En el centro, sentado, aparece José Toyos Cueto, padre de José Luis Toyos Capellán, de Libardón, Colunga, en Chile. Que esté en Chile tiene que ver con que el padre y el tío de José Toyos Cueto emigraran a Chile.

Ambos tenían un fundo en Chile, pues habían descubierto unas minas de cobre. Manuel y José Toyos Ruidíaz, hijos de Francisco y Rosa, nacieron en el Juesu en 1858 y 1864 respectivamente y emigraron a Chile en 1876, donde pensaban dedicarse a la agricultura.

En cuanto lograron unos ahorros dedicándose al comercio, compraron unas tierras en 1879 donde descubrieron una mina de plata (Caracoles) y con las ganancias compraron, en 1882, la mina de cobre “Rosario del Llano” en Chuquicamata (donde hoy esta la mayor mina a cielo abierto del Mundo que explota Codelco) hasta que el Gobierno chileno se la expropió. Fueron los primeros en aprovechar los finos de mineral “los llampos” por lo que sus mimas fueron conocidas como “las llamperas”.

Tras veinticinco años de estancia en Chile Manuel volvió a Libardón en 1901 donde se casó con Maria Cueto Ruidíaz y fue el primer Presidente de la Sociedad Fomento de Libardón hasta su muerte, a los 51 años, ocurrida en 1909 cuando comenzaba a construir su casa familiar con luz de gas, calefacción central y agua corriente. Cuando volvió de Chile fundó una fábrica de sidra achampanada en Colunga junto a otro socio. Esta fábrica de sidra champagne (La Colunguesa Asturiana) rezaba en su publicidad como “bebida estomacal recomendada por todas las eminencias médicas”. Manuel también fue uno de los promotores del trazado del ferrocarril del Norte por la costa (Gijón, Villaviciosa, Colunga, Ribadesella), frente al trazado interior que finalmente se impuso.

El 1 de Octubre de 1908 la Asociación de antiguos alumnos y amigos de la Universidad de Oviedo le nombraron socio numerario de la misma. El periódico “El Heraldo de España” publicó en la primera página la noticia de su muerte, síntoma de la importancia de este libardonés en la República de Chile.

Todavía hoy sus herederos mantienen un litigio acerca de la expropiación del “fundo” en 1971. Por último cabe reseñar una anécdota de su participación en la compra del “hombre de cobre”. En la mina “Corina” un minero halló el cuerpo de otro con sus herramientas de piedra; era una estatua, un cuerpo humano impregnado de cobre.

Un minero momificado. Edgard Jackson, un estadounidense que trabajaba en Chuquicamata ofreció 500 pesos al autor del hallazgo, pero este no se decidía a venderlo. Jackson encargó a su amigo José Toyos la compra del “Hombre de cobre” hasta por mil pesos, pero apareció otro norteamericano, Norman Walke, que ofreció dos mil. Pepe Toyos y Jacson consiguieron la momia que expusieron en Valparaíso y posteriormente fue trasladada a Estados Unidos. En 1905 John Piper Morgan lo regaló al Museo Americano de Historia Natural de Nueva Cork.

La acción social de los Hermanos Toyos Ruidíaz fue muy intensa ya que disponían de un buen servicio médico botica, así como una Escuela Mixta de la Mina “Rosario del Llano”, cuyos alumnos reconocieron su labor con la entrega de un cuadro en el que se les reconoce como fundadores de la Instrucción Primaria de Chuquicamata.

En el cuadro figuran las banderas de España y Chile, así como alusiones a la actividad minera y otros elementos decorativos. La imagen que ahora tenemos delante data de hacia 1930. Toyoscapellán. Etiquetas: hombres, chile