Recientemente apareció un corzo devorado en las proximidades de una finca de la parroquia de Lué.

Tenía señales evidentes de haber sido muerto por un fuerte mordisco en la garganta.

Posteriormente fue arrastrado varios metros y devorada parte de un anca y costillar.

LLama la atención la fuerza del cazador que le arrastró varios metros, la forma de darle muerte y varias heridas parecidas a las que producirían las garras de un felino.

Si alguien más colnoce un caso similar ocurrido en este concejo últimamente rogamos nos lo comuniquen.