Pedro Leal: “La Inspección General de Servicios son siete funcionarios para supervisar a 35.865 empleados públicos, 764 contratos licitados y 3.892 millones de euros, algo impropio para un órgano de vital importancia”

“Los informes hechos públicos son escandalosos y no tienen desperdicio pero los ha desperdiciado su gobierno, ignorando toda esta información e infradotando a este órgano económicamente, mientras sus recomendaciones son sistemáticamente desoídas”

“El caso Marea-Riopedre puso en evidencia la necesidad de potenciar la Inspección pero las soluciones propuestas se quedaron en papel mojado, igual que la aprobada hace un año para regular y potenciar esta inspección”

El diputado de FORO, Pedro Leal, intervino en el Pleno de la Junta General celebrado esta mañana para exponer su postura sobre los medios con los que cuenta la Inspección General de Servicios del Principado de Asturias para garantizar la imprescindible labor que tiene encomendada.

Intervención de Pedro Leal ante el Pleno de la Junta:

Mire consejera: La Inspección General de Servicios en Asturias son siete funcionarios -siete- para supervisar a 35.865 empleados públicos, 764 contratos licitados y 3.892 millones de euros; una composición completamente impropia para un órgano de vital importancia para el control de legalidad de la actividad administrativa. Por cierto, su regulación se contiene en un decreto de 1988, con lo que llevan 28 años sin acometer su necesaria reforma.

Y por si todo esto fuera poco, sus actuaciones fueron hasta ahora terreno vedado para este Parlamento, al que le corresponde controlar y orientar la labor del gobierno, y no fue hasta hace muy poco cuando se hicieron públicos los informes de este órgano: Supongo que esto es lo que ustedes entienden por Transparencia; nosotros lo que sí entendemos ahora es porqué llevan dos legislaturas tratando de sacar adelante dicha Ley, porque no creen en la Transparencia, pero esto es un fracaso de otro consejero; por cierto, dos legislaturas en las que han mantenido en total opacidad la labor inspectora de ‘asuntos internos’ del Principado de Asturias.

Dijo en sede parlamentaria el jefe de la Inspección General que la misión de la Unidad es ‘la supervisión y control del funcionamiento de los servicios con arreglo a los principios de legalidad, eficiencia y eficacia’. Esta ambiciosa función se ha traducido en 62 informes desde 2010

A mi grupo Parlamentario le gustaría poner en evidencia los siguientes hechos:

En resumen, llega a afirmar la Inspección que estamos ante hechos que podrían ser constitutivos de infracciones graves o leves, ¿pero qué pasa Consejera? Que han prescrito; así funcionan ustedes: Consintiendo. Pero fíjese que aun podrían haber exigido responsabilidad patrimonial, cosa que tampoco han hecho.

Todo esto es escandaloso, Consejera. Sigo:

Podría seguir pero necesitaría un pleno monográfico; solo añadir que sí se detectó un insuficiente control del cumplimiento del horario en la guardería del medio natural o la descoordinación y disfuncionalidades en el materno en el materno-infantil de Oviedo.

Señoría, los informes no tienen desperdicio, pero los ha desperdiciado su gobierno, ignorando toda esta información e infradotando a este órgano económicamente, mientras sus recomendaciones son sistemáticamente desoídas. Solo resta por saber si estos funcionarios también tienen miedo a represalias, lo que por supuesto condicionaría la vehemencia en la defensa de sus conclusiones.

El caso Marea-Riopedre puso en evidencia la necesidad de potenciar la Inspección pero las soluciones propuestas en esta sede para una gestión más ágil, más transparente y mejor controlada se quedaron en papel mojado, igual que la aprobada hace un año para regular y potenciar esta inspección.

Nada avanza porque no hay voluntad, su gobierno no toma medida alguna, máxime cuando en Asturias tenemos un sector publico chiringuitero que en no pocas ocasiones escapa del derecho administrativo dando cobertura a irregularidades. ¿Lo ampara el gobierno, Consejera? ¿Dónde quedó la promesa de Javier Fernández en 2015 de ‘redefinir’ la Inspección General de Servicios? Es obvio que ya sabia algo pero cruzó los brazos.

¿Ampara el gobierno este desmán, el hecho de contar con informes escandalosos y que sistemáticamente se desoigan?.