sólo producen beneficios empresariales, deterioran la calidad e incrementan los precios, a la vez que destruyen empleo público de calidad. Próximamente un nuevo artículo sobre nuestro Concejo y los catalanes.

Hace muchos meses, que los lastrinos se quejan de la peste que despiden las aguas fecales que arroyan por el muro del semáforo y en San Antonio, en el centro de la villa, aguas que se sumen por las escaleras del Ranchu o se filtran en los cimientos de las casas próximas

              

                    Aguas fecales arroyando por el muro del semáforo

Da igual que llamen al Ayuntamiento o que la den con los empleados municipales, la responsable es ASTURAGUA, empresa concesionaria, que pasa de todo por norma general. Luego criticaban a los antiguos empleados municipales del servicio de Aguas, que sin medios ni dinero mantenían la red en servicio y atendían las urgencias con diligencia y profesionalidad. Pero estos no valían, había que privatizar, destruir empleo público.

Ya es la enésima vez que hablamos de las privatizaciones y, concretamente en el Concejo de Colunga que es lo que nos afecta. Seguimos esperando a que alguien del Ayuntamiento nos proporcione el Protocolo General de Colaboración para la ejecución del abastecimiento de agua al municipio de Colunga firmado entre el Ayuntamiento de Colunga y Asturagua, que aunque suene a muy asturiana, como todo en esta región (terneros de carne asturiana, C.Lechera Asturiana, los museos de Asturias, etc, etc. etc) al final la leche que da la vaca se la lleva el ternero CATALÁN.

Asturagua S.A., a quien todos los colungueses pagamos el tributo del agua, es una empresa  que gestiona el servicio de aguas destinado a unas 36.000 asturianos y 16 núcleos de población menores de veinte mil habitantes.perteneciente al grupo Aguas de Barcelona (AgBar).

             

   Aguas fecales de san Antonio filtrándose en el Ranchu

En la actualidad, en los municipios costeros ocurre que el crecimiento de la población estacional o de fin de semana genera un fuerte tirón del consumo de agua, que además se agrava porque el consumo por habitante y día aumenta considerablemente en las viviendas unifamiliares, como así se ha demostrado en estudios realizados  por el geógrafo y profesor de la Universitat Autònoma de Barcelona Francesc Muñoz, quien demuestra que el consumo de agua en las zonas con mayor número de vivienda unifamiliar —aislada y adosada— triplica, y en ocasiones hasta cuadruplica, al de las ciudades en las que predomina la edificación en bloque o plurifamiliar.
 
Las políticas de planificación del territorio deben tener en cuenta las necesidades futuras de agua. En el caso de Colunga, se está impulsando la implantación de nuevas urbanizaciones en la costa, siguiendo un modelo ampliamente extendido en gran parte del litoral español y que se desarrolla bajo la condición previa del desmantelamiento de la actividad agraria.

Miles de viviendas y algunos campos de golf figuran en los planes de las constructoras. Un desarrollo de este tipo implica un importante crecimiento del consumo de agua, además de otros importantes impactos ambientales y sociales. Ante esta perspectiva algunos ayuntamientos, como el de Llanes o Colunga reclaman la construcción de infraestructuras hidráulicas como el embalse de Caleao, depósito de Gobiendes, etc para alimentar esta nueva oleada de segundas residencias.  Para ello justifican la construcción de nuevas urbanizaciones como la de la Talá en LLanes o en nuestro concejo la de La ISLA, supuestamente para sacar dinero para pagar el depósito de Gobiendes, haciendo que la pescadilla se muerda la cola y dejando bien a las claras que tras estos planes tan solo hay pura y dura ESPECULACIÓN. ¡Por favor, no hablemos de Marbella!.

              

    Aguas fecales manando en medio de san Antonio (Lastres)

En cuanto a la gestión de los servicios de agua de forma integral (tanto el abastecimiento como la depuración), la tendencia generalizada, a partir de los años ochenta, fue traspasar las actividades públicas al sector privado, generalmente para un período de tiempo que nunca es inferior a veinticinco años y por el cual la empresa concesionaria paga un canon al ayuntamiento. Colunga no podía ser menos y Danielín, que sabe mucho de esto, privatizó el agua y la basura. ¿Qué ganamos los colungueses?¿Quién gano aquí con las privatizaciones? Invitamos a nuestros lectores a comparar un recibo de agua y basura de antes de la privatización con uno actual, añadir el 2% de subida anual del IPC de cada año transcurrido y  observemos la cantidad resultante. Esa cifra es lo que estamos pagando de más si no se hubiese privatizado el servicio y es la misma que trincan los catalanes.

