Por José Antonio Olivar
Le consulté yo a la almohada:
“¿debo volver este año?”.
Y me respondió enfadada:
“Si no vuelves, yo te araño”.
Y aquí estoy un año más.
Y como soy algo “friki”
creo que más bien procede
-cual Gabi, Fofó y Miliki-
decir:”¿Cómo están ustedes?”
Si ustedes bien, yo también.
Señores: yo no me voy.
Le he tomado gusto a esto
y, por eso, estoy dispuesto
a jurarles aquí hoy
que el próximo año vendré.
Les repito: volveré
a contar otras bobadas
tan propias de los abuelos,
aunque tendré menos pelo:
no me queda casi nada.
- - - - - - -
La gente se está cansando de ser gente
y empieza a espabilar,
y vive muy alarmada y prevenida
la buena sociedad.
Ya no hay en los relojes
horas para el lamento:
la vida sigue el cauce
del río de los hechos.
Los hechos nos anuncian
un mar de descontento.
Otra vez quiero ser crítico
con todos esos políticos
que nos traen a mal traer.
Cierto: no son malos todos
pero hay mucho mal nacido
que nos aportó estos lodos
en los que estamos metidos.
Pero ojo con lo que hacemos.
Ojo y mucha precaución
porque ,de pronto, podemos
salirnos de Guatemala
y entrar en “guetepeor”.
Igual que la primavera
Podemos un día ha venido,
nadie sabe cómo ha sido.
Pero yo sí que lo sé.
Fue el PP quien lo ha traído.
Y el PSOE e Izquierda Unida,
que, más que unida está hundida.
Y lo trajo la UGT
y Comisiones Obreras,
que- ¡no vean de qué manera!-
no han dejado nada en pie,
todo el día erre que erre
con el fraude de los ERES.
Hay corrupción en Valencia,
en Andalucía, en Madrid,
corrupción en Cataluña,
la hay en…¡para qué seguir!
Y, por si faltara más,
de pronto nos ha llegado,
dejando a todos pasmados,
el pequeño Nicolás.
Pero ¿en qué cabeza cabe?
Mas la jeta de un niñato
consiguió poner en jaque
a un Gobierno turulato?
Y con los nuevos ¡cuidado!
pues, cuando toquen poder,
será cuando se va a ver
si, al fin, no acaban pringados.
Dijo un día la ministra
Carmen Calvo que el dinero
público no era de nadie
-¿qué es: que venía de aire?-
Ahí comenzó la ristra
de chorizos y trileros,
y así quedó el campo abierto
y todos, como en manada,
fueron a sacar tajada
echando la culpa al muerto.
¿Qué muerto? Pues Zapatero
que con tozudez cazurra
no se apeó de la burra
y hasta confundió las churras
con las merinas,
y a todos hizo la pascua
arrimando siempre el ascua
a su sardina.
¿Y cuál era esa sardina?
pues su chulesca actitud
de negar que había un alud
que se nos venía encima.
Por desidia o por pereza
él adoptó la actitud
de esconder bien la cabeza
lo mismo que el avestruz
negando lo que era claro
igual que la luz del día:
la crisis que nos venía.
¿Se ha visto mayor descaro?
El con su santo cinismo
se mantenía en lo mismo:
eso fue el zapaterismo
Y ahora, igual que un querube,
se dedica a contar nubes.
Así cualquiera: el sueldazo
que a “Bambi” ahora le quedó
da para comprarse un pazo,
si no en Galicia, en León.
Pues qué bonito. ¡¡¡Aleluya!!!
El mear fuera del tiesto
siempre implica grave riesgo
aunque lo hagas con la tuya.
¿Y qué decirles de Aznar?
Cuando tuvo minoría
vivió días de alegría:
Las cosas le funcionaban
y hasta catalán hablaba
(eso sí: en la intimidad).
En la otra legislatura
la cosa se puso cruda:
el pacto de las Azores
le produjo más dolores
que los de una apendicitis
y contrajo la “aznaritis”,
una extraña enfermedad
que le hizo perder la calma
y hasta creyó que había armas
de masiva destrucción
en Iraq. Tremendo error.
¿Y qué puedo decir hoy de Rajoy?
Aunque de izquierdas no soy,
ni billetes de quinientos
a recoger con él voy.
De verdad que lo lamento.
Saneó la economía
a costa del sufrimiento
-¡madre mía!-
de la pobre clase media
que, si Dios no lo remedia,
de media no tiene nada
porque es clase abandonada
y por el PP olvidada.
Está muy claro, señores,
muy claro está que aquí sobran
la mitad de los políticos
y falta…lo que ellos cobran.
No ha de ser fácil Moncloa:
Hay más críticas que loas,
tal vez el poder corroa…
No, no es fácil gobernar.
Me lleva esto a recordar
que un día, al entrar a un servicio,
leí de la puerta en el quicio:
“En este lugar sagrado
en el que entra tanta gente
hace fuerza en más cobarde,
se hace caca el más valiente”.
Tiran con pólvora ajena.
¿qué pena, señor, qué pena.
Pero aquí no pasa nada…
Y con la que está cayendo
porque llueve lo que llueve
no me hablen de Pedro Sánchez,
un maniquí de Loewe.
Y, por los clavos de Cristo,
ni me mienten al “coleta”.
La verdad que nunca he visto
un tipo con tanta jeta,
que, sin pudor, nos ofrece
los duros a tres pesetas
Y atención a Albert Rivera,
el líder de Ciudadanos
pues con los pactos que airea
se puede pillar las manos
Algunos puede que tiemblen
porque se acerca noviembre
y de nuevo hay que votar.
Votar: la difícil ciencia
que hay que hacer siempre a conciencia.
No hay que votar contra nadie:
háganlo siempre a favor
de quienes, a su entender,
lo puedan hacer mejor.
- - - - - -
Vine aquí a dar un pregón
y estoy dándoles la lata.
Lo siento: la indignación
me hace siempre hablar en plata.
Nunca oculto mi opinión.
Y, si a alguno le molesta,
yo le pediré perdón,
no le diré “tire de ésta”.
Y, si ustedes me perdonan,
de nuevo el terreno abonan:
volveré en otra ocasión.
Olivar
0 Comentarios
Esta noticia todavía no tiene comentarios
Comentar la noticia
El email no será publicado