Y en el Paraíso llovieron quesos, por José Antonio Fidalgo
Cuando Adán y Eva , picardiosos ellos, le dieron el mordisco a la manzana y el chivato de turno - especie muy abundante- fue con el cuento al Jefe Jahvé , este les castigó con el cumplimiento obligado del Segundo Principio de la Termodinámica: ¡ Ganarás el pan con el sudor de tu frente!