FORO Asturias - Patricia García: “La consejería no sabe decir si los 6.000 expedientes que hay sin revisar de los perceptores del salario social cumplen con los requisitos o no para cobrar la ayuda”

Publicada por Pressy el 15/11/2018 18:05:02

Patricia García: “La consejería no sabe decir si los 6.000 expedientes que hay sin revisar de los perceptores del salario social cumplen con los requisitos o no para cobrar la ayuda”

“Más de un tercio están pendientes de revisión y cobran la ayuda del salario social básico pero no sabemos si es la cuantía correcta”

“No  son ustedes valientes. Deberían ser honestos con la sociedad, porque un sistema que premia al que no se esfuerza no es justo. Esos casos de acomodo en el salario social , que los hay, los percibe la sociedad como injustos, porque lo ven, son sus vecinos, sus parientes o amigos”

12-Noviembre -2018 (Oviedo).- La diputada de FORO y portavoz en materia de Sanidad, Patricia García, ha criticado hoy en el Pleno de la Junta General que “la consejería no sabe decir si los 6.000 expedientes que hay sin revisar de los perceptores del salario social cumplen con los requisitos o no para cobrar la ayuda” ya que “más de un tercio están pendientes de revisión y cobran la ayuda del salario social básico pero no sabemos si es la cuantía correcta”.

“No  son ustedes valientes. Deberían ser honestos con la sociedad, porque un sistema que premia al que no se esfuerza no es justo. Esos casos de acomodo en el salario social, que los hay, los percibe la sociedad como injustos, porque lo ven, son sus vecinos, sus parientes o amigos”, ha indicado la parlamentaria forista.

Patricia García ha defendido que “el salario social básico es una herramienta que ha ayudado a paliar las graves necesidades en Asturias, en mayor número en estos años de crisis, pero que como todas las herramientas, hay que evaluar” así como que “la eficiencia en la aplicación de las ayudas sociales es fundamental para caracterizarlas como justas. La observancia de los datos y los casos de éxito para la evaluación de la medida y su consecución de objetivos o eficacia es básica. Los objetivos establecidos en la Ley del Principado de Asturias 4/2005, del Salario Social Básico eran dos: dotar de una prestación económica como garantía de salario mínimo, que se ha logrado, a tenor de los presupuestos consumidos y el segundo, apoyos personalizados y la participación en programas integrales que favorezcan la incorporación e inserción social de las personas y colectivos en riesgo de exclusión, sobre todo en materia de salud, vivienda, educación, formación y empleo”.

La diputada de FORO ha preguntado al Consejo de Gobierno si “¿hemos logrado que los beneficiarios de estas ayudas hayan superado sus situaciones de exclusión social en alguna medida? ¿Han encontrado empleo?,¿Han recibido cursos de formación, de capacitación, de conocimiento del idioma en su caso… para integrarse en el mercado laboral? ¿Cuántos de ellos? ¿cuántos han rechazado sin motivo ofertas de trabajo o formación? ¿Qué porcentaje de éxito hemos tenido ayudando a las personas más vulnerables?”.

Intervención íntegra de la diputada de FORO, Patricia García, en su intervención hoy en la Junta General donde realizó una pregunta al Consejo de Gobierno sobre el seguimiento realizado a las personas perceptoras del salario social básico:

Muchas gracias Presidente,

Buenos días Consejera,

Asturias tiene con el salario social básico una herramienta que ha ayudado a paliar las graves necesidades que en mayor número en estos años de crisis han padecido muchos asturianos, pero que como todas las herramientas, hay que evaluar.

Como bien sabe, la ayuda económica no lo es todo para salir de una situación de pobreza y exclusión social. Estamos de acuerdo en que siempre habrá un porcentaje de la población que por edad o ciertas condiciones de incapacidad no podrá reinsertarse en el mercado laboral, y al que por supuesto habrá que seguir ayudando, porcentaje que esperaba me dijese usted, pero el resto de los beneficiarios, deben asimilar que esta ayuda es una ayuda temporal y que tiene que compatibilizarla con acciones formativas y de adquisición de capacidades encaminadas a que puedan lograr un empleo y salir de esa situación.

La eficiencia en la aplicación de las ayudas sociales es fundamental para caracterizarlas como justas. La observancia de los datos y los casos de éxito para la evaluación de la medida y su consecución de objetivos o eficacia es básica.

Como bien sabe, los objetivos a los que me refiero, establecidos en la Ley del Principado de Asturias 4/2005, del Salario Social Básico eran dos.

El primero de ellos dotar de una prestación económica como garantía de salario mínimo, que se ha logrado, a tenor de los presupuestos consumidos.

El segundo es que los apoyos personalizados y la participación en programas integrales que favorezcan la incorporación e inserción social de las personas y colectivos en riesgo de exclusión, sobre todo en materia de salud, vivienda, educación, formación y empleo.

