“Para Asturias, son una publicidad impagable. En un mundo que está dominado por la imagen, esta proyección de Asturias, colocarla en el escaparate mundial, es algo extraordinario que debemos valorar y que, yo creo, todos los asturianos valoramos”.

“Estamos reconociendo a los mejores y por tanto, creo que de cara a la sociedad que está sufriendo todos estos contravalores que vemos a diario, es algo a resaltar”.

 

“Es un derecho constitucional. Por tanto, nada hay que decir al respecto. Ahora, lo que me parece es que una manifestación con intencionalidad política no tiene que faltar al respeto a unos premios o ir contra unos premios que poco tienen que ver con la actual efervescencia política del país”.

 

“Eso es deseable, y lo que debería hacer la política es convertir lo deseable en posible. Es evidente que sin investigación y sin innovación no hay futuro. Creo que todo esto es más factible en sociedades estables, cohesionadas, que no sean muy desiguales. Soy de los que opinan que los investigadores investigan más, y los innovadores innovan más y mejor en sociedades más humanas, más fraternas, más cohesionadas, con mejores servicios públicos”.

 

“Entre los hispanistas, es de los más reconocidos; para mí, de los más interesantes, el mejor en estos momento. Todo el análisis que hace desde finales del XV hasta el XVII es una interpretación esencial. También tiene ensayos respecto a asuntos clave como la leyenda negra y este tipo de cosas que, además, él trae muy bien relacionado con el mundo actual, con esos estereotipos y esos enfrentamientos entre el norte y el sur”.

 

“Tiene una visión un poco amarga, tiene mucha experiencia y el mundo siempre ha sido igual. Corrupción la ha habido siempre, es una cosa de los hombres, no de los tiempos. Lo importante es la manera de combatir la corrupción, la energía que se ponga por parte de la sociedad o de los partidos políticos para combatirla, tener coraje, afrontarla sin miedo. Lo importante es poder afrontarla, no tener miedo, que la respuesta demuestre que no estás condicionado”.

 

“Me dolió especialmente porque he tenido una fuerte relación personal y política con Fernández Villa. Por tanto, me duele evidentemente más que a otros. Pasé de la perplejidad y la incredulidad a creerlo cuando leí que no lo negaba. Por lo tanto, cuando no lo niegas –porque si lo hubiera negado, seguramente yo habría sido más cauteloso—, pero si no lo niegas, tienes claro que efectivamente eso existe y callar o intentar ganar tiempo hubiera sido un delito de silencio. Resulta evidente que hay una secuencia de escándalo público, alarma social, debate mediático… y el Partido Socialista no podía estar ajeno a un asunto de esta naturaleza. Por tanto, fui todo lo contundente que tenía que ser y me ratifico en lo que en aquel momento dije. Sobre todo, porque podía decirlo, es decir, no tenía miedo a decirlo porque el Partido Socialista no tiene nada que ocultar. Así que planteamos con claridad que cualquier auditoria, cualquier comparecencia o comisión de investigación que en el seno de la Junta General del Principado pudieran proponer los grupos parlamentarios, el Grupo Socialista iba a estar en sintonía, iba a estar de acuerdo”.

“En Asturias, y ya antes de esto, la Federación Socialista Asturiana había decidido que cualquier cargo institucional, ya sea concejal, alcalde, diputado… en el momento en que se le abría juicio oral, dejaba el cargo. Y así ha ocurrido. Mientras tanto, estamos viendo casos absolutamente distintos: dos alcaldes, en este caso de Foro, con condena y que poco faltó para que tuviera que ir la Guardia Civil a desalojarlos. Y ahora mismo hay un concejal del Partido Popular en Oviedo, Jaime Reinares, que está condenado, además por un delito repugnante a mi juicio, nueve meses de condena y ahí está. No se le ha expulsado del partido ni ha dejado el acta de concejal del PP. La ejemplaridad en las respuestas es fundamental para que los políticos y la política tengan credibilidad”.

“No le resto importancia y no me duelen prendas, y lo he dicho: me parece incluso más fuerte este caso que otros, porque hablamos de un sindicato, el de los Obreros Mineros de Asturias, que habla de la dignidad de los humildes, de la clase ejemplar, de que se iba a autocrear una sociedad de hombres iguales, fraternos, libres… Por todo eso que nos parece quimeras, sueños en la distancia, mucha gente padeció, murió o mato. Y todo ese simbolismo sufre cuando alguien que lo personificaba desde hace 30 años se ve envuelto en un asunto tan turbio como éste”.

