Carmen Fernández: “El gobierno de Javier Fernández no pone los medios necesarios para promover un equilibrio medioambiental civilizado y de esa forma evitar la proliferación de jabalíes en zonas periurbanas, como en La Fresneda”

“El proteccionismo de las especies salvajes mal entendido y la desidia están causando invasiones de jabalíes en muchas zonas de Asturias que causan alarma social y suponen un riesgo para la seguridad vial y de las personas”

“Deben tomarse medidas urgentes para mantener el equilibrio de la población de jabalíes en Asturias que garanticen la seguridad, con medidas adecuadas a cada caso, como colocación de cierres, vallados, capturas con trampas jaula o, incluso, cacerías selectivas”

La diputada de FORO y portavoz en materia de agroganadería en la Junta General, Carmen Fernández, aprovechando la visita de esta mañana con motivo del certamen de empresas agroalimentarias de Siero, Agrosiero 2016, acompañada por el también diputado Pedro Leal y miembros de la Comisión Directiva local, se refirió a una problemática que está afectando a muchos puntos de Asturias y que incide especialmente en los últimos días en La Fresneda, dentro del municipio sierense, relativa a la proliferación de jabalíes. Al respecto manifestó que “cada vez hay más jabalíes, y cada vez se acercan más a los humanos. El gobierno de Javier Fernández no pone los medios necesarios para promover un equilibrio medioambiental civilizado y de esa forma evitar la proliferación de jabalíes en zonas periurbanas, como en La Fresneda”.

Carmen Fernández indicó que “el proteccionismo de las especies salvajes mal entendido y la desidia están causando invasiones de jabalíes en muchas zonas de Asturias que causan alarma social y suponen un riesgo para la seguridad vial y de las personas”, y añadió que “estos animales salvajes circulando a su libre albedrío por los pueblos y ciudades pueden ser focos de transmisión de enfermedades importantes a las personas”.

“Hay que recordar –continuó la diputada de FORO- que el jabalí resulta problemático en las zonas rurales desde hace muchos años, donde se producen dos consecuencias evidentes: los daños al terreno, cultivos y montes y también los accidentes de tráfico. Los jabalíes cada vez se concentran en mayor medida en las zonas periurbanas, en los aledaños de las grandes ciudades donde abunda la comida y donde no padecen la presión que ejerce el lobo sobre sus poblaciones en la zona montañosa, provocando esta problemática de convivencia en las urbes”.

Según señala Carmen Fernández, “el principal problema es la sobrepoblación de esta especie y que la legislación limita la caza, por eso es el gobierno de Javier Fernández quien debe poner los medios necesarios para evitar la proliferación de estas especies salvajes. La conclusión es evidente, roto el equilibrio ecológico y con poblaciones más grandes de lo adecuado, hay que aminorar su número, y la forma de hacerlo es mediante la caza”.

 “En Asturias –resaltó la diputada- se abaten unos 8.000 jabalíes al año, permitiendo obtener importantes beneficios sociales y económicos a zonas rurales, y mientras las poblaciones de jabalíes sean tan numerosas, deberían ampliarse el número de piezas o las áreas en las que se pueden cazar, así como la realización de aguardos nocturnos y avanzadas para desplazarlos y, si aún con ello no se consigue reducir la población, debería alargarse la temporada de caza o autorizar batidas de jabalí fuera de la misma y en las zonas comunes como medida de control de la especie”.

Sobre la proliferación de jabalíes en zonas periurbanas Carmen Fernández es consciente de que “no está permitido cazar de forma generalizada por razones evidentes, pues a nadie se le pasa por la cabeza hacer una batida en zona urbana, y ello redunda en que estos animales salvajes dejen de ver al hombre como un enemigo”. A juicio de la portavoz de agroganadería, “la mejor solución en estos casos es controlar la población en los focos y también organizar batidas que asusten a los animales para que dejen de considerar la periferia urbana zona segura y regresen a zonas montañosas; así como evaluar de forma seria la posibilidad de colocar repelentes olfatitos y gustativos”.

Por último, la diputada se refirió a los gravísimos problemas de seguridad vial en las carreteras que provocan estas especies ya que “se producen continuamente accidentes de diferente gravedad que llegan a poner en riesgo la vida de los asturianos, especialmente de aquellos que transitan por zonas especialmente pobladas por fauna salvaje o donde el mantenimiento del vallado es insuficiente y la falta de mantenimiento genera maleza que dificulta la visibilidad. Deben tomarse medidas urgentes, adicionales a las que se precisan en las zonas rurales, para mantener el equilibrio de la población de jabalíes en Asturias que garanticen la seguridad, con medidas adecuadas a cada caso, como colocación de cierres, vallados, capturas con trampas jaula o, incluso, cacerías selectivas”.

Sin embargo afirma que “poco puede esperarse del Gobierno de Javier Fernández cuando el Servicio de Caza y Pesca reconoce que en Asturias para cumplir la Ley 42/2007, de 13 de diciembre, del Patrimonio Natural y la Biodiversidad ‘resulta absolutamente inviable evitar el paso de fauna cinegética y permitir el paso del resto [de la fauna no cinegética]’, es decir, que reconocen que no pueden dar solución a este grave problema. ¿Gozan de poderes sobrenaturales otros o quiere decir la Consejería que se incumple la Ley en otras Comunidades Autónomas? El gobierno socialista de Javier Fernández ni sabe ni quiere gestionar correctamente este problema”, concluyó la diputada.