Luego aquí en el medio rural, al irse al carajo el Antiguo Régimen, empezó la preocupación de las clases populares por el asunto de la educación y demás - les recuerdo el chascarrillo bufo de las "élites" rurales hidalgas de la época, que se solazaban repitiendo hasta la saciedad aquello de:
"Hasta los gatos quieren zapatos"
En fin, salvando las institutrices de familias acomodadas y las clases particulares a cargo también de curas y monjas fundamentalmente, la preocupación por la educación popular era nula, y en la práctica inexistente.
Pero como a la fuerza ahorcan y cada vez a las personas con cierta formación se les veía progresar muy adecuadamente, ahí empezaron a surgir las iniciativas populares de mecenas particulares y es donde aquí tuvo un papel fundamental la Emigración Ultramarina de los originarios de este solar, y ese es el origen de las primarias FUNDACIONES hoy extintas y no demasiado ligadas ya a Instituciones religiosas, como LAS ESCUELAS DE LA FUNDACION CARIDE TOYOS, en La Riera, LA ESCUELONA DE LIBARDON, alimentada por la SOCIEDAD DE FOMENTO, LA FUNDACION SANCHEZ CARRANDI, en la parroquia del mismo nombre, también auspiciada por emigrantes en ultramar, la FUNDACION MONTOTO, esa sí de carácter religioso financiada íntegramente por su mecenas, el prócer de Loja Don Luis, o la misma ESCUELA DE COMERCIO DE COLUNGA, promocionada tanto por aportaciones de instituciones religiosas como de capital indiano.
Tal parecía que las cosas iban a ir por esos derroteros, pero con posterioridad y hablamos de hace cuatro días como quien dice, volvió a resurgir con fuerza la educación religiosa, imagino que un tanto aguijoneada por el cariz laico que se iban detectando en las fundaciones citadas y la creciente irrupción del Estado, se supone que inocente en sus inicios, y no envenenada como en la actualidad.
En fin, expuesto este breve introito, nos vamos a referir ahora a las instituciones religiosas que hasta hace muy poco fueron sin duda base fundamental en la formación de bastantes generaciones de colungueses que aún las recuerdan.
Hubo pues en la villa de COLUNGA, desde finales del siglo XIX hasta aproximadamente mediados de los años 50, tres COLEGIOS DE ENSEÑANZA RELIGIOSA, dos de ellos dirigidos por MONJAS y otro, exclusivamente de niños, dirigido por FRAILES.
El más antiguo regentado por monjas Dominicas, no era otro que el COLEGIO DE LAS HERMANAS DOMINICAS DEL SOLRRIVERU del que aún se pueden ver los restos entre los matorrales a la vera del río Libardón, aún recordado por los más viejos de la localidad, y por cierto por una calle que en la actualidad aún se llama CARRIL DE LES MONXES, así denominada por ser el antiguo camino de bajada de las alumnas hacia el colegio al pie del río, no confundir por cierto con LA CUESTA DEL CARRIL, que esa es otra.
El otro colegio, exclusivamente masculino, fue como saben EL DE LA FUNDACION MONTOTO – HERNANDEZ fundación benéfica de DON LUIS MONTOTO COVIÁN y de su esposa DOÑA CONCEPCIÓN HERNÁNDEZ, o COLEGIO DE LA INMACULADA Y SAN LUIS GONZAGA en honor a sus altruistas fundadores.
Se inauguró a principios de siglo (1909), dirigido por Institutum Fratrum Scholarum Christianarum, HERMANOS DE LA DOCTRINA CRISTIANA, HERMANOS DE LA SALLE o popularmente debido a su peculiar indumentaria (BABEROS)
Los HERMANOS DE LA DOCTRINA CRISTIANA (los populares «baberos»), ejercieron su actividad docente hasta 1945-46.
A partir de la marcha de los Frailes el Colegio, como Fundación Montoto, pasó a ser COLEGIO NACIONAL (público) bajo la dirección y trabajo ya de maestros nacionales laicos.
Por último, estaba el COLEGIO DE LAS MONJAS «INMACULADO CORAZON DE MARIA” una Pía Unión fundada hacia 1950 por la llamada Madre Pilar.
Era un centro de enseñanza mixto, aunque en la práctica femenino, muy acreditado en Colunga, ubicado en el barrio de Loreto en una antigua casa que aún existe ahora como propiedad particular.
Algunas monjas de esta Comunidad regentaron durante un breve tiempo el Asilo, misión que no pudieron cumplir con la eficacia que exigía ese servicio a los ancianos.
Este Colegio cesó en su actividad docente en los finales de la década de 1950-60 y la Comunidad pasó a cumplir otros servicios religiosos en Covadonga.
Aparte de estos centros docentes en la villa colunguesa cabe destacar la presencia y realidad educativa de otro COLEGIO, en Lastres, regentado también por MONJAS DOMINICAS, muy estimado en la Villa y Puerto, y que recientemente también cesó en su labor.
Fueron muchos los alumnos educados en el COLEGIO DE LOS FRAILES; alumnos que aún recuerdan con nostalgia aquellos años juveniles y que en la actualidad forman una Asociación de Antiguos Alumnos.
Y muchos y muchas fueron quienes recibieron formación cultural y religiosa en el Colegio de las Monjas. Niños y niñas que con sus uniformes -que hoy nos resultarían un poco cursis- hacían presencia elegante en misas y procesiones.
No debemos olvidarnos tampoco de la labor de algunos doctos párrocos que también formaron de manera particular a estudiantes de bachillerato hasta hace bien poco, pues la falta de Instituto de Enseñanzas Medias o de Academias particulares que alguna hubo también hacía necesaria esa labor, y como muestra debo mencionar aquí al más señero de ellos, aunque no único, D. Valentín Gorostiaga y Curieses, erudito párroco de San Juan Licenciado en Filosofía y Letras y Doctor en Teología que aún formó en Gramáticas y Latinidades en la década de los 50 a numerosos alumnos.
Ahí tienen unas fotos del alumnado con las seis monjas de Comunidad y la de la Madre Pilar en el centro de la fila superior, otra de las alumnas y religiosas de las Hermanas Dominicas del Solrriveru.
En el lugar de Loja, parroquia de San Juan, término municipal de Colunga en el Principado de las Asturias de Oviedo a veinte días del mes de diciembre del año de dos mil veinticinco del nacimiento de NUESTRO SEÑOR -que EL nos ampare- compuso este libelo el ocioso Licenciado Don Omar Pardo y Cortina, leal súbdito del Rey legítimo y fiel siervo de DIOS.
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