 

“Afecta a la política, afecta a los políticos y, al final, afecta a las instituciones que los políticos decimos representar. Por tanto, hay que atajarla y lo más inmediatamente posible con actitudes muy, muy contundentes. La cuestión clave está en la respuesta que se dé a estos episodios. De otra manera, estaríamos pensando que en lugar de ser eso, episodios, lo que tenemos es una corrupción sistémica. Creo que eso no se da en España. Desgraciadamente, han sido muchos los casos que emergen pero la corrupción no es sistémica y, por lo tanto, tenemos que actuar y responder con contundencia”.

 

“Los presupuestos ayudan a consolidar el crecimiento y ayudan a mantener los servicios públicos. Son un instrumento útil siempre, y casi imprescindibles en situaciones de crisis como la que estamos viviendo”.

“Hemos empezado a hablar, lo está haciendo la consejera de Hacienda y vamos a esperar a ver la respuesta que dan los grupos parlamentarios. Ojalá estas conversaciones den los mejores resultados, yo estaría encantado de que así fuera pero no por una cuestión política sino fundamentalmente por lo que suponen. En estos momentos, deberíamos evitar las limitaciones en la disponibilidad de los recursos económicos que tengamos”.

“Queremos llegar a acuerdos y afrontamos esta negociación con la mejor voluntad de sacar adelante los presupuestos. Que sea año electoral no significa que tengamos menos necesidades, tenemos las mismas: tiene las mismas la Universidad, la Sanidad, los Servicios Sociales, la misma necesidad el mantenimiento de carreteras… Por lo tanto, hago un llamamiento a la coherencia y a la sensatez, la de todos”.

“Hay que tener claros los ingresos y los gastos y, a partir de ahí, establecer las prioridades. Las nuestras son claras: consolidar el Estado del Bienestar (Sanidad, Educación, Servicios Sociales) para salir de la crisis con él consolidado, no deteriorado; y contribuir a la generación de empleo. Esas son nuestras intenciones que no deberían ser tan distintas a las de los demás, tendríamos que ponernos de acuerdo”.

“Lo que no afecte a la sostenibilidad de la Educación, la Sanidad y los Servicios Sociales, prioridades inexcusables del Gobierno, se puede hablar y matizar”.

“Los datos son buenos objetivamente. En términos interanuales, son los segundos mejores de España, tanto en lo que tiene que ver con la tasa de empleo como con la tasa de desempleo. Ahora, hay que ser prudentes y yo no me voy a colgar ninguna medalla, a parte de que no son méritos que deba atribuirse ningún gobierno mientras tengamos más de 90.000 parados en Asturias. Tampoco tenemos la seguridad de que el crecimiento vaya a ser sostenido o a incrementarse. Ojalá esto se consolide y la creación de empleo sea más intensa”.

“La tasa de actividad es baja, siempre ha sido más baja que la media española (siete puntos). Evidentemente, ese es un mal dato y tiene que ver con una cuestión clave que es el envejecimiento. Cuando hablamos de tasa de actividad, nos referimos a todas aquellas personas que tienen más de 16 años que no trabajan o que no buscan empleo. Que en Asturias haya un número de pensionistas, más de cuatro puntos por encima del nacional, ya significa que en la tasa de actividad vamos a estar más de cuatro puntos por debajo. Si además hay un número también mayor de incapacidades laborales, estas son causas que lo explican; no lo hacen menos grave, pero lo explican, no es que exista una patología en el mercado laboral asturiano”.

 

“La invitación llegó tarde y la visita me parece publicitaria”.

“Yo lo que le pediría a la ministra es menos inspección y más recursos en los Presupuestos del Estado, que estamos a tiempo, hay enmiendas que se pueden hacer en el Congreso y en el Senado para mejorar determinadas infraestructuras necesarias en Asturias como los accesos a El Musel o la autovía del Suroccidente”.

 

“No, yo ahora mismo no contemplo un gobierno de coalición en España; y en Asturias, tampoco. En Asturias, el Partido Socialista está en minoría, tenemos 17 diputados de 45. La fragmentación, efectivamente, afecta a la estabilidad. Es verdad que se puede producir una fragmentación aún mayor; y ya no digo en Asturias que puede convertirse en un laboratorio de lo que sea España en un futuro. Pero, aunque algunos lo nieguen, aunque aparezcan movimientos que digan que no hay izquierda y derecha, soy de los que piensan que efectivamente existe. Y el adversario del Partido Socialista es la derecha.

