La escultura de Sara Iglesias se instalará este viernes junto a la Fuente de Foncalada, dedicada a los peregrinos del Camino de Santiago.
Oviedo contará desde este viernes con un nuevo homenaje a la tradición jacobea de la ciudad. A los pies de la histórica Fuente de Foncalada se instalará la escultura «Los peregrinos del Camino de Santiago», una obra de la pintora y escultora Sara Iglesias que representa a una pareja de peregrinos y que pretende rendir tributo a todas las personas que, durante siglos, han recorrido las tierras asturianas rumbo a Santiago de Compostela.
La iniciativa parte de la Asociación Asturleonesa de Amigos del Camino de Santiago y cuenta con la colaboración del Ayuntamiento de Oviedo. La inauguración oficial tendrá lugar en los próximos días, en un acto en el que está prevista la participación de la propia escultora y de representantes municipales y de la asociación jacobea.
La elección de Oviedo como emplazamiento de la obra tiene un marcado carácter simbólico. La capital asturiana es una ciudad estrechamente vinculada a la tradición jacobea y está considerada el origen del Camino Primitivo, por el que numerosos peregrinos han transitado desde tiempos remotos atraídos, entre otros motivos, por las reliquias de la Cámara Santa.
Desde Oviedo, los peregrinos emprendían su camino hacia Santiago de Compostela, dando sentido a la conocida tradición: «Quien va a Santiago y no al Salvador, visita al criado y deja al Señor».
Una pareja de peregrinos de casi dos metros
La nueva obra está formada por dos esculturas de bronce, que representan a un hombre y una mujer peregrinos, ambos de aproximadamente 1,90 metros de altura y vestidos con ropajes de inspiración clásica.
Las figuras pretenden simbolizar el carácter humilde, esforzado y devoto de quienes, por diferentes motivos, han decidido emprender el Camino hacia Santiago.
Más allá de su valor artístico, la escultura busca convertirse en un punto de encuentro para peregrinos, visitantes y vecinos de Oviedo, que podrán contemplar y fotografiar las figuras en uno de los enclaves históricos más destacados de la ciudad.
Sara Iglesias, autora también de la escultura del perro Rufo
La responsable de la obra es la pintora y escultora Sara Iglesias, autora también de la conocida escultura del perro Rufo, una pieza que forma parte ya del paisaje urbano y del imaginario afectivo de los ovetenses.
El proceso creativo de «Los peregrinos del Camino de Santiago» comenzó en el taller de la artista en Oviedo. Iglesias inició el proyecto con el diseño y elaboración de pequeñas maquetas que posteriormente fueron desarrollándose mediante el modelado en arcilla hasta alcanzar la forma definitiva.
Una vez concluido el modelado, las piezas fueron fundidas en bronce mediante el tradicional procedimiento de la cera perdida en los talleres de Bronces Artísticos de Madrid.
Se trata de un proceso artesanal largo y minucioso que requiere varios meses de trabajo desde las primeras maquetas hasta la obtención de las esculturas definitivas.
Un nuevo homenaje a la tradición jacobea de Oviedo
La ubicación de las esculturas, junto a la Fuente de Foncalada, añade un especial valor histórico y patrimonial al proyecto. Esta fuente, considerada una de las grandes joyas del arte prerrománico asturiano, es uno de los elementos más emblemáticos del patrimonio ovetense.
La presencia de los peregrinos de bronce permitirá recordar a quienes transitan actualmente por la ciudad que el Camino forma parte de una tradición con siglos de historia.
La obra quiere representar así a quienes caminaron antes, a quienes recorren hoy las rutas jacobeas y a quienes continuarán llegando a Oviedo para iniciar o proseguir su camino hacia Compostela.
La nueva escultura se incorpora de este modo al patrimonio urbano de Oviedo como un reconocimiento permanente al espíritu peregrino y a la importancia que el Camino de Santiago, y especialmente el Camino Primitivo, ha tenido en la historia de la ciudad y de Asturias.
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