Longo: “Los niños con enfermedades tumorales han salido perdiendo con el traslado al nuevo HUCA, ahora están peor que antes”

“Mientras en el viejo HUCA los niños pacientes oncológicos tenían una planta independiente, ahora están en una zona de paso, con el consiguiente riesgo que eso supone”

“Los niños que no están ingresados, pero que reciben tratamientos en el Hospital de día, también sufren unas instalaciones que más bien parecen un ‘zulo’”

“Existía un compromiso para disponer de unas aulas adecuadas con una superficie entorno a 60 m², ahora pretenden que se conformen con una ridícula habitación de 18 m²”

Intervención del diputado de FORO en la Junta General, Albano Longo, en su pregunta urgente al consejero de Sanidad sobre las medidas implementadas, ante las carencias que se han evidenciado con motivo del traslado a las instalaciones del HUCA, que afectan al área de hospitalización, y al hospital de día de Oncología Pediátrica, las que tenga previsto adoptar, y su cronograma.

            “Sr. Consejero:

Desde FORO presentamos en el día de hoy un tema de extrema sensibilidad, pero que ante su terquedad en la no resolución del mismo traemos para intentar hacerle entrar en razón.

Ante todo, deseamos que quede claro que en ningún momento estamos cuestionando el trabajo de los profesionales sanitarios de la sección de Oncología Pediátrica, ni del Servicio de Pediatría del HUCA. Al contrario, ellos hacen todo lo humanamente posible para aliviar la situación que viven sus pacientes. Le digo esto porque de todos es conocida su propensión a enmarañar y a tergiversar las cosas.

Si pudiésemos resumir en una frase la situación que se vive en el área de Oncología Pediátrica en el nuevo hospital, nuestra opinión sería ésta:

‘Los niños con enfermedades tumorales han salido perdiendo con el traslado al nuevo HUCA, ahora están peor que antes’.

Nos hubiera gustado oírle reconocer esta realidad, y que nos dijera qué va a hacer para solucionarlo, si es que tiene usted una solución. Y es que nos consta que, tanto usted como sus personas de confianza, conocen bien el asunto desde hace meses, y poco o nada han hecho al respecto.

Cualquiera que entre en el vestíbulo del nuevo HUCA, en el ‘atrio’ como lo llaman algunos, y recuerde el vestíbulo del abandonado Hospital Materno-Infantil situado en el Complejo Sanitario del Cristo pensará: ‘el diputado de FORO está mintiendo, ¿cómo van a estar peor ahora los niños con cáncer?’. Pero si esa misma persona habla con los familiares de los niños y adolescentes, o con los médicos, las enfermeras, y el resto de profesionales sanitarios, su idea cambiará radicalmente.

Así, mientras en el viejo HUCA los niños pacientes oncológicos tenían una planta independiente, para mantenerlos apartados de posibles focos infecciosos, ya que como usted bien sabe, debido a los tratamientos que reciben son más vulnerables ante las infecciones, ahora están en una zona de paso, que es la zona B de la 7º planta, con el consiguiente riesgo que eso supone.

Por otro lado, en el viejo hospital disponían de espacios y aulas para hacer más llevaderas sus estancias, y que los ingresos prolongados afectaran lo menos posible tanto a su formación escolar, como a sus actividades lúdicas. Sin embargo, esto en el nuevo hospital se ha reducido a la mínima expresión, así si bien existía un compromiso para disponer de unas aulas adecuadas con una superficie entorno a 60 m², ahora pretenden que se conformen con una ridícula habitación de 18 m² (la denominada B.7.33), y por cierto, no nos intente engañar con un juego de trileros y pretenda que nos conformemos con un pequeño aumento de 9 m² extra alcanzando tan solo 27 m².

También es sabido que los enfermos adultos con estancias prolongadas tienden a la desnutrición. En el caso de los niños este fenómeno es más frecuente: tienen menos peso, sus estancias son prolongadas, son más sensibles a los sabores, la propia enfermedad les vuelve inapetentes, y reciben tratamientos que afectan tanto al sentido del gusto como del olfato y les provoca repugnancia ante ciertos alimentos.

Pues mire por donde, en el viejo HUCA tenían facilidades para elegir los menús, sus padres podían traerles comida de casa y calentarlas en un microondas. Pero eso se acabó, y ahora no tienen ni la posibilidad de escoger menú por parte de estos niños y adolescentes hospitalizados.

Los niños que no están ingresados, pero que reciben tratamientos en el Hospital de día, también sufren unas instalaciones que más bien parecen un  ‘zulo’, al no disponer de ventanas, y en el que se evidencia que se han olvidado de estos pacientes pediátricos en aspectos tan elementales como tener unos baños adaptados a su edad y tamaño, obligándoles a ir a un baño común para mujeres, hombres, niños, y personal, a no ser que se desplacen a otros servicios situados a unos 10 minutos andando.

Y qué me dice del mobiliario de las mismas que es infantil cuando los pacientes que llegan comprenden edades entre los 2 y los 16 años, o el mobiliario de adultos que es realmente incomodo, como ya han trasladado los usuarios.

Por otra parte la señal WIFI es deplorable y limita, como se imaginara, muchas actividades lúdicas y formativas de estos niños y chavales.

Nos consta que estas quejas y otras más se le han hecho llegar, tanto al gerente del HUCA como a usted, pero no se han traducido en ninguna mejora.

La falta de sensibilidad frente a los niños enfermos demuestran lo que se puede esperar de los gestores sanitarios.

Una sociedad que no es sensible al dolor de un niño ha llegado a uno de los últimos grados de degeneración moral.

Yo no creo que, señor Blanco, usted sea insensible a este problema, pero no lo está demostrando. Los problemas ya empezaron en los últimos meses del viejo HUCA con su desdichado ‘Plan de enfriamiento’ del hospital. Ese plan consistió en el cierre de unas plantas del hospital ingresando pacientes en el Hospital Materno Infantil. Fue entonces cuando empezaron a verse pacientes varones con infecciones respiratorias en la planta de Oncología Ginecológica y se redujo la zona de hospitalización de Oncología Pediátrica.

Arregle la zona de hospitalización de los niños con cáncer. Haga que por lo menos recuperen la situación y el espacio que tenían antes del traslado. Haga usted lo que tenga que hacer para que en el hospital del siglo XXI los niños tengan al menos las mismas facilidades y espacios que tenían en el hospital del siglo XX.

Señor consejero, esta es la tercera vez que le tenemos que avisar con este asunto, esperemos que esta vez nos haga caso, y de lo contrario ya le adelanto que no cesaremos en nuestro empeño de corregir esta colosal injusticia que se está viviendo en el nuevo HUCA, frente a estos pacientes pediátricos y adolescentes y sus familias.

Gracias”.