Pinceladas a cuenta del Sínodo anunciado por el Sr D. Osoro Sierra, Arzobispo de Oviedo.
En tres fases.
Los pasos en la realización del Sínodo Diocesano serán:
Primero, la preparación espiritual, que se inicia con el anuncio de la convocatoria. Segundo, un tiempo de elaboración y de trabajo de proposiciones y Tercero, la celebración de la Asamblea Sinodal.
Dicen los medios de comunicación que el Sr. Arzobispo insistió, en diversas ocasiones durante su intervención, en que es importante que todo el mundo entienda que el Sínodo no es un parlamento, "quien no lo entienda así no entenderá el verdadero significado del mismo" y agregó que la fase que hoy se inicia, la de preparación espiritual que durará dos años, es "fundamental". Las otras dos fases serán el tiempo de elaboración y trabajo de proposiciones y la tercera la Asamblea Sinodal. "Quizás muchos piensen que lo más importante es la asamblea, pero deben saber que sin las dos primeras partes la tercera carecería de sentido", afirmó el arzobispo de Oviedo.

“A la misión desde la conversión”.. Un largo texto para un largo tiempo. Muchas páginas para varios años. Con amplias vistas al futuro.
Se habla en la convocatoria de la “Necesidad de testigos que nos hablan del Señor” y se refiere a las palabras del Papa Pablo VI en el sentido de que “Los hombres creen en los testigos”. Es una verdad fundamental. Creemos en los testigos, en quienes dan verdadero testimonio, pero no dentro de tres o cuatro años. Hoy.
“Danos hoy nuestro pan de cada día”, rezamos hoy, en varios idiomas, la oración que el mismo Cristo nos enseñó. –“No os obsesionéis con el mañana, ni con lo que comeréis. Mirad las aves y los lirios del campo....” Las cuestiones y los problemas de la Iglesia asturiana y de la sociedad universal nos dan a todos la oportunidad de resolverlos Hoy, sin dejarlos para mañana, porque mañana será tarde. No pueden esperar tres años de reflexión.
Mañana muchos ancianos morirán sin acordarse de Dios. Muchos jóvenes seguirán corrompiéndose, envueltos en campañas de búsqueda del placer, del botellón, de la droga, alejados de Dios. Mañana muchos niños seguirán muriendo en el vientre de sus madres, mientras se agasaja a los apologetas del aborto. Mañana seguirán las emisoras de radio y televisión lanzando sus basuras, sin que exista una voz fuerte y sana que las contrarreste. Mañana seguirán los políticos quitando a Dios y a la religión de los centros de enseñanza, incluso de los de religiosos, convirtiendo los templos y las colegiatas en centros de “Cultura”(¿) , donde se representan espectáculos obscenos y sacrílegos. Pasado mañana será demasiado tarde.
Gijón tenía el más alto índice de chabolismo. El problema dio a un sacerdote Jesuita la oportunidad de resolverlo. El R. P. Pedro Niño Calzada, S. J. Como “testigo de Cristo” movió a varios cristianos a que le siguiesen y terminó con las chabolas de Gijón (una ciudad para todos). En el Ecuador había un gran problema de analfabetismo y allá se fue este “testigo” a una labor inmensa, en un amplio campo donde los jesuitas necesitan más brazos para trabajar, en el Instituto Radiofónico Fe y Alegría, en las parroquias y en la Universidad que están rigiendo con gran esfuerzo. Hacen falta testigos. Hoy. No mañana.
En Macao y en la China había grandes problemas con los emigrados primero y con los leprosos después. El Jesuita gijonés R. P. Luis Ruiz, S.J., como testigo de Cristo, se fue a dar su vida por ellos. Y la sigue dando. Hoy, Con sus 93 años de edad. No puede esperar tres años de reflexión. Mañana será tarde. Por eso, sus 143 leproserías hacen que el gobierno chino le respete, le deje hacer su labor, mientras mantiene en prisión a varios obispos católicos chinos.
En la altiplanicie del Cuzco, en una zona miserable, en Acopía, muchas comunidades de quechuas mal vivían o morían de hambre. Otro jesuita asturiano, el P. Rodrigo Molina, S. J vio el problema y aprovechó la oportunidad. Creó una misión, hizo escuelas, postas sanitarias y amplió su labor hasta fundar colegios, universidades, iglesias, comedores, hospitales en varias naciones.
Otro jesuita gijonés, el R.P. Enrique Figaredo, S. J. es testigo de Cristo, como Prefecto Apostólico en Battambang, en Camboya, cerca de Tailandia, donde su antecesor había sido martirizado. ¨Kike sigue sembrando la semilla del Evangelio, ampliando la comunidad católica y trabajando intensamente para resolver los problemas que tienen hoy las víctimas de las minas antipersonas.
Tenía razón el Papa Pablo VI cuando decía que los hombres creen en los testigos. Y hoy seguimos teniendo necesidad de testigos que nos hablen del Señor.
Hoy, en Asturias, necesitamos políticos valientes que resuelvan los problemas. En vez de crearlos. Se necesitan residencias para ancianos donde se les hable de Dios. Es urgente que los colegios de religiosos cumplan su misión de ser testigos de Cristo, siguiendo el ejemplo de quienes se fueron a sembrar otros campos. En vez de construir nuevos templos, hoy se deben mantener y recuperar las capillas, las colegiatas y demás templos, como la iglesia de la Universidad Laboral, donde debería localizarse la Catedral de Gijón, en vez de profanarla como se pretende. Mañana será tarde, porque los políticos irresponsables seguirán su demagogia para corromper a la juventud, interesarla por el sexo y alejarla de la Religión, quitando los símbolos navideños y prohibiendo rezar.
Hoy, en Asturias, como en el resto del mundo, no podemos pararnos a pensar, cada problema nos presenta la oportunidad de resolverlo, hoy, sin esperar tres años.
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