“Es verdad que aparecen movimientos que están capitalizando la indignación. No hay soluciones brillantes, ni gratuitas ni inmediatas, y eso hay que decírselo a la ciudadanía aunque cueste hacerse cargo de la complejidad. Esos movimientos no están buscando soluciones. Buscan culpables y echan a toda la clase política al cesto de la ropa sucia”.

 

“El adversario político del PSOE es la derecha y el cielo no sé si se conquista por asalto pero la crisis económica no se supera con eslóganes y consignas. En ningún caso puede plantear soluciones quien no las busca”.

“Es más importante buscar soluciones que buscar culpables. Y no digo que los culpables no deban ser detectados y puestos ante la opinión pública. Pero las soluciones son lo más importante. Las consignas y las simplificaciones no van a sacarnos de esta situación”.

“Sigue existiendo, y va existir siempre, la línea izquierda-derecha. Yo he llegado a pactos concretos, puntuales, con el PP. ¿Por qué voy a descartar pactos puntuales para asuntos neurálgicos para la comunidad? Por ejemplo, créditos extraordinarios que no conseguí con la izquierda, los conseguí con el Partido Popular. Eso no me impide tener muy claro que el adversario político, donde están las diferencias ideológicas –que existen aunque algunos no quieran verlo—, es la derecha”.

 

“Aquí se ha utilizado muchas veces aquella metáfora del choque de trenes. Yo creo que esto ya no es un choque de trenes, es una fricción constante que genera una tensión permanente, una incertidumbre enorme. En todo caso, el problema político está ahí y hay que afrontarlo. El Partido Socialista tiene una propuesta que se hizo en Granada que no es unívoca. Nosotros lo que planteamos es que se hable. Cuando invitas a alguien a hablar sobre un asunto como éste, no le estás diciendo que acepte lo que uno está planteando de manera integral. Estás hablando y estás en política, y estar en política significa ser capaz de convivir con la decepción. Pues lo que queremos es que se hable. Nosotros tenemos unas propuestas, otros tendrán otras, y alguna solución habrá que dar para esta conllevanza que debemos de tener con Cataluña. Lo que más me preocupa, más incluso que el problema político –por eso creo que hablar es muy importante—, es el desencuentro sentimental y emocional que ahora mismo existe –porque se ha creado— entre Cataluña y el resto de España”.

“Se arregla, por lo pronto, empezando a hablar y demostrando que aquí no hay ninguna hostilidad. Creo que durante todos estos años ha faltado en Cataluña la presencia del Estado, es decir, lo argumental, lo presencial, lo político… Se ha cedido todo el terreno a los partidos nacionalistas y durante este tiempo han estado trabajando, construyendo la nación. Porque yo no soy de los que piensan que las naciones son una cosa que viene del fondo de los tiempos y que los nacionalistas las despiertan. Es justo al revés: los nacionalistas son primero y ellos construyen las naciones. Y en Cataluña los había y se ha dejado que la construyan al margen de la presencia del Estado. Esto hay que recomponerlo pero sabiendo que Cataluña tiene sus singularidades, hay que aceptarlas. España es como es, no es como Francia. Francia pasó una revolución en su día y es un país unitario, España no puede serlo, es un país de corte federal pero con nacionalistas”.

“Antes de precipitarse en decir qué asuntos concretos son los que deben abordarse, creo que debería sentarse la gente a hablar. Insisto en la posición del Partido Socialista, la declaración de Granada, donde admitimos las singularidades que tiene Cataluña y el reconocimiento explícito a ellas y vamos más allá porque hoy día, España es un país de corte federal, un federalismo un poco vergonzante porque no lo llamamos así, imperfecto. Pero mientras el país es federal, la Constitución no lo es porque el desarrollo federalista de España se hizo por el principio dispositivo. Los socialistas decimos: vamos a adaptar la Constitución al país, es decir, vamos a federalizarla. Y en el marco de ese debate, adaptemos la situación de Cataluña y veamos si podemos continuar –que debemos de continuar— con esa conllevanza. Debemos de llegar a un acuerdo, vamos a hacerlo. Esto nos dará 30 o 40 años más porque en política nada es para siempre. Mientras tanto, la federalización adonde debe llegar –porque si no, mal nos irá a todos— es a Europa donde, de alguna manera, podremos disolver estas tensiones territoriales que son muy amargas para un país”.