Y ahí es donde entra mi pregunta, para saber si se ha conseguido este segundo objetivo, ¿hemos logrado que los beneficiarios de estas ayudas hayan superado sus situaciones de exclusión social en alguna medida? ¿Han encontrado empleo?, ¿Han recibido cursos de formación, de capacitación, de conocimiento del idioma en su caso… para integrarse en el mercado laboral? ¿Cuántos de ellos? ¿cuántos han rechazado sin motivo ofertas de trabajo o formación? ¿Qué porcentaje de éxito hemos tenido ayudando a las personas más vulnerables? Tiene usted una serie de 13 años con la que ya nos puede dar datos, estadísticas, tendencias…por zonas…por edad…

Según los datos que conocemos parece que aproximadamente de los 22.585 perceptores, hay unos 6.000 que por su estado de salud o edad están eximidos de programas de inserción laboral, así mismo, sus casos no necesitan ser revisados como los demás. Tenemos entonces unos aproximadamente 16.000 perceptores que podrían buscar o encontrar un empleo, pero usted misma ha declarado que el ejercicio pasado se cerró con más de 6.000 expedientes pendientes de revisión y que no dan abasto.

Es decir, más de un tercio de los perceptores ordinarios están pendientes de revisión. Realmente, a fecha de hoy, no me puede decir usted si esos perceptores cumplen con los requisitos necesarios para recibir la ayuda del salario social. Están cobrándola pero no sabemos si es la cuantía correcta.

Por otra parte, cuando se creó el salario social en 2005, supuso una partida de diez millones de euros, hoy en día y para 2019 tiene un presupuesto de 124 millones de euros, es decir, en trece años se ha multiplicado por 13. Es más de un 1.000% de incremento.

Y como le estoy diciendo, un tercio de los revisables, es decir un 27% del total, o sea 35.100.000 € no sabe si se deben seguir pagando o no.

Es impensable que cualquier Administración y no le digo nada de la empresa privada que es de donde yo vengo, no tenga datos de eficiencia, de años pasados, del presente y previsiones de futuro. De hecho, en cualquier empresa privada, si el Gestor no puede justificar 1 /3 del gasto, desde luego, no continúa siendo el Gestor.

Sin esos datos, ¿cómo se puede mejorar? ¿Cómo analizan ustedes si esta medida del salario social básico está sirviendo para su objetivo, que es ayudar a los ciudadanos que están pasando dificultades a reintegrarse en la sociedad y en el mercado laboral?

En marzo de 2017, con la firma convenio de colaboración entre el Servicio de Empleo y su Consejería de Servicios y Derechos sociales anunciaban que cruzarían datos, pero eso, después de 13 años de haber implantado una medida que año tras año iba aumentando exponencialmente su presupuesto llegaba un poco tarde, y vino a confirmar que no hacían ningún seguimiento de la integración en el mercado laboral de los perceptores del salario social.

Y esto pese a que en ese convenio insistían en que la prestación del salario social básico se configura como una fuente de derechos y de obligaciones, especialmente vinculada al empleo, los requisitos de  la búsqueda activa de empleo y la suscripción de un programa personalizado de incorporación social, incluyendo a los perceptores como de atención preferente.

Pero nada de esto se ha hecho no han tenido itinerarios formativos personalizados, ni han sido de atención preferente, ni se cruzan datos con el SEPEPA, y los beneficiarios, no perciben que es una ayuda temporal, al no estar establecida una duración máxima, y no exigirles en la práctica una búsqueda activa de empleo, no estamos incentivando su inserción laboral, es más, estamos incentivando el trabajo opaco fiscalmente para complementar sus ingresos fijos por el salario social.

No  son ustedes valientes. Deberían ser honestos con la sociedad, porque un sistema que premia al que no se esfuerza no es justo.

Y esos casos de acomodo en el salario social, que los hay, los percibe la sociedad como injustos, porque lo ven, son sus vecinos, sus parientes o amigos.

Uno de los grandes fallos de este sistema es que muchas veces  se rechazan ofertas de trabajo porque la revisión para volver a percibir el salario social básico se prolonga demasiado, hablamos de un año o más, por supuesto, esto es a todas luces intolerable pues desincentiva por completo el desvincularse de ese salario social para aceptar un trabajo aunque sea temporal.

Los ciudadanos tienen miedo a quedar desatendidos en caso de fin del contrato. Están ustedes creando gente cobarde, no es que les amparen bajo un paraguas, sino que les obligan a sujetarlo y permanecer debajo sin salir y subirse al tren del mercado laboral.

El nuevo Proyecto de Ley que anunciaban ayer presenta dos medidas para agilizar la percepción del salario, la declaración responsable y la renovación automática de la prestación después de haber dejado un trabajo temporal, pero estas medidas, en relación al control son más bien una manera de lanzar hacia delante el problema y posponer las revisiones, con lo que en lugar de 6.000 podemos acumular aún muchos más expedientes sin revisar.

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