La Junta General del Principado ha aprobado hoy por unanimidad la ley que recoge las ayudas sociales a las personas con hemofilia u otras coagulopatías congénitas que hayan desarrollado la hepatitis C en el ámbito del sistema sanitario público de Asturias como consecuencia de haber recibido tratamiento con concentrados de factores de coagulación durante el tiempo en que no existían medios técnicos adecuados ni conocimientos para poder prevenir la transmisión del virus.

La ley dispone de dos artículos. El primero de ellos reconoce una ayuda social de 12.020,24 euros para estas personas y establece los requisitos y condiciones para ser considerado beneficiario de la misma. El segundo establece la necesidad de una convocatoria pública previa de las ayudas y prevé el abono en tres ejercicios por razones de contención del déficit público.

La tramitación y pago de las ayudas corresponderá al Servicio de Salud (Sespa), que las abonará en tres plazos, con cargo a los ejercicios presupuestarios de 2015, 2016 y 2017. Estas ayudas serán compatibles y complementarias con las que pudieran otorgarse o haberse otorgado por la Administración del Estado, que en noviembre de 2000 aprobó un censo definitivo de afectados, en el que los beneficiarios deberán estar incluidos. En Asturias este censo incluye a 37 afectados

A diferencia de lo que ocurre en otras comunidades, la Ley aprobada en Asturias contempla que, en caso de haber fallecido el afectado, podrán percibir la ayuda social los hijos menores de edad y los mayores incapacitados, por partes iguales; en ausencia de ellos, el cónyuge no separado legalmente o, en su caso, la persona que hubiera convivido con el fallecido de forma permanente durante, al menos, los dos años anteriores al momento del fallecimiento. A falta de los anteriores, los padres de las personas fallecidas

El consejero de Sanidad, Faustino Blanco, ha asegurado esta mañana que con esta ley Asturias se suma a esta iniciativa de complementar las ayudas estatales basadas en la solidaridad por el daño. Y ha destacado que se trata de una iniciativa que se ampara en la solidaridad social que corresponde ejercer a los poderes públicos. “Es de justicia reconocer que, en este caso concreto, ésta ha sido la base de un acuerdo entre todos los grupos parlamentarios de esta Cámara para poder impulsar una línea de ayuda a los hemofílicos o afectados de otras coagulopatías congénitas que contrajeron la hepatitis C por vía transfusional. Este tipo de consensos siempre deben ser considerados como una buena noticia para Asturias”, ha explicado.