El Ayuntamiento de Villaviciosa estudia habilitar nuevos aparcamientos ante el avance de la construcción en el casco urbano - Concejo de Villaviciosa

El equipo de gobierno municipal de Villaviciosa trabaja ya con varias propuestas sobre la mesa para habilitar nuevos espacios de aparcamiento en solares sin edificar, ante la pérdida progresiva de plazas derivada del inicio de nuevas promociones de vivienda en la villa. La situación se ha visto agravada con el cierre del aparcamiento provisional de La Oliva, uno de los principales puntos utilizados hasta ahora por vecinos y visitantes.

Este solar, que durante años funcionó como estacionamiento gracias a acuerdos temporales, ha comenzado su transformación tras la concesión de licencia a la promotora que adquirió los terrenos. El espacio, que había pertenecido anteriormente a la empresa Gestinor y posteriormente a la SAREB, deja así de estar disponible para uso público, obligando al consistorio a buscar alternativas de forma inmediata.

Desde el Ayuntamiento se plantea ampliar el modelo ya aplicado en los últimos años, basado en acuerdos con propietarios de parcelas sin edificar para su uso provisional como aparcamiento. Esta fórmula permitió en su momento habilitar espacios como La Palmera o el solar de la antigua Sidra Miravalles, incrementando notablemente la capacidad de estacionamiento en puntos estratégicos del municipio.

El problema de fondo, sin embargo, va más allá de la pérdida puntual de plazas. Durante décadas, Villaviciosa ha arrastrado una falta estructural de planificación en materia de movilidad y aparcamiento. Las Normas Subsidiarias de 1997 no contemplaron reservas de suelo específicas para estacionamientos públicos, lo que ha condicionado el desarrollo urbano posterior. A esto se suma que buena parte del casco urbano presenta limitaciones para la construcción de garajes, debido a factores como la inundabilidad del terreno.

El crecimiento urbanístico experimentado entre finales de los años noventa y la primera década de los 2000, con un notable aumento de la superficie edificada, incrementó la presión sobre un sistema de aparcamiento ya de por sí insuficiente. La falta de un Plan General de Ordenación Urbana actualizado ha dificultado además la adopción de soluciones a largo plazo.

Entre los antecedentes más relevantes figura el proyecto fallido del aparcamiento de El Pelambre, impulsado entre 2006 y 2009, que finalmente no llegó a ejecutarse como infraestructura de gran capacidad. Aunque posteriormente se urbanizó la zona y se generaron plazas en superficie, se perdió la oportunidad de dotar al centro urbano de un aparcamiento estructural.

En la actualidad, más de la mitad de las plazas utilizadas en momentos de alta afluencia dependen de acuerdos temporales sobre suelos edificables, lo que sitúa al municipio en una situación de alta dependencia y fragilidad. Por ello, el gobierno local considera prioritario avanzar tanto en soluciones inmediatas como en una planificación a medio y largo plazo.

En este sentido, el nuevo Plan General de Ordenación Urbanística (PGOU) incorpora ya el análisis de la movilidad y la necesidad de generar nuevos espacios de estacionamiento como una de sus líneas estratégicas. Entre las actuaciones planteadas se incluyen aparcamientos en distintos puntos del concejo, no solo en el casco urbano, sino también en zonas como Amandi, Tazones o El Puntal, así como mejoras en áreas vinculadas a playas y espacios logísticos.

Mientras se avanza en ese marco más amplio, el Ayuntamiento continuará negociando con propietarios para habilitar nuevas bolsas de aparcamiento provisional que permitan aliviar la presión actual y dar respuesta a una demanda que sigue creciendo en el municipio.