Omar Pardo: Moces de Colunga - Concejo de Colunga

O sea centenaries, ya ven pa que vale tantu espatexar pa lo pronto que se acaba el cuentu.

Y es que al fin y al cabo lo nuestro es un videojuego, y bien cabrón por cierto, pero bueno, así son las cosas y nada puede hacerse.

Algunas estarán en el Cielo, otras —las más, sin duda— en el Infierno, ya que la condición femenina es más proclive al Infierno que a la Gloria, pues sus vilezas, malicias, perversidades y subterfugios varios para con el sexo opuesto, a la larga se pagan. Que San Pedro, el guardián de las puertas del Cielo, de tonto no tiene un pelo; que lo sepan...

Eso sí, a guapes no hay quien les gane porque les moces de Colunga siempre fueron canela fina, ehhh...

¡Si lo sabré yo...!

Bueno, ahí les tienen; bien gallasperes elles, no me dirán, porque la belleza es algo maravilloso.

Bien lo indicaba ya el Libro Santo:

Cantares 4:7

"Toda tú eres bella, amada mía; no hay en ti defecto alguno".