La Coordinadora Ecoloxista pide retrasar hasta agosto el arranque del ocle en el Oriente - Ecología y Medioambiente

El colectivo presenta alegaciones al plan de gestión del Gelidium para 2026 y reclama más controles sobre los cupos, el origen del alga y la regeneración de los campos submarinos.

La campaña de extracción del ocle vuelve a abrir debate en la costa asturiana. La Coordinadora Ecoloxista d’Asturies ha presentado alegaciones a la resolución de la Consejería de Medio Rural y Cohesión Territorial sobre el plan de gestión para la extracción de algas Gelidium, conocido popularmente como ocle, correspondiente a la campaña de 2026.

La resolución autoriza el arranque desde el 1 de julio hasta el 30 de septiembre, un calendario que el colectivo ecologista considera prematuro. Por ello, reclama que el inicio de la campaña se retrase, al menos, hasta el 1 de agosto, con el objetivo de permitir que las algas alcancen un mayor porte y reducir así la presión sobre los campos de Gelidium.

Un método de extracción “muy agresivo”

Desde la Coordinadora alertan de que el arranque es una técnica de aprovechamiento “muy agresiva” y advierten de que las extracciones se están realizando sin suficientes estudios previos ni una ordenación gradual de las áreas de explotación.

El colectivo sostiene que faltan controles estrictos de seguimiento sobre los impactos negativos, así como datos claros sobre la capacidad de mantenimiento y regeneración de los campos de algas. En este sentido, considera necesario revisar el actual sistema de rotación y cierre de zonas para favorecer su recuperación.

Según la organización, después de nueve temporadas de arranque de ocle en el Oriente asturiano, en determinadas playas donde antes se registraba una importante arribazón, en los últimos años se observa una menor presencia de biomasa en la costa.

Más control en puertos, carreteras y origen del alga

Otra de las reclamaciones centrales es la mejora del control de los cupos de arranque. La Coordinadora Ecoloxista pide que exista un control eficaz del peso en el desembarco del ocle en los puertos, realizado por agentes de la administración pesquera, así como controles en carretera.

También reclama una supervisión estricta que permita determinar si el alga procede de embarcaciones o de la arribazón natural. A juicio del colectivo, sin esa vigilancia resulta muy difícil minimizar los daños provocados por el arranque.

La organización recuerda además que en otras comunidades se han reducido los cupos ante la evidencia de impactos negativos sobre la regeneración de los campos de Gelidium, mientras que en Asturias, según denuncia, no se han aportado datos suficientes sobre la recuperación de las praderas submarinas.

Hábitats marinos de alto valor ecológico

La Coordinadora subraya que las praderas de algas constituyen hábitats marinos de gran valor. Son zonas de asentamiento larvario y refugio para diferentes invertebrados, además de espacios esenciales para el crecimiento y desarrollo de peces en sus primeras etapas.

El colectivo advierte de que la plataforma costera asturiana sufre una disminución significativa de la biomasa forestal marina, un problema que, según señala, se agrava con el arranque de algas al no tratarse de un método selectivo.

Por ello, reclama sistemas de rotación más respetuosos con las dinámicas biológicas, climatológicas y ambientales, así como una gestión que permita compatibilizar la actividad extractiva con la recuperación de los campos de Gelidium.