“Los actuales rectores de la Cofradía de Pescadores ‘Virgen de las Mareas’ de Avilés, parecen estar más preocupados por determinados rendimientos económicos y con finalidad de lucro”

“Desde FORO hemos registrado diversas iniciativas parlamentarias con el fin de conocer los detalles de la composicion actual del cabildo, cómo fueron elegidos y cuales son sus competencias y responsabilidades”

“La tutela de la administración debe ejercerse sobre la organización y actividades de la Cofradía, y entre ellas, el conflicto que tiene con los arrendatarios del Barrio del Nodo, en función de lo establecido en sus propios estatutos, que parecen estar incumpliéndose”

La diputada de FORO en la Junta General Carmen Fernández ha anunciado que “desde FORO investigaremos por causas de interés público lo que ha ocurrido en el seno de la Cofradía Virgen de las Mareas de Avilés para llegar a una situación de quiebra financiera, que se pretende arreglar con el dinero de los vecinos de las casas del Barrio del Nodo, que ocupan en régimen de arrendamiento y que son titularidad de la propia Cofradía”.

 Fernández recuerda que “la gestión de la Cofradía, corporación de derecho público sin ánimo de lucro, debe satisfacer las necesidades e intereses de sus socios o asociados, con el compromiso de contribuir al desarrollo local, la cohesión social y la sostenibilidad”. “En este caso ocurre lo contrario, ya que los actuales rectores de la Cofradía de Pescadores ‘Virgen de las Mareas’ de Avilés, parecen estar más preocupados por determinados rendimientos económicos y con finalidad de lucro que de cumplir los fines de la entidad que gestionan”, denuncia.

La diputada asegura que esto se puede deducir en primer lugar “de la arbitrariedad a la hora de establecer el precio de las rentas a pagar, sin una explicación clara de los criterios a seguir, ni las razones de unos incrementos decididos unilateralmente por la parte arrendadora e inasumibles por parte de los arrendatarios”. “No podemos perder de vista que la crisis económica actual es más aguda en sectores de bajas rentas como las del sector pesquero, al que están vinculados los arrendatarios del Nodo avilesino”, añade.

“La Cofradía de Pescadores Virgen de las Mareas de Avilés, ejerce funciones administrativas delegadas, de interés público, y en consecuencia, su actuación está sujeta a la fiscalización, control y tutela por parte de la administración; La tutela de la administración debe ejercerse sobre la organización y actividades de la Cofradía, y entre ellas, el conflicto que tiene con los arrendatarios del Barrio del Nodo, en función de lo establecido en sus propios estatutos, que parecen estar incumpliéndose”, señala la parlamentaria de FORO.

Fernández recuerda que el barrio del Nodo era propiedad de la Consejería en materia de Vivienda, “quien a principios de los años 90 cedió dicha titularidad a la Cofradía de Pescadores ‘Virgen de las Mareas’ de Avilés”. “Por ello, al ser cedido desde una administración pública, con las condiciones que se hayan establecido en cada una de dichas transmisiones, procede desde la administración realizar a su vez una labor de tutelaje y control en esta materia para evitar situaciones de abuso desde posiciones o mediante conductas predominantes, y evitar con ellos situaciones de supuestamente abusivas”.

“En base a esta tarea de control de la dirección general de pesca, desde FORO hemos registrado diversas iniciativas parlamentarias con el fin de conocer los detalles de la composicion actual del cabildo, cómo fueron elegidos y cuales son sus competencias y responsabilidades”, anuncia Fernández, que también destaca que han solicitado una copia del expediente de venta de las viviendas iniciado en 1990 por la Consejería con competencias en vivienda a la Cofradía Virgen de las Mareas.

La diputada sostiene que “los vecinos del Nodo no pueden pagar la mala gestión que se pudo haber llevado desde el cabildo, y no toleraremos que el gobierno de Javier Fernández se lave las manos”.

Por último, Fernández afirma que “a priori se aprecian falta de transparencia en la venta sucesiva de viviendas que podrían estar incumpliendo los propios estatutos de la Cofradía”. “La mejor manera de arreglar el conflicto vecinal es conocer con exactitud los sucesivos movimientos para poder ayudarles a solucionar en su caso las irregularidades que supuestamente existiesen”, concluyó.