El historiador Ramón Fernández analiza la relación entre el asturiano, el latín y la influencia celta en Asturias a partir de estudios lingüísticos e históricos.
El historiador asturiano Ramón Fernández sostiene que la lengua asturiana mantiene una mayor fidelidad al latín que el castellano y que, además, presenta una menor influencia celta de la que habitualmente se cree en Asturias.
El análisis, apoyado en referencias académicas y estudios lingüísticos recientes, plantea que la fuerte implantación del celtismo en la sociedad asturiana ha llevado a extender la idea de que el asturiano se encuentra más alejado del latín. Sin embargo, el autor considera que los datos históricos y filológicos muestran una realidad distinta.
El asturiano conserva formas más próximas al latín
Entre los ejemplos señalados por Fernández figuran palabras como “fame” frente a “hambre” o “facer” frente a “hacer”, formas que conservan una estructura más cercana al latín original.
El artículo también destaca la persistencia en el asturiano del pluscuamperfecto latino, un rasgo que comparte con otras lenguas del noroeste peninsular.
Según recoge la investigadora Aurélia Merlan en Lletres Asturianes:
“Es un rasgo arcaico de la morfología verbal del gallego, asturiano y mirandés la persistencia del pluscuamperfecto del indicativo latino, que el portugués también conservó, mientras que el castellano substituyó por una perífrasis”.
Fernández explica que este tipo de características muestran una continuidad lingüística más directa entre el asturiano y el latín vulgar utilizado en la península ibérica..
Menor influencia celta en Asturias que en el origen del castellano
El historiador también aborda la influencia de las lenguas celtas en Asturias. En este sentido, sostiene que la presencia celta fue menor que en los territorios donde surgió el castellano, vinculados al dominio prerromano celtibérico.
Para respaldar esta afirmación, el artículo cita trabajos de investigadores como Carlos Jordán Cólera y José M. Vallejo, quienes señalan que la lengua hablada por los astures podría haber sido una lengua indoeuropea no celta.
Asimismo, se menciona que parte de la presencia de elementos célticos en Asturias estaría relacionada con procesos posteriores de celtiberización y con la llegada de colonos y soldados durante la romanización de Hispania.
Topónimos como Beleño reflejan la influencia céltica tardía
Entre los ejemplos destacados aparece el topónimo Beleño, en Asturias, identificado como una raíz de origen céltico introducida en épocas posteriores.
El artículo recoge una referencia del investigador Javier de Hoz Bravo, quien señala que:
“«Beleño» procede de una forma céltica *belenium que debió ser usada en el interior de la Península”.
Fernández subraya que este tipo de topónimos evidencian la existencia de procesos de influencia cultural y lingüística complejos, alejados de interpretaciones simplificadas sobre el origen de la lengua asturiana.
Bibliografía y estudios citados
El artículo hace referencia a trabajos académicos de Aurélia Merlan, Carlos Jordán Cólera, José M. Vallejo, Juan Luis García Alonso, Javier de Hoz Bravo y Marc Mayer Olivé, especializados en lingüística paleohispánica, onomástica e historia antigua de Hispania.
Portada: Señal de tráfico indicando dirección hacia Beleño (Asturias). Fotografía de Ramón Fernández.
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