Entre los argumentos que se utilizan para privatizar el servicio están la eficiencia técnica y la profesionalización; según afirman, el ayuntamiento no puede hacer frente a todas las innovaciones técnicas necesarias para dar un servicio de calidad. Una empresa privada garantiza mejor un plan estratégico, contando para ello con el personal adecuado, mientras que una corporación está sometida a cambios en su composición cada cuatros años y difícilmente puede hacer planes a largo plazo.

El argumento siempre es el mismo: la mayor eficiencia, calidad y bajo coste de los servicios públicos con empresas privadas, ya que la gestión pública en manos de funcionarios «holgazanes» y poco competitivos debe llegar a su fin. Los resultados, después de veinticinco años de fiebre privatizadora en Asturias , son que los servicios públicos privatizados no sólo no han mejorado sino que además han deteriorado la calidad y nos salen más caros. Esto debería de ser suficiente para que diésemos por finalizada esa tendencia que, después de las últimas rondas de la OMC, pretende acabar con los pocos sectores aún gestionados públicamente, como son la educación y la sanidad.Pero las privatizaciones del servicio de agua y basura solo produce beneficios empresariales, deteriora la calidad e incrementa los precios.

Sin embargo, numerosos ayuntamientos que continúan con la gestión pública del agua en su municipio demuestran que los anteriores argumentos no se sostienen, ya que la profesionalización y mejora técnica del servicio es posible con un departamento especialmente destinado a esos objetivos, a la vez que se pueden llevar adelante planes a largo plazo. Hay que saber gestionar, sino ¿ para qué se presentán a alcaldes y concejales? Esto es lo que vienen haciendo algunas empresas públicas, como la Empresa Municipal de Aguas de Gijón (EMA), que cuenta con funcionarios municipales con dedicación específica y que no están sometidos al cambio cada breves períodos de tiempo. Si en el ámbito regional operan empresas como CADASA o Cogersa,8  otra empresa pública podría desarrollar actividades de gestión del agua, aportando, cuando sea necesario, las tecnologías más caras y sofisticadas, que requieren personal muy cualificado y que una pequeña corporación no puede permitirse mantener.

Una empresa privada tiene que proporcionar beneficio a los inversores, lo que se traduce en subidas del precio del agua, disminución de los salarios y precarización de las condiciones laborales para los trabajadores. Es lo que está ocurriendo con la privatización: el precio del agua se dispara y las inversiones en mantenimiento de la red y otros capítulos son inferiores en los municipios privatizados. 

En la situación actual para atender la demanda urbana e industrial de Colunga y Lastres el Plan Hidrológico Nacional asigna los recursos subterráneos del Sueve hasta cubrir sus necesidades, estimadas en 1,14 y 2,06 hectómetros cúbicos por año, incluido el trasvase desde el sistema Nalón, cifrado en 1,95 hectómetros cúbicos por año. A Lastres y Colunga, para cubrir sus demandas en los horizontes del plan, se les asigna, si fuese necesario, además de los recursos actuales, los necesarios para cubrir su demanda conjunta, estimada en 1,16 y 1,18 hectómetros cúbicos por año. Al resto de los núcleos se les asignan los caudales subterráneos o superficiales adicionales a los actuales hasta cubrir su demanda, estimada en 2,24 hectómetros cúbicos por año en los dos horizontes.

En este sistema los recursos subterráneos provienen de los manantiales que salen de la unidad hidrogeológica Villaviciosa en los valles de Valdediós y Rozaes, del manantial de La Ruxidora en la margen izquierda de la ría, de algún sondeo que explota el mismo acuífero y del manantial de Obaya, que sale de las calizas de la sierra del Sueve; los 1,95 hectómetros cúbicos por año del sistema Nalón se aportarán mediante un trasvase por tubería, que se encuentra en ejecución, desde el complejo de presas Tanes-Rioseco y que está dotado económicamente en el Anexo II el PHN con 13.222 euros (2.200 millones de pesetas). Pero los cambios que se están produciendo en la sociedad colunguesa y asturiana no van dirigidos precisamente hacia una disminución del consumo; sino a un modelo devorador de recursos naturales (energía, agua...) y generador de residuos, contradictorio con un desarrollo sostenible.

Si se lleva a cabo la monstruosidad especulativa de construir miles de viviendas en La Isla y cientos de unifamiliares en La Rasa, LLoreu y otros lugares del concejo, no habrá agua para todos, proliferarán los cortes y la pagaremos a precio de gasolina.

Cada día los poderes públicos entregan más parcelas de poder al neoliberalismo salvaje en detrimento de los ciudadanos. Entretanto, los "teóricos opositores políticos" se enzarzan en debates ideológicos y en recordarnos la Guerra Civil. ¡Patético!. Como los ciudadanos no tomemos las riendas de nuestro futuro, más nos vale emigrar.