Villaviciosa reclama medidas para evitar atascos en la A-8 y en los accesos a Rodiles, Tazones y El Puntal - Concejo de Villaviciosa

El Ayuntamiento advierte del riesgo de colapso durante el verano por las obras en el túnel de Fabares-La Llomba y por los problemas de tráfico que se repiten cada temporada en El Riañu y en el cruce hacia Rodiles.

Las primeras semanas de junio ya han dejado ver un problema que en Villaviciosa conocen bien cada verano: retenciones, cruces saturados y accesos complicados hacia algunos de los puntos con mayor afluencia del concejo, como Rodiles, Tazones o El Puntal. A esta situación se suma ahora la incidencia de las obras en los túneles de la Autovía del Cantábrico, especialmente en el túnel de Fabares-La Llomba.

Ante este escenario, el alcalde de Villaviciosa, Alejandro Vega Riego, ha remitido comunicaciones a la Delegada del Gobierno en Asturias, a la Jefa de la Demarcación de Carreteras del Estado en Asturias y al Consejero de Movilidad, Medio Ambiente y Gestión de Emergencias, reclamando medidas para evitar los atascos en la A-8, en la N-632 y en los accesos a Rodiles, Tazones y El Puntal.

Preocupación por las obras en el túnel de Fabares-La Llomba

El Ayuntamiento traslada su “seria preocupación” por las incidencias que puedan producirse en la movilidad durante las próximas fechas estivales, una época de alta afluencia turística y de desplazamientos hacia las playas.

Uno de los focos señalados son las obras que se ejecutan en los túneles de la A-8, en concreto en el conocido como túnel de Fabares-La Llomba, que obligan al cierre de uno de los tubos. El Consistorio advierte de que, si esta situación se mantiene durante la temporada de verano, podría derivar en un colapso de la zona, con consecuencias para la movilidad y la seguridad.

Desde el Ayuntamiento recuerdan, además, que la Autovía del Cantábrico A-8 forma parte de la red de carreteras europeas, dentro de la ruta E-70, que discurre por el eje oeste-este europeo.

El Riañu y el cruce hacia Rodiles, dos puntos conflictivos

El escrito municipal también vuelve a poner el foco en dos problemas que, según recuerda el Ayuntamiento, se vienen repitiendo desde hace años: el cruce de El Riañu, en la intersección de la N-632 con la AS-256, y el acceso hacia la playa de Rodiles desde la N-632 por la carretera VV-6.

En el caso de El Riañu, el Ayuntamiento reclama medidas de ordenación del tráfico y señalización especial mientras no se acometa la solución definitiva, que pasaría por la construcción de una rotonda, solicitada desde hace años y pendiente desde las obras de la autovía.

La propuesta municipal plantea modificar la señalización en la intersección de la N-632 con la AS-256, suprimiendo el stop en la salida desde la AS-256 y obligando al giro a la derecha. De este modo, la maniobra hacia Villaviciosa se derivaría a la rotonda existente de enlace de la N-632 con la autovía, junto a la gasolinera.

Petición para dar más fluidez al acceso a Rodiles

Respecto al cruce hacia la playa de Rodiles, el Ayuntamiento propone modificar la señalización del acceso desde la N-632 hacia la carretera autonómica VV-6, dando preferencia a la entrada hacia esta vía y sustituyendo el actual stop por un ceda el paso.

El Consistorio entiende que la señalización actual responde a la situación anterior a la existencia de la autovía y considera que debería ser revisada para mejorar la fluidez del tráfico en los días de mayor afluencia.

Trece años de reclamaciones sin solución

En su comunicación, el Ayuntamiento recuerda que estas peticiones ya fueron planteadas en 2013. Entonces, la Demarcación de Carreteras del Estado respondió que, en el cruce hacia Rodiles, las señales y órdenes de los agentes de circulación podían primar sobre la señalización vertical para favorecer la fluidez del tráfico.

En relación con El Riañu, se apuntaba como posible alternativa la prohibición de los giros a la izquierda, garantizando los itinerarios mediante las glorietas próximas a la intersección.

El Ayuntamiento subraya que desde entonces “han pasado 13 años” sin que se haya actuado en este sentido, mientras los problemas de movilidad “no han hecho más que agravarse”.

Falta de regulación del tráfico

El alcalde también reclama presencia y regulación por parte de la Guardia Civil, al tratarse de carreteras de competencia estatal y autonómica. Según señala el Ayuntamiento, esta presencia se ha solicitado durante todos estos años, pero en situaciones de especial congestión ha tenido que intervenir la Policía Local “fuera de sus funciones y competencia”.

El Consistorio pone como ejemplo el cruce de El Riañu, donde las retenciones pueden llegar a bloquear la entrada y salida de varios núcleos de población, como Bedriñana, dificultando incluso el acceso en casos de emergencia.

La petición municipal busca que las administraciones competentes adopten medidas antes de que el aumento de desplazamientos propio del verano agrave una situación que Villaviciosa considera ya conocida y reiterada.