“El 25 de mayo tienen que movilizarse en las urnas de todos los que apuestan por nuevas políticas de empleo, de comunicaciones, de minería, de reindustrialización, de agroganadería o de pesca, sin olvidos ni discriminaciones”

“PSOE y PP están ocultando en la campaña que, según la EPA, con el Gobierno de Zapatero, entre 2008 y 2011, se destruyeron en Asturias 52.400 empleos, y con el Gobierno de Rajoy, entre 2012 y 2014, se destruyeron 19.600 empleos”

“Los tipos impositivos de Asturias son los más altos de España y constituyen un factor enormemente negativo para nuestra competitividad, nuestra capacidad de atraer inversiones, y finalmente nuestra capacidad de crear riqueza y puestos de trabajo”

El Presidente de FORO, Francisco Álvarez-Cascos, afirmó durante su intervención en el acto público celebrado esta tarde en Siero que “la imparable decadencia de Asturias puede ser derrotada el 25 de mayo si los asturianos apuestan con sus votos por cambiar de camino para cambiar de destino. En democracia los ciudadanos no tienen que resignarse, no basta con quejarse, con indignarse, con estar decepcionados o con sentirse engañados. Todos tenemos el arma de los votos para mejorar lo que hay o para cambiar lo que no nos gusta. El 25 de mayo tienen que movilizarse en las urnas de todos los que apuestan por nuevas políticas de empleo, de comunicaciones, de minería, de reindustrialización, de agroganadería o de pesca, sin olvidos ni discriminaciones”.

 

CAMBIO PARA EL EMPLEO

Álvarez-Cascos señaló que “el primer problema social de la Unión Europea son los niveles de paro en muchos países, encabezados por Grecia con el 26,7% y España con el 25,3%. Italia está en el 12,7%, Francia en el 10,4%, Polonia en el 9,6%, Reino Unido en el 6,8% o Alemania en el 5,1 %. La media europea está en el 10,5%. Los europeos deseamos que la Unión sea una institución garante del bienestar social y de la igualdad de oportunidades, mediante políticas sociales eficaces y sostenibles.

España no llegó hasta aquí por casualidad. El PSOE y PP con sus debates particulares de distracción ocultan que, según la EPA, con el Gobierno de Zapatero, entre 2008 y 2011, se destruyeron en España 2.500.000 empleos, y con el Gobierno de Rajoy, entre 2012 y 2014, se destruyeron 1.200.000 empleos. Solo en el primer trimestre de 2014, se destruyeron en España 184.000 empleos, según la última EPA.

El PSOE y PP están ocultando en la campaña, que según la EPA, con el Gobierno de Zapatero, entre 2008 y 2011, se destruyeron en Asturias 52.400 empleos, y con el Gobierno de Rajoy, entre 2012 y 2014, se destruyeron 19.600 empleos. Solo en el primer trimestre de 2014, se destruyeron en Asturias 6.100 empleos, según la última EPA.

Con los datos socioeconómicos conocidos, es un hecho indiscutible que las mayorías del PSOE y del PP gobernantes durante los últimos diez años no se han inspirado en los verdaderos principios de los Tratados de la Unión, y sus errores y fracasos han conducido a España y a sus Comunidades Autónomas a una situación que exige cambios profundos en la política europea, en la política nacional y en la política regional.

Ni los españoles ni la Unión Europea queremos políticas de subsidios típicas de la izquierda. Queremos políticas de incentivos. Por eso tenemos que defender la modificación del objetivo básico de la política europea, la convergencia, para establecerlo no sólo en función de niveles de crecimiento y de PIB, sino también en función de las tasas de desempleo, al servicio de la cual deben de reorientarse los programas de actuación y la asignación de los recursos de los Fondos de Compensación, así como las directrices de estabilidad financiera y presupuestaria, y las medidas de estímulo al crecimiento capaces de evitar los procesos de desertización que amenazan a muchas comarcas europeas.

Para ello proponemos que la Unión Europea sea una institución garante del bienestar social y de la igualdad de oportunidades, mediante políticas sociales eficaces y sostenibles, de tal forma que las medidas de estabilidad tendrán que asegurar siempre una educación y una sanidad públicas de la mejor calidad, así como las pensiones sagradas de nuestros mayores.

Es inexplicable que el PP y el PSOE en España, el segundo país con tasa de paro más alta de Europa, no dediquen al problema del empleo la importancia que reclama la sociedad española. La convergencia en el empleo es el primer objetivo del programa de FORO porque no queremos una Europa de dos velocidades, con tasas de paro desbocadas en algunos países como está sucediendo hoy”.

 

CAMBIO PARA LA ARMONIZACIÓN FISCAL

También explico Álvarez-Cascos que “una verdadera Unión requiere la desaparición de todas las fronteras interiores, y es un hecho que la dispersión fiscal que presentan los 28 países de la Unión equivale a mantener unas fronteras impositivas cuya desaparición reclama una armonización de la política fiscal que corrija los procesos actuales de deslocalización de actividades.

España está en el pelotón de cabeza de la Unión en altos tipos impositivos. Ocupa el tercer lugar en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (52%, tipo medio zona Euro 43,4%); el sexto en el de Sociedades (30%, tipo medio zona Euro 25,3%); y el séptimo en el de Valor Añadido (21%, tipo medio zona Euro 20,5%).

Por si fuera poco, los tipos impositivos de Asturias son los más altos de España. Disponer de unos tipos impositivos más altos (o mucho más altos) que los países del entorno y más si son nuestros socios comerciales, con los que no tenemos barreras a la circulación de mercancías y capitales, es un factor enormemente negativo para nuestra competitividad, nuestra capacidad de atraer inversiones, y finalmente nuestra capacidad de crear riqueza y puestos de trabajo.

No nos debería de extrañar que las multinacionales, pues, se domicilien en Irlanda, Luxemburgo o Suiza, o que los centros de producción de vayan a Polonia o a los Países Bálticos. Las inversiones de las empresas en la UE –principalmente las multinacionales y las más grandes, porque para las PYMES es casi imposible– irán allí donde mejores rendimientos puedan obtener, entre otros factores.

Para evitarlo, nosotros defendemos una armonización fiscal que fortalezca la verdadera Unión y corrija la dispersión fiscal que provoca la deslocalización de actividades, especialmente dañina en los países como España, gobernados por quienes practican una política fiscal que penaliza a las empresas y empobrece a las familias”.