La construcción en Asturias vive un cambio profundo en el que ya no basta con levantar edificios.
La construcción en Asturias vive un cambio profundo en el que ya no basta con levantar edificios. El sector avanza hacia un modelo más innovador y eficiente, en el que la construccion industrializada, la sostenibilidad, la metodología BIM y las Smart Cities se consolidan como ejes clave. En un contexto de encarecimiento de materiales, escasez de mano de obra cualificada y mayores exigencias medioambientales, la industria asturiana acelera su transformación para ganar competitividad y adaptarse a nuevas demandas sociales y urbanas.
En ciudades como Gijón, Oviedo o Avilés ya se consolidan proyectos donde la tecnología no solo mejora el diseño, sino también la gestión de infraestructuras, la reducción de consumos y la optimización de recursos públicos. Asturias avanza así hacia un modelo constructivo más conectado con la sostenibilidad y con la realidad económica actual.
La construcción industrializada gana terreno
La construcción industrializada se ha convertido en uno de los principales motores de cambio del sector en Asturias, desplazando progresivamente al modelo tradicional de obra hacia sistemas modulares y prefabricados que permiten fabricar parte de los elementos en entornos controlados antes de su montaje final.
Este modelo aporta ventajas claras: reducción de plazos, mayor control de calidad y menor generación de residuos y sobrecostes. En Asturias, el Proyecto Peritos, en Gijón, destaca como uno de los primeros ejemplos de vivienda pública con incorporación de módulos industrializados a gran escala, logrando acortar los tiempos de ejecución en torno a un 30 %.
En esta misma línea, iniciativas como el Asturias Factory Hub, en Avilés, buscan posicionar a la región como referente en este ámbito. Cada vez más empresas promotoras y constructoras están incorporando estos sistemas a su actividad, impulsadas por la necesidad de mejorar la eficiencia, reducir incertidumbres en obra y adaptarse a la falta de mano de obra cualificada.
Smart cities: Asturias apuesta por ciudades más eficientes
El concepto de “ciudad inteligente” deja de ser exclusivo de las grandes capitales tecnológicas y empieza a consolidarse también en Asturias, donde se desarrollan plataformas urbanas capaces de gestionar movilidad, alumbrado, residuos o consumo energético a partir de datos en tiempo real.
En 2026, esta transformación se impulsa a través del Clúster Smart City Asturias, que promueve una Plataforma Regional de Competitividad Industrial y Logística basada en un gemelo digital del territorio. Esta herramienta permite anticipar incidencias, optimizar operaciones y analizar el consumo energético, en colaboración con ciudades como Oviedo, Gijón y Avilés. Paralelamente, se desarrollan espacios de datos y proyectos de inteligencia artificial como PROSYNC, orientados a mejorar la eficiencia y la toma de decisiones.
Gijón se ha consolidado, además, como uno de los principales laboratorios urbanos de la región gracias al impulso del ecosistema Smart City Asturias y a la digitalización progresiva de los servicios públicos. En conjunto, se trata de un modelo que busca aplicar la tecnología para hacer más eficiente la gestión municipal, reducir consumos y mejorar la respuesta ante incidencias.
BIM y digitalización: el nuevo lenguaje de las obras
La metodología BIM (Building Information Modeling) se ha consolidado como una de las principales herramientas de transformación del sector de la construcción en Asturias. Este sistema, que tal y como explica Borja Sánchez Ortega, Director de Proyectos y Director del máster BIM mejor valorado en Internet, el Máster BIM Manager Internacional (+IA y VR) de la consultora especializada Espacio BIM –www.espaciobim.com-,“permite centralizar toda la información de una construcción (geométrica, tiempos, costes, ambiental y mantenimiento) en un modelo digital desarrollado por todos sus agentes”, facilita una gestión más integrada y eficiente de los proyectos.
Su implantación avanza especialmente en proyectos públicos, sanitarios y educativos del Principado. Destacan ejemplos como el aulario de la Facultad de Medicina o el edificio de la Facultad de Química, así como la ampliación y reforma del Hospital Universitario de Cabueñes, donde su uso ha mejorado la planificación y la coordinación técnica.
En el ámbito de las infraestructuras, entidades como Adif también aplican esta metodología en actuaciones como la renovación de los túneles de Villabona, en la línea León-Gijón. En conjunto, BIM permite reducir errores, mejorar la toma de decisiones y reforzar la trazabilidad de los proyectos, apoyándose además en tecnologías como inteligencia artificial, sensores IoT o drones para la supervisión de obras complejas.
Sostenibilidad y eficiencia energética: una exigencia ya irreversible
La sostenibilidad ha dejado de ser un valor añadido para convertirse en una obligación normativa y económica. Las nuevas directrices europeas y la evolución del Código Técnico de la Edificación están acelerando la necesidad de construir edificios de consumo energético casi nulo y de rehabilitar el parque inmobiliario existente.
En este contexto, estándares como Passivhaus ganan protagonismo en Asturias, especialmente por su buena adaptación al clima atlántico. Un ejemplo representativo es el desarrollo de viviendas certificadas en Llanera, donde distintos estudios de arquitectura han apostado por este estándar en promociones unifamiliares, incorporando soluciones de alta eficiencia energética y bajo consumo. Destaca también Casa EntreEncinas, considerada la primera casa pasiva certificada en Asturias y una de las primeras en España, que se ha convertido en un referente de este tipo de construcción en el Principado.
También la industria regional avanza hacia procesos más sostenibles. La transformación energética de instalaciones industriales en Asturias, con proyectos de descarbonización vinculados a la siderurgia, forma parte del mismo cambio de paradigma que atraviesa el conjunto del sector.
Asturias se encuentra, así, ante una transformación silenciosa pero estructural de su modelo constructivo. La obra deja de entenderse únicamente como ejecución para convertirse en un ecosistema donde convergen tecnología, planificación, sostenibilidad y datos. El reto no es solo construir más o más rápido, sino construir mejor: con menos impacto, mayor eficiencia y una visión integrada del territorio. En esa dirección, la región no solo adapta su sector a los nuevos tiempos, sino que aspira a situarse en la vanguardia de un modelo constructivo que ya es global.
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