La localidad llanisca revive cada año una de las festividades más singulares del oriente asturiano, declarada de Interés Turístico Regional, con alfombras florales, altares y una solemne procesión.
Cué, pequeño núcleo rural situado a tan solo dos kilómetros de Llanes, se transforma cada 24 de junio en escenario de una de las celebraciones más vistosas y tradicionales del calendario asturiano: la Fiesta de la Sacramental, reconocida como Fiesta de Interés Turístico Regional. Vecinos y visitantes se reúnen en torno a una jornada marcada por la devoción, el arte floral y un marcado sentido de comunidad.
La festividad comienza a las 12:30 horas con una misa solemne en la iglesia parroquial de San Román, tras la cual parte la tradicional procesión religiosa. Abre el cortejo el estandarte del Niño Jesús de Praga, seguido de los de San Román, la Purísima y el Santísimo Sacramento, culminando con la custodia bajo palio. Acompañada por cánticos populares, la procesión recorre las calles del pueblo sobre las alfombras florales que conectan los dos altares principales.
El primero de los altares, conocido como el “altar de Arriba”, está presidido por una imagen de Cristo crucificado. Al llegar, se realiza la bendición y se lanza una descarga de voladores por parte del Barriu de Arriba. Después, el cortejo avanza hasta el “altar de Abaju”, decorado con una imagen del Corazón de Jesús, flanqueado por las figuras de la Purísima y San José. La bendición de este segundo altar da paso a una nueva traca de cohetes, en este caso del Barriu de Abajo. La ceremonia concluye en la capilla de San Antonio.
Lo más distintivo de esta celebración son sus alfombras florales, auténticas obras de arte efímero elaboradas durante días por los propios vecinos, que convierten las calles en pasarelas de color y aroma. Cada barrio aporta su estilo propio a estos tapices religiosos, en los que también se percibe un sano espíritu competitivo entre el Barrio de Arriba y el de Abajo por lograr el diseño más espectacular.
En el Barrio de Abajo, cuyo símbolo floral es la siempreviva, se emplean también hierba cortada y turba. Por su parte, el Barrio de Arriba, representado por el clavel, utiliza grijo teñido, cenoyu y espadañas. En ambas composiciones predominan los motivos religiosos, testimonio del profundo arraigo de esta tradición.
Durante toda la tarde, y hasta el anochecer, las alfombras y los altares permanecen expuestos para que vecinos, feligreses y turistas puedan recorrerlos y admirar el minucioso trabajo colectivo que los hace posibles.
La Fiesta de la Sacramental de Cué es una expresión viva del patrimonio inmaterial del concejo de Llanes, donde la identidad local se manifiesta a través del esfuerzo vecinal, la creatividad artística y la fe compartida. Una cita imprescindible para quienes buscan conectar con las tradiciones más genuinas del norte peninsular.
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