“La extrema derecha vuelve a los gobiernos 40 años después gracias al PP”. Así valoró esta tarde la secretaria de Organización de la FSA-PSOE, Gimena Llamedo, el acuerdo alcanzado por el PP y Vox en Castilla y León. “Se trata del pacto de la vergüenza: así estrena Alberto Núñez Feijóo su liderazgo en el PP, abriendo la puerta de los gobiernos a una extrema derecha que apuesta por el odio y la involución y que solo quiere retrocesos en los derechos y libertades de los ciudadanos y ciudadanas, sobre todo de las ciudadanas”.

Llamedo lamentó que Castilla y León vaya a ser “la primera región de la UE gobernada por la extrema derecha, porque así lo quiere el PP de Núñez Feijóo”. Y señaló que este “pacto de la vergüenza” constata que no hay ningún cambio de rumbo en el PP. “Feijóo no tiene credibilidad: promete moderación y sensatez pero su primera decisión es regalarle Castilla y León a la extrema derecha y ponerle la alfombra roja a Santiago Abascal”. A su juicio, lo que ha sucedido en Castilla y León es solo un “ensayo general” de lo que vendrá en adelante. “El segundo plato se llama Andalucía”, dijo. “Lo que ha hecho el PP de Feijóo es impensable en Alemania o Francia. Hoy asistimos a una ruptura del PP con la derecha de Merkel para echarse en brazos de Orban”, apostilló.

Llamedo emplazó al PP de Asturias y a Teresa Mallada, “que tanto entusiasmo y alborozo han demostrado estas días con la llegada de Feijóo a la presidencia del PP nacional”, a clarificar si comparten este nuevo rumbo de su partido. “Mallada debería aclarar a los asturianos y asturianas si respalda este pacto de la vergüenza o si condena los pactos con la extrema derecha, como por cierto ha hecho hoy mismo el Partido Popular Europeo”, indicó. “¿La política del PP para Asturias también es el entendimiento con la extrema derecha? Mallada debería aclararlo también”, añadió.

Frente a ese comportamiento, Llamedo avanzó que el PSOE y los gobiernos socialistas seguirán trabajando “desde la firmeza, las convicciones y la esperanza, dejándonos la piel para proteger los derechos y las libertades en nuestro país y para garantizar que no se producen retrocesos de ningún tipo”. Y dejó claro que “frente a los extremismos y las aventuras, los socialistas somos garantía de gobiernos estables, solventes y responsables”.