Cristina Coto: “Sr. Consejero, es intolerable que un año después de conocido el problema de los daños que causan las nuevas agujas para diabéticos, afirme hoy que carece de una solución”

“Ustedes priorizaron la mejor oferta económica, un criterio inaceptable en materia sanitaria, optando por una empresa sobre la que ya estaban advertidos de los problemas que ya generaron sus agujas en otras CC.AA.”

“Es intolerable que el gerente del SESPA haya incumplido su promesa de hace diez meses, acerca de adquirir nuevas agujas y distribuirlas en los centros”

La presidenta de FOPO y portavoz en materia sanitaria, Cristina Coto, realizó esta mañana en el Pleno de la Junta General una pregunta al Consejero de Sanidad, Francisco del Busto, sobre las medidas que va a tomar el gobierno para solucionar los problemas derivados del suministro de agujas para plumas de insulina de baja calidad a los pacientes diabéticos. “Sr. Consejero –le dijo Cristina Coto-, es intolerable que un año después de conocido el problema de los daños que causan las nueva agujas para diabéticos, afirme hoy que carece de una solución. Por unos céntimos de euro se condenó a decenas de miles de pacientes asturianos a utilizar agujas para insulina de baja calidad”.

“Hace meses que su Consejería –dijo Coto, dirigiéndose a Francisco del Busto- se comprometió a poner remedio a la lamentable situación; la realidad es la de de unas agujas ‘low cost’ que causan mas dolor y resquemor a los pacientes, especialmente a los niños, que tienen que inyectarse insulina, pero no solo no cumplió su palabra sino que con su inacción ha generado un reproche extra, y es que a juicio de los afectados no se ha dignado usted a informarles, a ofrecer una información detallada de cara a la solución del problema. Y le recuerdo que en la inauguración de las jornadas organizadas en Langreo por la Asociación de Diabéticos del Principado de Asturias para conmemorar el Día mundial de esta enfermedad usted remarcó expresamente el ‘compromiso máximo’ de la Consejería con la diabetes. Esto fue el 14 de noviembre de 2015. Hasta el momento ese compromiso máximo y esta presunta línea directa de colaboración con las asociaciones solo se ha traducido en dilaciones muy gravosas para los pacientes”.

Cristina Coto añadió que “ustedes priorizaron la mejor oferta económica, un criterio inaceptable en materia sanitaria, optando por una empresa sobre la que ya estaban advertidos de los problemas que ya generaron sus agujas en otras CC.AA. La cuestión es que los problema surgieron de inmediato y debieron haberse resuelto de inmediato porque, además, la Consejería fue advertida de los problemas que traían esas agujas. Las agujas ‘low cost’ causan hematomas, se rompen y generan problemas de dosificación porque no ajustan bien y no cierran correctamente, impidiendo administrar la cantidad exacta de insulina y provocando riesgo de hiperglucemia e hipoglucemia y complican mucho la adherencia al tratamiento, pero la Consejería, en un ejemplo de sublime incompetencia o de falta de voluntad política, no aporta soluciones”.

“No es un problema menor, como ya ha dicho usted –aseguró Cristina Coto-; cuando se trata de la salud no hay problemas menores, especialmente cuando ustedes los socialistas si se hacen los ‘grandes’ a la hora de presumir de nuestra supuesta ‘excelencia sanitaria’. No lo es, no hay tal excelencia cuando han sido incapaces, o no han tenido voluntad, que lo mismo me da, para solucionar este problema, relativamente fácil. Es intolerable que el gerente del SESPA haya incumplido su promesa de hace diez meses, acerca de adquirir nuevas agujas y distribuirlas en los centros. Desde FORO le pedimos hoy, que de solución al problema, pero que lo de ya”.

“Con independencia de que se curse reclamación a la Agencia española de Medicamentos, que seria lo normal, la solución para los pacientes debió ser inmediata; sin embargo, las alternativas que ofrecieron desde Sanidad fueron parches y quienes compraron agujas por su cuenta porque el gerente del SESPA dijo que se les abonarían los gastos por la compra individual de agujas en determinadas condiciones, que incluían la constatación de las lesiones por un profesional sanitario, aún están esperando o reciben cartas desestimando el reintegro. Y comprar como particular agujas de una calidad mínima aceptable puede llegar a costarles casi 400 euros al año”, añadió Coto.

“Creemos, Consejero, que ya se acabó la hora de los compromisos vacíos. Justamente porque hablamos de céntimos de euro este problema se ha convertido en un ejemplo sublime de incompetencia, o repito, de falta de voluntad política”, concluyó Cristina Coto.